Kidush Levaná — La bendición de la luna nueva
Kidush Levaná, también llamada Birkat HaLevaná (la bendición de la luna), se recita una vez al mes, al ver la luna renovada. El orden incluye salmos de alabanza a la Creación, la berajá «mejadesh jodashim» —que bendice a Hashem por renovar los meses—, versos que se repiten tres veces y el Kadish. El Talmud enseña, en nombre de la escuela de Rabí Ishmael, que si el pueblo de Israel no hubiera merecido más que recibir el rostro de su Padre en los cielos una vez al mes, ya les bastaría. Este texto sigue el nusaj Edot HaMizraj.
Al director del coro, salmo de David. Los cielos cuentan la gloria de Di-s, y el firmamento declara la obra de Sus manos. Un día al otro día transmite palabra, y una noche a la otra noche revela conocimiento. No hay habla ni palabras: su voz no se oye. Por toda la tierra salió su línea, y hasta el confín del mundo sus palabras; en ellos puso una tienda para el sol. Y él, como un novio que sale de su tálamo, se alegra como un valiente al correr su camino. De un extremo de los cielos es su salida, y su circuito hasta los extremos de ellos, y nada se esconde de su calor. La Torá de Hashem es perfecta, restaura el alma; el testimonio de Hashem es fiel, hace sabio al simple. Los preceptos de Hashem son rectos, alegran el corazón; el mandamiento de Hashem es puro, ilumina los ojos. El temor de Hashem es limpio, permanece para siempre; los juicios de Hashem son verdad, todos ellos justos. Más deseables que el oro, y más que mucho oro fino; y más dulces que la miel y que el destilar de los panales. También Tu siervo es advertido por ellos; en guardarlos hay gran recompensa. ¿Quién puede discernir los errores? Límpiame de los ocultos. Guarda también a Tu siervo de los soberbios; que no se enseñoreen de mí. Entonces seré íntegro y quedaré limpio de gran transgresión. Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón delante de Ti, Hashem, Roca mía y Redentor mío.
Roca mía en este mundo, y Redentor mío en el mundo venidero. Y cortaré todos los cuernos de los malvados; serán ensalzados los cuernos del justo.
Halelu-Yah. Alaben a Hashem desde los cielos; alábenlo en las alturas. Alábenlo todos Sus ángeles; alábenlo todas Sus huestes. Alábenlo el sol y la luna; alábenlo todas las estrellas de luz. Alábenlo los cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos. Alaben el Nombre de Hashem, porque Él ordenó y fueron creados. Y los estableció para siempre jamás; les dio una ley que no será quebrantada.
(Al decir «Ki eré Shameja» se mira al cielo y a la luna; pero una vez que se comienza la berajá ya no se mira más hacia ella. (Ben Ish Jai, Vayikrá 23).)
Cuando veo Tus cielos, obra de Tus dedos, la luna y las estrellas que Tú estableciste. Hashem, Señor nuestro, ¡cuán poderoso es Tu Nombre en toda la tierra!
(Antes de la berajá se dice:)
En aras de la unión del Santo, Bendito sea, y Su Shejiná, con temor y amor, y amor y temor, para unir el Nombre —la letra Yud, la letra He, con la letra Vav, la letra He— en unidad perfecta, en nombre de todo Israel. He aquí que venimos a recitar la Bendición de la Luna, tal como la instituyeron para nosotros nuestros maestros, de bendita memoria, con todas las mitzvot incluidas en ella, para reparar su raíz en el lugar supremo, para dar satisfacción a nuestro Formador y hacer la voluntad de nuestro Creador. Y sea la dulzura de Hashem, Di-s nuestro, sobre nosotros; y la obra de nuestras manos afirma sobre nosotros; y la obra de nuestras manos, afírmala. (dos veces)
Bendito eres Tú, Hashem, Di-s nuestro, Rey del universo, que con Su palabra creó los cielos, y con el aliento de Su boca todas sus huestes. Ley y tiempo les dio, para que no alteren su función. Se gozan y se alegran de cumplir la voluntad de su Dueño. Obrador de verdad, cuya obra es verdad. Y a la luna le dijo que se renovara: corona de esplendor para los sostenidos desde el vientre, que también ellos están destinados a renovarse como ella y a glorificar a su Formador por el nombre de la gloria de Su reino. Bendito eres Tú, Hashem, que renueva los meses.
Sea buena señal para nosotros y para todo Israel.
Sea buena señal para nosotros y para todo Israel.
Sea buena señal para nosotros y para todo Israel.
Bendito sea Quien te formó, bendito sea Quien te hizo, bendito sea Quien te adquirió, bendito sea Quien te creó. Así como nosotros danzamos (se salta tres veces) frente a ti y no podemos tocarte, así también, si otros danzan frente a nosotros para dañarnos, no podrán tocarnos, ni dominarnos, ni dejar en nosotros marca alguna, en absoluto. (Algunos agregan, como segulá:) Ni en nuestro cuerpo, ni en nuestro dinero, ni en nada de lo nuestro; y que no tengamos dolores de muelas. Caiga sobre ellos terror y pavor; por la grandeza de Tu brazo queden mudos como piedra. Como piedra queden mudos; de Tu brazo, por la grandeza; y pavor, terror, sobre ellos caiga.
(Se dice desde «Simán tov» hasta aquí tres veces.)
David, rey de Israel, vive y perdura. (tres veces) Amén, amén, amén. Por la eternidad, por la eternidad, por la eternidad. Sela, sela, sela. Por siempre, por siempre, por siempre.
Un corazón puro crea en mí, Di-s, y un espíritu firme renueva en mi interior. (siete veces)
Cántico de ascensiones. Alzo mis ojos a las montañas: ¿de dónde vendrá mi ayuda? Mi ayuda viene de Hashem, que hizo el cielo y la tierra. No dejará que resbale tu pie; no dormitará el que te guarda. He aquí que no dormita ni duerme el Guardián de Israel. Hashem es tu guardián; Hashem es tu sombra a tu mano derecha. De día el sol no te dañará, ni la luna de noche. Hashem te guardará de todo mal; Él guardará tu alma. Hashem guardará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre.
Halelu-Yah. Alaben a Di-s en Su santuario; alábenlo en el firmamento de Su poder. Alábenlo por Sus proezas; alábenlo conforme a Su inmensa grandeza. Alábenlo con toque de shofar; alábenlo con arpa y lira. Alábenlo con pandero y danza; alábenlo con instrumentos de cuerda y flauta. Alábenlo con címbalos sonoros; alábenlo con címbalos de aclamación. Todo lo que respira alabe a Yah. Halelu-Yah.
Se enseñó en la escuela de Rabí Ishmael: si el pueblo de Israel no hubiera merecido más que recibir el rostro de su Padre en los cielos una vez al mes, les bastaría. Dijo Abaié: por eso, se la ha de decir de pie.
(Y se dice el Kadish «Al Israel».)
Sea engrandecido y santificado Su gran Nombre. [Amén] En el mundo que creó según Su voluntad. Y establezca Su reino, y haga florecer Su redención, y acerque a Su Mashíaj. [Amén] En la vida de ustedes y en sus días, y en la vida de toda la Casa de Israel, pronto y en tiempo cercano; y digan: Amén. [Amén — Yehé Shemeh rabá…] Sea Su gran Nombre bendito por siempre y por toda la eternidad. Bendito, y alabado, y glorificado, y ensalzado, y elevado, y honrado, y sublimado, y loado sea el Nombre del Santo, Bendito sea. [Amén] Por encima de toda bendición y canto, alabanza y consuelo, que se dicen en el mundo; y digan: Amén. [Amén]
Sobre Israel, y sobre los maestros, y sobre sus discípulos, y sobre todos los discípulos de sus discípulos, que se ocupan de la Torá santa, los que están en este lugar y los que están en todo lugar: haya para nosotros, para ellos y para ustedes gracia, bondad y misericordia de parte del Dueño de los cielos y de la tierra; y digan: Amén. [Amén]
Haya paz abundante desde los cielos: vida, saciedad, salvación, consuelo, liberación, curación, redención, perdón, expiación, alivio y salvamento, para nosotros y para todo Su pueblo Israel; y digan: Amén. [Amén] (Quienes dicen el Kadish dan tres pasos hacia atrás.) El que hace la paz en Sus alturas, Él, en Su misericordia, hará la paz sobre nosotros y sobre todo Su pueblo Israel; y digan: Amén. [Amén]
(Y después del Kadish algunos acostumbran decir:)
Y la luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol será siete veces mayor, como la luz de los siete días, en el día en que Hashem vende la fractura de Su pueblo y cure la herida de Su golpe. Y te adornaste con oro y plata, y tu vestido fue de lino fino, seda y bordado; sémola, miel y aceite comiste; y te hermoseaste muchísimo, y llegaste a la realeza.
(Y se dice tres veces:) La paz sea con ustedes.
LaMnatzéaj mizmor leDavid: Hashamáyim mesaperim kevod El, umaasé Yadav maguid harakía. Yom leyom yabía ómer, veláyla leláyla yejavé dáat. En ómer veén devarim, belí nishmá kolam. Bejol haáretz yatzá kavam, uvkitzé tevel milehem, lashémesh sam óhel bahem. Vehú kejatán yotzé mejupató, yasís keguibor larutz óraj. Miktzé hashamáyim motzaó, utkufató al ketzotam, veén nistar mejamató. Torat Adonai temimá, meshívat náfesh; edut Adonai neemaná, majkímat pettí. Pikudé Adonai yesharim, mesamejé lev; mitzvat Adonai bará, meirat enáyim. Yirat Adonai tehorá, omédet laad; mishpeté Adonai emet, tzadekú yajdav. Hanejemadim mizahav umipaz rav, umtukim midevash venófet tzufim. Gam Avdejá nizhar bahem, beshomram ékev rav. Sheguiot mi yavín, ministarot nakeni. Gam mizedim jasoj Avdeja, al yimshelú vi; az etam venikéti mipésha rav. Yihiú leratzón imré fi vehegión libí lefaneja, Adonai Tzurí veGoalí.
Tzurí baolam hazé, veGoalí laolam habá. Vejol karné reshaim agadéa, teromámna karnot tzadik.
Halelu-Yah, halelú et Adonai min hashamáyim, halelúhu bameromim. Halelúhu jol malajav, halelúhu kol tzevaav. Halelúhu shémesh veyaréaj, halelúhu kol kojevé or. Halelúhu shemé hashamáyim, vehamáyim asher meal hashamáyim. Yehalelú et Shem Adonai, ki Hu tzivá venivraú. Vayaamidem laad leolam, jok natán veló yaavor.
(Al decir «Ki eré Shameja» se mira al cielo y a la luna; pero una vez que se comienza la berajá ya no se mira más hacia ella. (Ben Ish Jai, Vayikrá 23).)
Ki eré Shameja, maasé etzbeoteja, yaréaj vejojavim asher konánta. Adonai Adonenu, ma adir Shimjá bejol haáretz.
(Antes de la berajá se dice:)
Leshem yijud Kudshá Berij Hu uShjinteh, bidjilu urjimu, urjimu udjilu, leyajadá Shem ot Yud ot He beot Vav ot He, beyijudá shelim beshem kol Israel. Hiné anajnu baim levarej Birkat haLevaná kemó shetiknú lanu rabotenu zijronam livrajá, im kol hamitzvot haklulot bah, letaken et shorshah bemakom elyón, laasot nájat rúaj leYotzrenu velaasot retzón Borenu. Vihí nóam Adonai Elohenu alenu, umaasé yadenu konená alenu, umaasé yadenu konenehu. (dos veces)
Baruj Atá Adonai, Elohenu Mélej haolam, asher bemaamaró bará shejakim, uvrúaj Piv kol tzevaam. Jok uzmán natán lahem, sheló yeshanú et tafkidam. Sasim usmejim laasot retzón Konehem. Poel emet shepeulató emet. Velalvaná amar shetitjadesh, atéret tiféret laamusé váten, shegam hem atidim lehitjadesh kemotah, ulfaer leYotzram al shem kevod maljutó. Baruj Atá Adonai, mejadesh jodashim.
Simán tov tehí lanu uljol Israel.
Simán tov tehí lanu uljol Israel.
Simán tov tehí lanu uljol Israel.
Baruj Yotzrej, baruj Osej, baruj Konej, baruj Boreej. Keshem sheanajnu merakedim (se salta tres veces) kenegdej, veén anajnu yejolim ligá baj, kaj im yerakedú ajerim kenegdenu lehazikenu, lo yujelú ligá banu, veló yishletú vanu, veló yaasú vanu shum roshem klal veikar. (Algunos agregan, como segulá:) Lo begufenu, veló bemamonenu, veló bejol asher lanu, veló yihiú lanu keevé shináyim. Tipol alehem emata vafájad, bigdol Zeroajá yidemú kaáven. Kaáven yidemú, Zeroajá bigdol, vafájad emata alehem tipol.
(Se dice desde «Simán tov» hasta aquí tres veces.)
David Mélej Israel jai vekayam. (tres veces) Amén, amén, amén. Nétzaj, nétzaj, nétzaj. Sela, sela, sela. Vaed, vaed, vaed.
Lev tahor berá li Elohim, verúaj najón jadesh bekirbí. (siete veces)
Shir lamaalot. Esá enai el heharim, meáyin yavó ezrí. Ezrí meim Adonai, Osé shamáyim vaáretz. Al yitén lamot ragleja, al yanum Shomreja. Hiné lo yanum veló yishán Shomer Israel. Adonai Shomreja, Adonai tzilejá al yad yemineja. Yomam hashémesh lo yakeka, veyaréaj baláyla. Adonai yishmorjá mikol ra, yishmor et nafsheja. Adonai yishmor tzetejá uvoeja, meatá vead olam.
Halelu-Yah, halelú El bekodshó, halelúhu birkía uzó. Halelúhu vigvurotav, halelúhu keróv gudló. Halelúhu betéka shofar, halelúhu benével vejinor. Halelúhu betof umajol, halelúhu beminim veugav. Halelúhu betziltzelé shama, halelúhu betziltzelé teruá. Kol haneshamá tehalel Yah, Halelu-Yah.
Taná devé Ribí Yishmael: ilmalé lo zajú bené Israel elá lehakbil pené Avihem shebashamáyim páam ajat bajódesh, dayam. Amar Abayé: hiljaj nimrinhu meomed.
(Y se dice el Kadish «Al Israel».)
Yitgadal veyitkadash Shemeh rabá. [Amén] Bealmá di verá, kir'uteh, veyamlij maljuteh, veyatzmaj purkaneh, vikarev Meshijeh. [Amén] Bejayejón uvyomejón uvjayé dejol bet Israel, baagalá uvizmán kariv, veimrú Amén. [Amén — Yehé Shemeh rabá…] Yehé Shemeh rabá mevaraj lealam ulalmé almayá yitbaraj. Veyishtabaj. Veyitpaar. Veyitromam. Veyitnasé. Veyit'hadar. Veyitalé. Veyit'halal Shemeh deKudshá, Berij Hu. [Amén] Leelá min kol birjatá veshiratá, tushbejatá venejematá, daamirán bealmá, veimrú Amén. [Amén]
Al Israel veal rabanán, veal talmidehón veal kol talmidé talmidehón, deáskin beoraitá kadishtá, di veatrá hadén vedí bejol atar vaatar. Yehé laná ulhón uljón jiná vejisdá verajamé, min kodam Maré shemayá vear'á, veimrú Amén. [Amén]
Yehé shlamá rabá min shemayá, jayim vesavá vishuá venejamá veshezavá urfuá ugulá uslijá vejapará verévaj vehatzalá, lanu uljol amó Israel, veimrú Amén. [Amén] (Quienes dicen el Kadish dan tres pasos hacia atrás.) Osé shalom bimromav, Hu berajamav yaasé shalom alenu veal kol amó Israel, veimrú Amén. [Amén]
(Y después del Kadish algunos acostumbran decir:)
Vehayá or halevaná keor hajamá, veor hajamá yihié shivatáyim, keor shivat hayamim, beyom javosh Adonai et shéver amó, umájatz makató yirpá. Vataadí zahav vajésef, umalbushej shesh vaméshi verikmá, sólet udvash vashémen ajalt, vatifí bimod meod, vatitzleji limlujá.
(Y se dice tres veces:) Shalom alejem.
Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.
Preguntas frecuentes
Kidush Levanu00e1 se dice una vez al mes, al ver la luna renovada. El Talmud enseu00f1a, en nombre de la escuela de Rabu00ed Ishmael: si el pueblo de Israel no hubiera merecido mu00e1s que recibir el rostro de su Padre en los cielos una vez al mes, ya les bastaru00eda. De ahu00ed la importancia que la tradiciu00f3n da a esta bendiciu00f3n mensual.
Su00ed. Despuu00e9s de la enseu00f1anza de la escuela de Rabu00ed Ishmael, el Talmud trae las palabras de Abaiu00e9: u00abpor eso, se la ha de decir de pieu00bb. Esa frase forma parte del texto mismo del orden de Kidush Levanu00e1 y es la razu00f3n por la que se acostumbra recitar la bendiciu00f3n parado.
El Ben Ish Jai (Vayikru00e1 23) indica que al decir el verso u00abKi eru00e9 Shamejau00bb u2014u00abCuando veo Tus cielos, obra de Tus dedos, la luna y las estrellas que Tu00fa establecisteu00bbu2014 se mira al cielo y a la luna. Pero una vez que se comienza la beraju00e1, ya no se mira mu00e1s hacia ella.
El pasaje que va desde u00abSimu00e1n tov tehu00ed lanu uljol Israelu00bb hasta u00abvafu00e1jad emata alehem tipolu00bb se dice tres veces completo, y dentro de u00e9l la frase u00abSimu00e1n tovu00bb aparece tres veces seguidas. u00abDavid Mu00e9lej Israel jai vekayamu00bb se dice tres veces; el verso u00abLev tahor beru00e1 li Elohimu00bb se dice siete veces; y u00abShalom alejemu00bb, al final, se dice tres veces. El texto de u00abVihu00ed nu00f3amu00bb dentro del Leshem Yijud se dice dos veces.