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Tefilá para tiempos de angustia y de guerra — Segulá con el Salmo 20

Tefilá lish'at tzará umiljamá
Sobre esta oración

Esta es una oración para tiempos de angustia y de guerra, destinada a quienes se encuentran en un lugar y un momento de peligro, y también a todo el pueblo de Israel, que es responsable uno por el otro, para decirla por sus hermanos que están en aflicción. La práctica indicada es decir primero doce veces, con kavaná, el Salmo «Que te responda Hashem en el día de la angustia», y luego la súplica que sigue. En la oración se menciona el nombre de la ciudad por cuyos habitantes se está rezando.

Cuándo
En tiempos de angustia, peligro o guerra.
Tradición
Edot HaMizraj
Duración
~9 minutos
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Lee para comprender

Oración maravillosa para tiempos de angustia y de guerra, para decirla quienes se encuentran en el lugar y el momento del peligro; y también para el pueblo de Israel, que es responsable uno por el otro, para decirla por sus hermanos que están en angustia, para pedir y suplicar al Omnipresente que se apiade de ellos y los saque de la oscuridad a la luz y de la servidumbre a la Gueulá, y los guarde y los salve de toda angustia y aflicción. Amén, así sea Su voluntad.

Se dice primero el capítulo 20 de Tehilim doce veces, con kavaná:

Al director del canto, salmo de David: Que te responda Hashem en el día de la angustia; que te fortalezca el Nombre del Di-s de Yaakov. Que envíe tu ayuda desde el Santuario, y desde Tzión te sostenga. Que recuerde todas tus ofrendas, y acepte con agrado tu holocausto, Selá. Que te conceda conforme a tu corazón, y cumpla todo tu consejo. Nos alegraremos en Tu salvación, y en el nombre de nuestro Di-s alzaremos bandera; que cumpla Hashem todas tus peticiones. Ahora sé que Hashem salva a Su ungido; le responderá desde Sus cielos santos, con el poder salvador de Su diestra. Éstos con carros y aquéllos con caballos, mas nosotros del Nombre de Hashem, nuestro Di-s, haremos mención. Ellos se doblegaron y cayeron, mas nosotros nos levantamos y nos mantuvimos firmes. Hashem, salva; que el Rey nos responda el día que Lo invoquemos.

Después de decir el capítulo, se dice:

Sea Tu voluntad, Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, Poderoso de Yaakov, Santo de Israel, que por la Segulá de la lectura de este salmo Te llenes de misericordia por todo Israel, los habitantes de esta ciudad (se dice el nombre de la ciudad), y nos guardes de la mano de nuestros enemigos y de todos los que se levantan contra nosotros. Y nos salves del mal, del hambre, del cautiverio, del saqueo, de todo temor y de todo dolor; y sometas y humilles a todos nuestros enemigos: caiga sobre ellos terror y espanto (se tiene en mente el Nombre formado por las iniciales hebreas de estas palabras: Ta-A-O); por la grandeza de Tu brazo queden mudos como piedra. Y así como respondiste a Yaakov en Bet El, cuando dijo «y haré allí un altar al Di-s que me responde en el día de mi angustia»; y así como David HaMélej, la paz sea sobre él, oraba cuando Yoav estaba en la guerra: «Que te responda Hashem en el día de la angustia; que te fortalezca el Nombre del Di-s de Yaakov» —ése es el Nombre que dijo Yaakov Avinu, la paz sea sobre él, «al Di-s que me responde en el día de mi angustia»— con este Nombre Te invoco (se tiene en mente: Ekyé, el Nombre de cuatro letras, y Adní): que nos responda el día que Lo invoquemos. Y que el mérito de los Nombres que salen de este salmo, y de sus vocales, sus palabras, sus letras y sus acentos, nos proteja a nosotros y a todo Israel, los habitantes de esta ciudad (se dice el nombre de la ciudad), para cortar todas las zarzas y espinas que rodean a la rosa suprema.

Por favor, Rey misericordioso y clemente, redime a los hijos de Yaakov del furor, y anula por completo el consejo de todos los que se levantan contra nosotros. Estén delante de Ti nuestras angustias; mira nuestra aflicción y defiende nuestra causa, y sepan todas las naciones que Tú eres el Santo de Israel. Recuerda, por favor, a Tus hijos pobres y necesitados, que esperan Tu salvación todos los días. Padre nuestro, Rey nuestro, que Tu misericordia venza a Tu enojo, y que se desborde Tu misericordia sobre Tus atributos. Viviente y Eterno, haz para nosotros milagros y maravillas con el Nombre de Hashem Tzevakot, para vencer con él a Tus enemigos; y con el Nombre Elokim Tzevakot, y con el Nombre Kel Shakai, Tzadik fundamento del mundo, para guardar a todo Israel y en especial a los habitantes de esta ciudad (se dice el nombre de la ciudad). Con el Nombre Ekyé, Kéter; y con el Nombre Havayá, Tiféret; y con el Nombre Adní, el santuario de Tu santidad: fortalécenos y sálvanos. Y que se levanten defensores rectos para introducir nuestras oraciones ante Ti, por causa de Tu abundante misericordia, como está escrito: «Porque Di-s misericordioso es Hashem, tu Di-s; no te abandonará ni te destruirá, ni olvidará el pacto de tus padres que les juró». Actúa por causa de Tu Nombre, actúa por causa de Tu diestra, actúa por causa de Tu Torá, actúa por causa de Tu santidad; para que sean liberados Tus amados, salva con Tu diestra y respóndeme. Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón delante de Ti, Hashem, mi Roca y mi Redentor.

Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.

Preguntas frecuentes

Segu00fan la indicaciu00f3n del texto, primero se dice el capu00edtulo 20 de Tehilim, u00abQue te responda Hashem en el du00eda de la angustiau00bb, doce veces y con kavanu00e1. Solo despuu00e9s se dice la su00faplica que viene a continuaciu00f3n.