Oración al salir de la sukká — despedida de la sukká en Hoshaná Rabá
Esta oración se dice al despedirse de la sukká por última vez, al atardecer de Hoshaná Rabá, antes de la entrada de Sheminí Atzéret y Simjat Torá. En ella se pide merecer sentarse el año próximo en la sukká hecha de la piel del Leviatán, y que los ángeles ligados al precepto de la sukká y de las cuatro especies acompañen a la persona hasta su casa. Se pide también protección, teshuvá completa y perseverancia en el estudio de la Torá.
Hermosa oración para decir al atardecer de Hoshaná Rabá, cuando nos despedimos de la sukká por última vez, antes de la entrada de la fiesta de Sheminí Atzéret y Simjat Torá:
Sea Tu voluntad, Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, que así como cumplí y habité en esta sukká, así merezca el año próximo sentarme en la sukká hecha de la piel del Leviatán.
Y rezará esta oración:
Amo del mundo: sea Tu voluntad ante Ti que aquellos ángeles santos que corresponden al precepto de la sukká y al precepto de las cuatro especies —lulav, etrog, hadás y aravá— que rigen en la fiesta de Sukot, nos acompañen al salir de la sukká, y entren con nosotros a nuestras casas para vida y para paz, y sean siempre sobre nosotros una protección suprema desde Tu Morada santa; y nos salven de todo pecado y de toda iniquidad, de toda plaga mala y de todas las horas malas que amenazan venir al mundo. Derrama sobre nosotros un espíritu de lo alto y renueva nuestro interior para servirte en verdad, con amor y con temor; y perseveremos mucho en el estudio de Tu Torá santa, para aprender y para enseñar. Y que el mérito de las cuatro especies y del precepto de la sukká nos sostenga, para que prolongues Tu paciencia hasta que volvamos a Ti con teshuvá completa ante Ti y reparemos todo lo que hemos dañado. Y merezcamos las dos mesas, sin dolor y sin pesar: yo, los míos y mi descendencia. Y seamos todos serenos y tranquilos, prósperos y lozanos, servidores de Hashem en verdad absoluta, conforme a Tu buena voluntad, junto con todo el pueblo de Israel. Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón ante Ti, Hashem, mi Roca y mi Redentor.
Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.
Preguntas frecuentes
Se dice al salir de la sukká por última vez, al atardecer de Hoshaná Rabá, el último día de Sukot, antes de la entrada de Sheminí Atzéret y Simjat Torá. Es la despedida de la sukká hasta el año siguiente.
Es la expresión que usa la oración al pedir que, así como se cumplió el precepto de habitar en la sukká este año, se merezca el año próximo sentarse en la sukká hecha de la piel del Leviatán. Con ello se pide llegar a la redención y a la recompensa futura del mundo venidero.
Se pide que los ángeles santos ligados al precepto de la sukká y de las cuatro especies acompañen a la persona al salir y entren con ella a su casa para vida y para paz. También se pide protección de todo pecado y de toda desgracia, un espíritu renovado para servir a Hashem, perseverancia en el estudio de la Torá y teshuvá completa.