Oración al encender las velas de Shabat — Tefilá LeHadlakat Nerot Shabat
Después de encender las velas de Shabat se acostumbra decir una oración personal, en la que la mujer pide por su hogar, por su esposo y por sus hijos. Aquí se traen tres textos: dos tejinot para la mujer, tomadas y adaptadas del «Séfer HaTejinot» en ídish, y una oración para Shabat del santo Rabí Natán de Breslev, de su libro «Likutei Tefilot». En ellas se pide reposo, protección, hijos que anden por el camino de la Torá y alegría en el día de Shabat.
Oraciones que se dicen después de encender las velas de Shabat
Hermosa oración y tejiná para la mujer, para decirla después de encender las velas del Shabat santo; adaptada y traducida del «Séfer HaTejinot» en lengua ídish.
¡Di-s de Israel! Tú eres santo, y santificaste a Tu pueblo Israel y al Shabat. Tú eres uno, y escogiste a Tu pueblo Israel de entre todas las naciones para servirte, para honrar el Shabat y para iluminarlo con velas, a fin de que se gocen y se alegren en Tu servicio.
Hoy, en este Shabat santo que nos ordenaste guardar en verdad en todos sus detalles, como un rey que cuida de la reina y como un novio que cuida de su novia —tal como nuestros sabios, de bendita memoria, llamaron al Shabat «reina» y «novia»—, por eso he venido yo, Tu hija, a honrar Tu Nombre, Tu Torá y el Shabat, al encender las velas, como ordenaron los sabios que conocen Tu Torá santa.
Di-s Todopoderoso: danos en herencia el Shabat, la reina, con reposo, con santidad y con sosiego, a mí, a mi esposo y a toda mi familia. Y guárdanos de plagas y de sucesos malos en este día, pues incluso los malvados descansan hoy del juicio del Guehinom, y con más razón los justos; así guárdame de todo mal en este día de Shabat. Y que mis velas iluminen siempre, y que con su calor y su fuego ardan y expulsen a los dañinos, a los demonios y a los espíritus malos, y que todos ellos sean eliminados en este día de Shabat, para que no dañen a hombre, ni a mujer, ni a niño del pueblo de Israel.
Amo de todos los mundos: agracia a mis hijos con el camino recto de Tu Torá, y que perseveren en Tus mandatos rectos y luminosos, y hagan siempre lo recto a Tus ojos y a los ojos de Tus criaturas. Y merezcamos siempre el reposo del Shabat sin interrupción, y envíanos Tus bendiciones por medio del ángel bueno que camina a la derecha de la persona; y entonces el ángel malo responderá «amén» contra su voluntad. Y concédenos, Viviente y Eterno, heredar para siempre el día de Shabat, el día del reposo.
Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón ante Ti, Hashem, mi Roca y mi Redentor.
Otra oración para la mujer después de encender las velas de Shabat
Sea Tu voluntad, Hashem, Di-s mío y Di-s de mis padres, que te apiades de mí y de mi esposo (y de mis hijos, y de mi padre, y de mi madre) y de todos mis parientes; y nos des a nosotros y a todo Israel una vida buena y larga; y nos recuerdes con un recuerdo de bien y de bendición; y nos visites con una visita de salvación y de misericordia; y hagas morar Tu Shejiná entre nosotros. Y nos concedas criar hijos y nietos sabios y entendidos, que amen a Hashem, que teman a Di-s, hombres de verdad, simiente santa, apegados a Hashem, que iluminen el mundo con la Torá y con buenas obras y con toda obra del servicio del Creador. Por favor, escucha mi súplica, por el mérito de Sará, Rivká, Rajel y Leá, nuestras madres; e ilumina nuestra vela para que no se apague jamás, e ilumina Tu rostro y seremos salvados. Amén.
Oración para Shabat compuesta por el santo Rabí Natán de Breslev, que aparece en su libro de oraciones, «Likutei Tefilot»
Sea Tu voluntad, Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, que me ayudes con Tu abundante misericordia y me concedas recibir el Shabat santo con alegría y con gran gozo, con júbilo, canto, regocijo y alegría. Y me guardes y me salves de que no suba a mi corazón ninguna tristeza ni melancolía, ni ninguna pena ni suspiro, ni ninguna preocupación en el día del Shabat santo; sino que merezca alegrarme con toda fuerza en el día del Shabat santo, con todo mi corazón, con toda mi alma y con todas mis fuerzas, con una alegría que no tiene fin ni límite, como corresponde en verdad alegrarse en el día del Shabat santo, en un día santo y temible como este. Y que se despierte fuerza, gozo y una alegría grande e inmensa, sin medida, en todos los mundos, sobre Tu pueblo Israel y sobre toda mi familia. Amén, así sea Tu voluntad.
Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.
Preguntas frecuentes
Despuu00e9s de encender las velas se acostumbra decir una oraciu00f3n personal por el hogar y la familia. Se traen aquu00ed dos tejinot para la mujer, adaptadas del u00abSu00e9fer HaTejinotu00bb en u00eddish, y una oraciu00f3n para Shabat de Rabu00ed Natu00e1n de Breslev, de su libro u00abLikutei Tefilotu00bb.
Se pide recibir el Shabat, la reina, con reposo, santidad y sosiego para una misma, para el esposo y para toda la familia; protecciu00f3n de todo mal y de todo dau00f1o durante el du00eda de Shabat; hijos que anden por el camino recto de la Toru00e1; y una vida buena y larga junto con todo Israel.
Porque asu00ed lo llamaron nuestros sabios, de bendita memoria. La oraciu00f3n compara el cuidado del Shabat con un rey que cuida de la reina y con un novio que cuida de su novia, y de esa imagen deriva la obligaciu00f3n de guardar el Shabat en verdad, en todos sus detalles.
Pide recibir el Shabat santo con alegru00eda, gozo, ju00fabilo y canto, y ser guardado de que suba al corazu00f3n cualquier tristeza, melancolu00eda, pena o preocupaciu00f3n durante el du00eda de Shabat. Pide tambiu00e9n que se despierte una alegru00eda grande e inmensa en todos los mundos, sobre el pueblo de Israel y sobre toda la familia.