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Parashat HaMán — Segulá para la parnasá

Parashat HaMán
Sobre esta oración

Parashat HaMán es el pasaje de la Torá (Shemot 16) que relata cómo Hashem hizo descender el man del cielo para alimentar a Israel en el desierto. Nuestros Sabios enseñaron que a quien la dice cada día no le faltará la parnasá, y por eso se recita como segulá para el sustento; existe además la costumbre de decirla el martes de la semana en que se lee Parashat Beshalaj. Antes de la parashá se dice un Yehí Ratzón, y al terminar se agregan súplicas pidiendo que el sustento provenga de la mano de Hashem y no de manos de carne y sangre.

Cuándo
Cada día; especialmente el martes de Parashat Beshalaj
Tradición
Edot HaMizraj
Duración
~14 minutos
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Lee para comprender

Parashat HaMán — segulá para la parnasá. Nuestros Sabios, de bendita memoria, dijeron: a todo aquel que diga Parashat HaMán cada día no le faltará la parnasá. Antes de decir la parashá se dice el Yehí Ratzón. Está permitido decir Parashat HaMán incluso en Shabat, pero las súplicas por la parnasá no se dicen en Shabat.

En nombre del santo Rabí Menajem Mendel de Rimanov se trae que es una segulá especial para la parnasá decir Parashat HaMán, shnáyim mikrá veejad targum, el martes de la semana en que se lee Parashat Beshalaj.

Antes de decir la parashá se dice este Yehí Ratzón:

Sea Tu voluntad, Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, que dispongas parnasá para todo Tu pueblo, la Casa de Israel, y que mi parnasá y la parnasá de los miembros de mi casa estén incluidas entre ellas. Con holgura y no con dolor, con honra y no con desprecio, de manera permitida y no prohibida, para que podamos servir Tu servicio y estudiar Tu Torá, tal como alimentaste a nuestros padres con el man en el desierto, en tierra árida y desolada.

Parashat HaMán (Shemot 16:4-36):

Y dijo Hashem a Moshé: He aquí que Yo haré llover para ustedes pan desde el cielo; y saldrá el pueblo y recogerá la porción de cada día en su día, para ponerlo a prueba, si andará en Mi Torá o no.

Y sucederá que en el sexto día prepararán lo que hayan traído, y será el doble de lo que recogen cada día.

Y dijeron Moshé y Aharón a todos los hijos de Israel: Al atardecer sabrán que Hashem los sacó de la tierra de Egipto.

Y por la mañana verán la gloria de Hashem, al haber Él oído sus quejas contra Hashem; ¿y nosotros qué somos, para que se quejen contra nosotros?

Y dijo Moshé: Cuando Hashem les dé al atardecer carne para comer, y pan por la mañana para saciarse, al oír Hashem las quejas que ustedes profieren contra Él, ¿y nosotros qué somos? No son contra nosotros sus quejas, sino contra Hashem.

Y dijo Moshé a Aharón: Di a toda la congregación de los hijos de Israel: Acérquense ante Hashem, porque Él ha oído sus quejas.

Y sucedió que, mientras Aharón hablaba a toda la congregación de los hijos de Israel, se volvieron hacia el desierto, y he aquí que la gloria de Hashem se apareció en la nube.

Y habló Hashem a Moshé, diciendo:

He oído las quejas de los hijos de Israel. Háblales diciendo: Al caer la tarde comerán carne, y por la mañana se saciarán de pan; y sabrán que Yo soy Hashem, Di-s de ustedes.

Y sucedió que al atardecer subieron las codornices y cubrieron el campamento; y por la mañana hubo una capa de rocío alrededor del campamento.

Y se elevó la capa de rocío, y he aquí que sobre la faz del desierto había algo fino y descamado, fino como la escarcha sobre la tierra.

Y lo vieron los hijos de Israel, y se dijeron el uno al otro: Man hu (¿qué es esto?), pues no sabían qué era. Y les dijo Moshé: Este es el pan que Hashem les ha dado para comer.

Esto es lo que ha ordenado Hashem: Recojan de él cada uno según lo que come, un Omer por cabeza, conforme al número de sus personas; cada uno tomará para los que están en su tienda.

Y así lo hicieron los hijos de Israel, y recogieron, el que más y el que menos.

Y lo midieron con el Omer, y no sobró al que había recogido más, ni faltó al que había recogido menos; cada uno recogió según lo que come.

Y les dijo Moshé: Que nadie deje sobrar de él hasta la mañana.

Pero no escucharon a Moshé, y algunos hombres dejaron de él hasta la mañana; y crió gusanos y se pudrió, y Moshé se enojó con ellos.

Y lo recogían cada mañana, cada uno según lo que come; y cuando el sol calentaba, se derretía.

Y sucedió que en el sexto día recogieron pan doble, dos Omer para cada uno; y vinieron todos los príncipes de la congregación y se lo contaron a Moshé.

Y les dijo: Esto es lo que habló Hashem: Descanso completo, Shabat sagrado para Hashem, es mañana. Lo que hayan de hornear, hornéenlo; y lo que hayan de cocinar, cocínenlo; y todo lo que sobre, guárdenlo para ustedes en custodia hasta la mañana.

Y lo guardaron hasta la mañana, como había ordenado Moshé, y no se pudrió ni hubo gusano en él.

Y dijo Moshé: Cómanlo hoy, porque hoy es Shabat para Hashem; hoy no lo hallarán en el campo.

Seis días lo recogerán, y en el séptimo día, Shabat, no habrá en él.

Y sucedió que en el séptimo día salieron algunos del pueblo a recoger, y no hallaron.

Y dijo Hashem a Moshé: ¿Hasta cuándo se negarán a guardar Mis mandamientos y Mis enseñanzas?

Vean que Hashem les ha dado el Shabat; por eso Él les da en el sexto día pan para dos días. Quédese cada uno en su lugar; que nadie salga de su sitio en el séptimo día.

Y descansó el pueblo en el séptimo día.

Y la Casa de Israel llamó su nombre Man; y era como semilla de cilantro, blanco, y su sabor como de torta con miel.

Y dijo Moshé: Esto es lo que ha ordenado Hashem: Un Omer lleno de él, en custodia para sus generaciones, para que vean el pan con que los alimenté en el desierto cuando los saqué de la tierra de Egipto.

Y dijo Moshé a Aharón: Toma una vasija y pon en ella un Omer lleno de man, y colócalo delante de Hashem, en custodia para sus generaciones.

Como Hashem había ordenado a Moshé, Aharón lo colocó delante del Testimonio, en custodia.

Y los hijos de Israel comieron el man cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada; comieron el man hasta que llegaron al confín de la tierra de Kenáan.

Y el Omer es la décima parte de una efá.

Súplica después de decir Parashat HaMán:

Tú eres Hashem, Tú solo. Tú hiciste los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todo lo que hay sobre ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y Tú das vida a todos ellos. Y Tú eres quien hizo siempre milagros y grandes maravillas con nuestros padres. También en el desierto hiciste llover para ellos pan desde el cielo, y de la roca de pedernal les sacaste agua, y también les diste todas sus necesidades: sus vestiduras no se gastaron sobre ellos. Así, con Tu abundante misericordia y con Tus inmensas bondades, aliméntanos, susténtanos y provéenos, y satisface todas nuestras necesidades y las abundantes necesidades de Tu pueblo, la Casa de Israel, en plenitud y con holgura, sin fatiga ni gran esfuerzo, de Tu mano limpia y no de manos de carne y sangre.

Sea Tu voluntad, Hashem, Di-s mío y Di-s de mis padres, que prepares para mí y para los miembros de mi casa todo lo que nos falta, y que dispongas para nosotros todas nuestras necesidades: para cada día de nuestra vida, lo suficiente para nuestra carencia; para cada hora de nuestras horas, lo suficiente para nuestra provisión; y para cada uno de nuestros huesos, lo suficiente para nuestro sustento. De Tu mano buena y amplia, y no conforme a la pequeñez de nuestras obras, la escasez de nuestras bondades y lo exiguo de nuestros méritos. Y que mi sustento y el sustento de los miembros de mi casa, de mi descendencia y de la descendencia de mi descendencia, estén entregados en Tu mano y no en mano de carne y sangre.

Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.

Preguntas frecuentes

Parashat HaMu00e1n se dice cada du00eda, y esa recitaciu00f3n diaria es la segulu00e1 principal que enseu00f1aron nuestros Sabios. Ademu00e1s existe la costumbre, trau00edda en nombre del santo Rabu00ed Menajem Mendel de Rimanov, de decirla el martes de la semana en que se lee Parashat Beshalaj, shnu00e1yim mikru00e1 veejad targum. Tambiu00e9n estu00e1 permitido decirla en Shabat.