Tefilat Shmirat HaLashón — Oración para cuidar la lengua
Esta oración para cuidar la lengua fue compuesta por Rabí Shmuel Huminer, sobre la base de las palabras de Marán el Jafetz Jaim zatzal. Pide el mérito de cuidar la boca y la lengua del lashón hará, de la murmuración y de aceptarlos de otros, y de abstenerse de mentira, adulación, burla, disputa, enojo, soberbia y de avergonzar a otra persona. El texto mismo dice «hoy y todos los días».
Oración para cuidar la lengua compuesta por Rabí Shmuel Huminer, sobre la base de las palabras de Marán el Jafetz Jaim zatzal
Amo del universo: sea Tu voluntad, Di-s misericordioso y clemente, que me concedas el mérito hoy y todos los días de cuidar mi boca y mi lengua del lashón hará, de la murmuración y de aceptarlos de otros. Y que me cuide de hablar aun sobre una sola persona, y con mayor razón de hablar sobre el conjunto de Israel o sobre una parte de ellos; y con mayor razón aún, de quejarme de las medidas del Santo, bendito sea. Y que me cuide de decir palabras de mentira, adulación, burla, disputa, enojo, soberbia, agravio verbal, avergonzar a otro en público, y toda palabra prohibida. Y concédeme el mérito de no hablar sino aquello que sea necesario para los asuntos de mi cuerpo o de mi alma, y que todas mis acciones sean en aras del Cielo.
Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.
Preguntas frecuentes
Es la Tefilat Shmirat HaLashón compuesta por Rabí Shmuel Huminer sobre la base de las palabras de Marán el Jafetz Jaim zatzal. En ella se pide el mérito de cuidar la boca y la lengua del lashón hará, de la murmuración y de aceptarlos de otros, y de hablar solo lo necesario para el cuerpo o el alma.
El texto mismo dice «que me concedas el mérito hoy y todos los días», por lo que está formulada para decirse diariamente. Muchos la incorporan a su rutina de la mañana.
Además del lashón hará y la murmuración, pide cuidarse de la mentira, la adulación, la burla, la disputa, el enojo, la soberbia, el agravio verbal y avergonzar a otro en público, y de toda palabra prohibida. También pide expresamente no quejarse de las medidas del Santo, bendito sea.