Oración para la Jalaká — el primer corte de cabello del niño
La Jalaká es el primer corte de cabello del niño, en el que se le dejan las péot de la cabeza conforme al precepto de la Torá. Antes del corte se bendice al Santo, bendito sea, y luego se bendice al niño con la bendición de Efraim y Menashé y con la Bendición Sacerdotal. La oración pide, por el mérito del precepto de las péot y del Taná Rabí Shimón bar Yojái, que el niño merezca Torá, jupá, preceptos y buenas obras.
Oración para cuando se corta el cabello de los niños por primera vez y se les dejan las péot de la cabeza
Se dice el versículo:
Bendito sea Hashem para siempre. Amén y amén.
O bien este versículo:
Sea bendito, ensalzado y elevado el Nombre del Rey de reyes de reyes, el Santo, bendito sea.
Esto se dice para bendecir primero al Santo, bendito sea, antes de bendecir a un ser de carne y hueso, para que no haya acusación, Di-s libre.
Y después dice:
Te ponga Di-s como a Efraim y como a Menashé. Te bendiga Hashem y te guarde. Haga Hashem resplandecer Su rostro hacia ti y te agracie. Alce Hashem Su rostro hacia ti y ponga en ti paz. Y reposará sobre él el espíritu de Hashem: espíritu de sabiduría y entendimiento, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de conocimiento y temor de Hashem.
Amo de todos los mundos y Señor de señores: por el mérito de todos los justos y de todos los piadosos desde el día en que fue creado el mundo y hasta su fin, y por el mérito de Tu Torá santa y pura, y por el mérito de Tus preceptos y de Tus Nombres santos que hay en ella, y por el mérito del precepto de las péot de la cabeza, que nos ordenaste en Tu Torá: «No redondeen los extremos de su cabeza»; y por el mérito de este tzadik santo, el Taná Di-vino Rabí Shimón bar Yojái: así como este niño ha merecido las péot de la cabeza, así merezca la Torá, la jupá, los preceptos y las buenas obras, y enseñe instrucción en Israel en vida de su padre y en vida de su madre. Amén, por siempre, sela.
Halelu-Kah. Alaben a Di-s en Su santidad, alábenlo en el firmamento de Su poder. Alábenlo por Sus proezas, alábenlo conforme a Su inmensa grandeza. Alábenlo con toque de shofar, alábenlo con nével y kinor. Alábenlo con pandero y danza, alábenlo con instrumentos de cuerda y flauta. Alábenlo con címbalos sonoros, alábenlo con címbalos de júbilo. Todo lo que respira alabe a Kah. Halelu-Kah. Todo lo que respira alabe a Kah. Halelu-Kah.
Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.
Preguntas frecuentes
La Jalaká es el primer corte de cabello del niño, en el que se le dejan las péot de la cabeza. Se cumple así el precepto de la Torá «No redondeen los extremos de su cabeza», y con esa ocasión se recita una oración especial pidiendo que el niño merezca Torá, jupá, preceptos y buenas obras.
Antes de bendecir al niño se dice un versículo de alabanza a Hashem: «Bendito sea Hashem para siempre, amén y amén», o bien «Sea bendito, ensalzado y elevado el Nombre del Rey de reyes de reyes, el Santo, bendito sea». La razón es bendecir primero al Santo, bendito sea, antes de bendecir a un ser de carne y hueso, para que no haya acusación.
Se le dice la bendición de los hijos —«Te ponga Di-s como a Efraim y como a Menashé»—, seguida de la Bendición Sacerdotal completa y del versículo «Y reposará sobre él el espíritu de Hashem, espíritu de sabiduría y entendimiento». Luego se recita la oración por el mérito de las péot y de Rabí Shimón bar Yojái.
La oración invoca el mérito del Taná Rabí Shimón bar Yojái junto con el mérito de los justos de todas las generaciones, de la Torá santa y del precepto de las péot de la cabeza. Sobre esos méritos se apoya la petición de que el niño crezca en Torá y llegue a enseñar instrucción en Israel en vida de su padre y de su madre.