Tefilat Rabí Yishmael Kohén Gadol — Segulá diaria de protección
Esta oración se atribuye a Rabí Yishmael Kohén Gadol, quien dijo que todo el que la diga cada día verá su rostro iluminado, su Torá se conservará en su corazón, le serán perdonadas las faltas de su juventud y será salvado del Yetzer HaRá y de todo daño. El texto está compuesto por una serie de pedidos que comienzan con «Sea Tu voluntad», y luego un pedido dirigido a los ángeles ministradores. Rabí Yishmael añade que él y Rabí Akivá son garantes de que quien la diga tendrá buena porción en el mundo venidero.
Dijo Rabí Yishmael: todo el que diga esta petición cada día, su rostro resplandecerá, su temor estará puesto sobre las criaturas, todos sus sueños serán dignos, su Torá se conservará en su corazón todos los días de su vida, las faltas de su juventud le serán perdonadas, y será salvado del Yetzer HaRá, de la lashón hará, de todo daño, de las fieras, de los bandidos, de las serpientes, de los escorpiones, del espíritu malo, de los demonios, de los dañinos, de todos los enemigos y de todos los que lo odian; y tendrá ganancia en su comercio.
Y así dijo Rabí Yishmael: yo y Rabí Akivá somos garantes de que tendrá buena porción en el mundo venidero, como está escrito: «Para hacer heredar bienes a los que Me aman, y llenaré sus tesoros».
Por favor, Hashem, Di-s de Israel, Rey grande y temible, Sabio de los misterios, que revela lo oculto y declara lo escondido, que gobierna en los mundos superiores y domina en los inferiores; cercano a todos los que Lo invocan, a todos los que Lo invocan de verdad; que salva al pobre del más fuerte que él, y al pobre y al necesitado de quien lo despoja: vuélvete a la oración de Tu siervo y a sus súplicas, porque pobre y necesitado soy.
Sea Tu voluntad, Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, que me guardes de todo mal, porque Tú eres el Guardián de Israel; y que digas a mis angustias «basta», y me redimas de toda angustia y aflicción, de toda mala noticia, de toda vergüenza y humillación, de la afrenta del hombre y del desprecio del pueblo; de toda plaga, de todo destructor, epidemia, tropiezo, daño, mal de ojo y lashón hará. Y sálvame del Yetzer HaRá, de todo destructor y dañino, y de todas las iras y decretos que hay en el mundo, y de todo pecado, transgresión, falta, culpa y maldad. Amén, así sea Su voluntad.
Sea Tu voluntad, Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, que defiendas la causa de mi alma de día y contra todos los que acusan a mi alma de noche; y que tomes venganza de ellos por mí, y acortes sus días, y llenes de mal sus iniquidades; y que todos ellos perezcan en un instante, y pronto y en tiempo cercano sean cortados del mundo. Y que arrojes terror, gran oscuridad, sopor profundo, pánico, locura, ceguera y confusión del corazón sobre todos mis enemigos y los que me odian, y sobre todo adversario, acusador y denunciante contra mí y contra los miembros de mi casa, sea hombre o mujer, sea demonio o dañino, sean espíritus malignos o lilín; como está escrito: «Caiga sobre ellos terror y espanto; por la grandeza de Tu brazo queden mudos como piedra; como piedra queden mudos, por la grandeza de Tu brazo, espanto y terror caiga sobre ellos». Y sobre todos los que se levantan contra mí para mal, anula pronto su consejo y arruina sus pensamientos; y que Tu temor y Tu pavor estén sobre ellos, de modo que queden mudos delante de mí si me miran con mal ojo, Di-s no lo permita.
Sea Tu voluntad, Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, que enmudezcan sus labios para hablar, y se oscurezcan sus ojos para ver, y se ensordezcan sus oídos para oír, y sus lomos vacilen siempre; que su espada entre en su propio corazón, y sus arcos sean quebrados; que ellos se avergüencen y yo no me avergüence, que ellos huyan y yo no huya, como está escrito: «Levántate, Hashem, y se dispersarán Tus enemigos, y huirán de delante de Ti los que Te odian». Amén, así sea Su voluntad.
Sea Tu voluntad, Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, que arrojes temor y pavor sobre las criaturas, y decretes sobre ellas que hagan mi voluntad conforme al deseo de mi alma y con corazón entero; y cumple en nosotros el versículo que dice: «Y verán todos los pueblos de la tierra que el Nombre de Hashem es invocado sobre ti, y te temerán»; y está dicho: «Nadie se sostendrá delante de ustedes; el pavor y el temor de ustedes pondrá Hashem, su Di-s, sobre toda la tierra que pisen, como les ha dicho». Amén, así sea Su voluntad.
Sea Tu voluntad, Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, Di-s de Avraham, Di-s de Yitzjak y Di-s de Yaakov, que abras mi corazón en Tu Torá, y me des saber, entendimiento y sabiduría; y que tengas misericordia de mí e ilumines mis ojos con sabiduría, en Tu compasión; y me enseñes las medidas de Tu sabiduría, y me hagas comprender cosas profundas de Tu Torá, y me reveles misterios ocultos con Tu ayuda; para que no me avergüence delante de los sabios de Tu pueblo, y no sea humillado entre los piadosos de Tu congregación. Y unifica la intención de mi corazón y el orden de mis labios, y ayúdame a estudiar y a enseñar, a guardar, a hacer y a cumplir todas las palabras del estudio de Tu Torá con amor. Amén, así sea Su voluntad.
Sea Tu voluntad, Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, Di-s de la Merkavá, que me salves del hambre, de la sed y de la desnudez; y me alimentes con el pan que me corresponde cada día; y me sustentes con serenidad y no con dolor, con lo permitido y no con lo prohibido, con holgura y no con estrechez. Y que me llenes de la riqueza de los dones de Tu mano, y envíes bendición y éxito en todos mis negocios, mis asuntos y toda obra de mis manos que tenga. Y concédeme amor, gracia, bondad y misericordia ante Tus ojos y ante los ojos de todos los que me ven, me conocen y me reconocen. Amén, así sea Su voluntad.
Sea la voluntad de ustedes, ángeles ministradores santos y puros, que hagan conmigo una gran bondad, y con los miembros de mi casa; y que por causa de la santidad de Hashem, y por causa de Su Torá santa y pura, y por causa de la santidad de ustedes, se presenten delante de Hashem, Di-s de Israel, el Rey que se sienta sobre el trono de misericordia, con pedido y con súplicas, para hacer oír mi oración y mi ruego, a fin de que se cumpla mi petición y mi pedido cada día; y que me perdone todas mis faltas, mis pecados y mis culpas, con los que pequé, me desvié y transgredí delante de Él, sea por fuerza o por voluntad, sea sin intención o con intención, sea en secreto o en público, sea de manera deliberada o no deliberada, sea de palabra o de obra, sea de pensamiento o de reflexión, desde ahora y para siempre. Amén, así sea Su voluntad.
Con ruego y con súplica les pido, ángeles ministradores santos y puros y apartados en pureza, que hagan gracia, bondad y grandes misericordias, por el mérito del Nombre grande (el Nombre se tiene en mente y no se pronuncia con la boca: Akatriel), que mora entre las alabanzas de Israel; y por el mérito de los setenta y dos Nombres santos y puros, que tomen las llaves con permiso del Santo, bendito es Él, y me abran los portones de la gracia, la bondad y la misericordia, los portones de la paz, los portones de la tranquilidad, los portones del saber y del entendimiento, de la sabiduría y del discernimiento, los portones de la riqueza y del honor, los portones de la Teshuvá y los portones de la salvación. Y que halle gracia y bondad ante los ojos de ustedes y ante los ojos de todos los que me ven, me conocen y me reconocen; y que me hagan tener éxito y me ayuden en todos mis asuntos para bien; y que cuando me acueste no tenga temor, como está escrito: «Si te acuestas no temerás, y te acostarás y tu sueño será dulce». Y que mi vida sea dulce como la miel y como el néctar de los panales; y que estén conmigo para ayudar, beneficiar, salvar y sostener, como el ciclo del sol en Tamuz y como la luna llena. Amén, así sea Su voluntad.
Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón delante de Ti, Hashem, mi Roca y mi Redentor.
Sea Tu voluntad, Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, que me salves del Yetzer HaRá y de toda angustia y aflicción; y que no se oiga llanto ni clamor en mi casa; y que me hagas salir de paz en paz; y que halle gracia y bondad ante Tus ojos y ante los ojos de todos los que me ven; y que Te comportes conmigo con la medida de la bondad y con la medida de la misericordia. Y ten compasión de mí, por favor, y concédeme ver la luz de la vida. Haz Tú conmigo Tzedaká por causa de Tu Nombre, y por causa de Tu pacto, y por causa de Avraham, Yitzjak e Israel Tus siervos, y por causa de Moshé, Aharón, David, Shelomó y Eliahu Tus elegidos, y por causa del trono de Tu gloria y por causa de Tu Shejiná; y líbrame de todos los decretos duros y malos.
Sálvame con Tu abundante misericordia de toda angustia y aflicción; y decreta sobre mí decretos buenos, y guárdame de todo mal; y anula todos los pensamientos de los que me odian, y frustra todo consejo de mis enemigos, y cumple todos mis pedidos para bien, como está escrito: «Que te conceda conforme a tu corazón, y cumpla todo tu consejo». «Líbrame, Hashem, del hombre malo; del hombre violento guárdame». «Escucha, Hashem, y ten piedad de mí; Hashem, sé mi ayuda»; que estén conmigo para ayudar, beneficiar, salvar y librar. «Vuelve, Hashem, libra mi alma; sálvame por causa de Tu bondad». «Y tú, paz, y tu casa, paz, y todo lo que es tuyo, paz».
Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón delante de Ti, Hashem, mi Roca y mi Redentor.
Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.
Preguntas frecuentes
Segu00fan la introducciu00f3n del texto, quien dice esta peticiu00f3n cada du00eda veru00e1 su rostro resplandecer, su temor estaru00e1 sobre las criaturas, sus sueu00f1os seru00e1n dignos y su Toru00e1 se conservaru00e1 en su corazu00f3n toda su vida. Ademu00e1s, le seru00e1n perdonadas las faltas de su juventud, seru00e1 salvado del Yetzer HaRu00e1 y de todo dau00f1o, y tendru00e1 ganancia en su comercio.
El propio texto dice: u00abYo y Rabu00ed Akivu00e1 somos garantes de que tendru00e1 buena porciu00f3n en el mundo veniderou00bb. La garantu00eda se apoya en el versu00edculo u00abPara hacer heredar bienes a los que Me aman, y llenaru00e9 sus tesorosu00bb.
Se pide protecciu00f3n de toda angustia y aflicciu00f3n, de toda mala noticia, de la vergu00fcenza y la humillaciu00f3n, de toda plaga, epidemia y tropiezo, del mal de ojo y de la lashu00f3n haru00e1, y del Yetzer HaRu00e1. Tambiu00e9n se pide anular el consejo de los enemigos y de todos los acusadores, arriba y abajo.
Su00ed. En el pasaje dirigido a los u00e1ngeles ministradores, el texto indica que el Nombre grande u2014Akatrielu2014 se tiene en mente y no se pronuncia con la boca. El resto del pasaje se dice normalmente.