Pitum HaKetóret — El texto del incienso y su segulá
El Séder Pitum HaKetóret reúne los versículos de la Torá sobre la ketóret —el incienso que se ofrecía en el Beit HaMikdash— junto con la enseñanza de los Sabios sobre cómo se preparaba: sus once especias, sus pesos y sus leyes. Hoy, sin Templo ni altar ni Kohén, se dice con los labios en lugar de la ofrenda, conforme al versículo 'y ofreceremos los toros de nuestros labios'. Se acostumbra decirlo a diario, y la Torá misma nos enseña la grandeza de la segulá del acto de la ketóret para detener la plaga y al destructor. Esta página incluye además la oración del Pelé Yoetz para tiempos de epidemia, que se dice antes del Séder.
Oración para tiempos de epidemia, de nuestro maestro el 'Pelé Yoetz', para decirla antes del Séder Pitum HaKetóret.
Amo de los mundos: he aquí que venimos ante Ti con el rostro avergonzado, pues conocemos nuestra afrenta, nuestra vergüenza y nuestra humillación, porque hemos quedado muy empobrecidos y nos falta todo bien. No tenemos boca para responder ni frente para levantar la cabeza; tememos y temblamos ante el temor de Tu juicio justo, para que el mundo no se abrase con las llamas de la justicia. Porque oímos y se estremecieron nuestras entrañas, pues salió la ira y comenzó la plaga. Nuestro corazón tiembla dentro de nosotros, y terrores de muerte cayeron sobre nosotros. Y nosotros no sabemos qué hacer, ni con qué presentarnos ante Ti, ni qué remedio pedir, pues no sabemos suplicar ni apaciguar delante de Ti. Y he aquí que de Tu Torá nos enseñas la grandeza de la segulá del acto de la ketóret, que es grande para detener la plaga y al destructor. Y ahora, por nuestras faltas, no tenemos ni Templo, ni altar, ni Kohén que expíe por nosotros. Este es nuestro consuelo: que Tú dijiste: 'y ofreceremos los toros de nuestros labios'.
Y por eso, sea Tu voluntad, Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, que la palabra de nuestros labios en la enseñanza sobre el servicio de los korbanot sea considerada, aceptada y grata delante de Ti como si hubiéramos ofrecido la ketóret de especias sobre el altar. Y complácete en nosotros, y anula de sobre nosotros y de sobre todo Tu pueblo, la casa de Israel, dondequiera que estén, todos los decretos duros y malos, y al destructor y a la plaga. Quiebra y aparta al Satán de delante de nosotros y de detrás de nosotros, y a la sombra de Tus alas escóndenos.
Di-s lleno de misericordia: que se conmuevan Tus misericordias por nosotros; haz con nosotros caridad y bondad en aras de Tu gran Nombre, y aparta de nosotros la plaga de la muerte, porque misericordioso eres Tú. Y con Tu abundante misericordia deséanos y acéptanos con agrado. Hazlo en mérito de nuestros santos padres, Abraham, Itzjak e Israel, Tus siervos; y en mérito de Moshé y Aharón, Yosef y David; y en mérito de todos los tzadikim y jasidim: que su mérito nos proteja, y que ellos intercedan por nuestro bien. Amén, así sea Tu voluntad.
Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón delante de Ti, Hashem, mi Roca y mi Redentor.
Séder Pitum HaKetóret.
Tú eres Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, ante quien nuestros padres ofrecieron la ketóret de especias en el tiempo en que el Beit HaMikdash estaba en pie, tal como se los ordenaste por medio de Moshé, Tu profeta, como está escrito en Tu Torá:
Y dijo Hashem a Moshé: 'Toma para ti especias: nataf, shejélet y jelbená, especias, y levoná pura; en partes iguales serán. Y harás con ellas una ketóret, una mezcla, obra de perfumista, bien mezclada con sal, pura, sagrada. Y molerás parte de ella muy fina, y pondrás de ella delante del Testimonio en la Tienda de Reunión, donde Me encontraré contigo; santísima será para ustedes'. Y fue dicho: 'Y Aharón quemará sobre él ketóret de especias cada mañana; al preparar las lámparas la quemará. Y cuando Aharón encienda las lámparas al atardecer, la quemará: ketóret continua delante de Hashem, por sus generaciones'.
Enseñaron nuestros Sabios: ¿Cómo era la preparación de la ketóret? Trescientos sesenta y ocho maním había en ella. Trescientos sesenta y cinco conforme al número de los días del año solar: un mané para cada día, medio mané por la mañana y medio mané al atardecer; y tres maním adicionales, de los cuales el Kohén Gadol tomaba sus dos puños llenos en Yom Kipur. Los devolvía al mortero en la víspera de Yom Kipur y los molía muy bien, para que fuera la más fina de las finas. Y once especias había en ella, y son estas: el tzorí, el tzipóren, la jelbená y la levoná, con un peso de setenta maním cada una; mor, ketziá, shibólet nerd y karkom, con un peso de dieciséis maním cada uno; hakosht, doce; kilufá, tres; y kinamón, nueve; borit karshiná, nueve kabín; vino de Kafrisín, tres seín y tres kabín —y si no encontraba vino de Kafrisín, traía vino blanco añejo—; sal de Sedom, un cuarto de kav; maalé ashán, una cantidad mínima. Rabí Natán HaBablí dice: también kipat haYardén, una cantidad mínima. Y si le puso miel, la descalificó; y si omitió una de todas sus especias, es reo de muerte.
Rabán Shimón ben Gamliel dice: el tzorí no es sino la resina que gotea de los árboles del ketaf. ¿Para qué venía la borit karshiná? Para pulir con ella el tzipóren, a fin de que quedara hermoso. ¿Para qué venía el vino de Kafrisín? Para remojar en él el tzipóren, a fin de que fuera fuerte. ¿Y acaso no le era buena el agua de los pies? Sino que no se introduce agua de los pies en el Beit HaMikdash por respeto.
Se enseñó: Rabí Natán dice: cuando molía, decía: 'Muele bien, bien muele', porque la voz es buena para las especias. Si la preparó en la mitad de la medida, es válida; en un tercio o en un cuarto, no lo hemos oído. Dijo Rabí Yehudá: esta es la regla: si fue conforme a su proporción, es válida aun a la mitad; y si omitió una de todas sus especias, es reo de muerte.
Se enseñó: Bar Kapará dice: una vez cada sesenta o setenta años venían los sobrantes a la mitad de la medida. Y además enseñó Bar Kapará: si le hubiera puesto una gota de miel, ningún hombre podría resistir su aroma. ¿Y por qué no se le mezcla miel? Porque la Torá dijo: 'Pues ninguna levadura ni miel quemarán como ofrenda de fuego a Hashem'.
(Tres veces) Hashem de las huestes está con nosotros; un refugio para nosotros es el Di-s de Yaakov, sela.
(Tres veces) Hashem de las huestes: feliz el hombre que confía en Ti.
(Tres veces) Hashem, salva; el Rey nos responderá el día en que Lo invoquemos.
Tú eres un escondite para mí; del enemigo me guardarás; con cánticos de liberación me rodearás, sela. Y será grata a Hashem la ofrenda de Yehudá y de Jerusalén, como en los días de antaño y como en los años antiguos.
Oración para tiempos de epidemia, de nuestro maestro el 'Pelé Yoetz', para decirla antes del Séder Pitum HaKetóret.
Ribón haolamim, hiné anajnu baim lefanejá bevóshet panim, ki yadánu jerpatenu uvoshtenu ujlimatenu, ki dalonu meod, vejasarnu kol tuv. Ein lanu pe lehashiv veló métzaj leharim rosh, vireim vajaredim anajnu meemat dinjá hatzédek, delá yokid almá beshilhovohí detzédek. Ki shamánu vatirgaz biténu al ki yatzá haketzef, hejel hanéguef. Libenu yajil bekirbenu veemot mávet naflú alenu. Vaanajnu lo nedá ma naasé, uvamé nekadem panejá, umá refuá nevakesh, ki ein anajnu yodim laator ulratzot lefanejá. Vehiné miToratejá telamdenu gódel segulat maasé haKetóret ki rabá laatzor hamaguefá vehamashjit. Veatá baavonotenu, ein lanu lo Mikdash, veló mizbéaj, veló kohén sheyejaper baadenu. Zot nejamatenu, ki Atá amarta 'unshalmá farim sefatenu'.
Uvjén yehí ratzón milefanejá, Adonai Elohenu vElohé avotenu, sheyehé síaj siftotenu betorat maasé hakorbanot jashuv umkubal umrutzé lefanejá keilu hiktarnu ketóret hasamim al gabé hamizbéaj, vetirtzenu utvatel mealenu umeal kol amejá beit Israel bejol makom shehem kol guezerot kashot veraot umashjit umaguefá. Shevor vehaser haSatán milefanenu umeajarenu, uvtzel kenafejá tastirenu.
El malé rajamim, yehemú na rajaméja alenu, asé imanu tzedaká vajésed lemáan Shimjá hagadol, vehaser miménu makat hamávet ki rajum Áta. Uvrajaméja harabim tajpotz banu vetirtzenu. Asé lemáan avotenu hakedoshim, Abraham, Itzjak veIsrael avadéja, ulmáan Moshé veAharón, Yosef veDavid, ulmáan kol hatzadikim vehajasidim zejutam yaguén alenu, vehem yalitzu tov baadenu, amén ken yehí ratzón.
Yihyú leratzón imré fi vehegyón libí lefanejá, Adonai tzurí vegoalí.
Séder Pitum HaKetóret.
Atá Hu Adonai Elohenu vElohé avotenu, shehiktiru avotenu lefanejá et ketóret hasamim, bizmán shebeit haMikdash hayá kayam, kaasher tzivita otam al yad Moshé neviéja, kakatuv beToratéja:
Vayómer Adonai el Moshé: kaj lejá samim: nataf, ushjélet, vejelbená, samim, ulvoná zaká, bad bevad yihyé. Veasita otá ketóret, rókaj maasé rokéaj, memulaj tahor kódesh. Veshajakta miména hadek, venatatá miména lifné haedut beóhel moed, asher ivaed lejá shama, kódesh kodashim tihyé lajem. Veneemar: vehiktir alav Aharón ketóret samim babóker babóker, behetivó et hanerot yaktiréna. Uvhaalot Aharón et hanerot ben haarbáyim yaktiréna, ketóret tamid lifné Adonai ledorotejem.
Tanu rabanán: Pitum haKetóret ketzad? Shelosh meot veshishim ushmoná manim hayú ba. Shelosh meot veshishim vajamishá keminyán yemot hajamá, mané lejol yom, peras beshajarit ufras ben haarbáyim, ushloshá manim yeterim, shemehem majnís kohén gadol meló jofnav beYom haKipurim, umajaziran lemajtéshet beérev Yom haKipurim, veshojakán yafé yafé kedé shetehé daká min hadaká. Veajad asar samemanim hayú ba, veélu hen: hatzorí, vehatzipóren, hajelbená, vehalevoná, mishkal shiv'im shiv'im mané; mor, uktziá, shibólet nerd, vejarkom, mishkal shishá asar shishá asar mané; hakosht shenéim asar, vekilufá shelosha, vekinamón tish'á; borit karshiná tish'á kabín; yen Kafrisín seín telatá vekabín telatá; veim lo matzá yen Kafrisín, meví jamar jivaryán atik; mélaj Sedomit róva; maalé ashán kol shehú. Rabí Natán haBablí omer: af kipat haYardén kol shehí. Veim natán ba devash pesalá, veim jisar ejad mikol samanéha jayav mitá.
Rabán Shimón ben Gamliel omer: hatzorí enó elá saraf hanotef meatzé haketaf. Borit karshiná lama hi baá? Kedé leyapot ba et hatzipóren, kedé shetehé naá. Yen Kafrisín lama hu ba? Kedé lishrot bo et hatzipóren kedé shetehé azá. Vahaló me raglayim yafín la, elá sheén majnisín me raglayim baMikdash mipné hakavod.
Tanyá, Rabí Natán omer: keshehú shojek, omer: hadek hetev, hetev hadek, mipné shehakol yafé labsamim. Pitemá lajatzaín, kesherá; lishlish velirvía, lo shamánu. Amar Rabí Yehudá: ze haklal, im kemidatá kesherá lajatzaín. Veim jisar ajat mikol samanéha jayav mitá.
Tanyá, Bar Kapará omer: ajat leshishim o leshiv'im shaná hayetá baá shel shiráyim lajatzaín. Veod taní Bar Kapará: ilu hayá notén ba kortov shel devash, ein adam yajol laamod mipné rejá. Velama ein mearvín ba devash? Mipné shehaTorá amrá: ki jol seor vejol devash lo taktiru miménu ishé lAdonai.
(3 veces) Adonai Tzevaot imanu, misgav lanu Elohé Yaakov sela.
(3 veces) Adonai Tzevaot, ashré adam botéaj Baj.
(3 veces) Adonai hoshía, haMélej yaanenu veyom korenu.
Atá séter li, mitzar titzreni, rané falet tesoveveni sela. Vearvá lAdonai minjat Yehudá viYrushaláim, kimé olam ujshanim kadmoniyot.
Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.
Preguntas frecuentes
Es el orden de lectura sobre la ketu00f3ret, el incienso que se ofrecu00eda en el Beit HaMikdash. Incluye los versu00edculos de la Toru00e1 en los que Hashem ordena a Moshu00e9 la fu00f3rmula del incienso, y la enseu00f1anza de los Sabios que detalla cu00f3mo se preparaba: sus trescientos sesenta y ocho manu00edm, sus once especias y sus leyes. Se cierra con versu00edculos que se repiten tres veces, como 'Hashem de las huestes estu00e1 con nosotros'.
Porque la Toru00e1 misma nos enseu00f1a la grandeza de la segulu00e1 del acto de la ketu00f3ret, que es grande para detener la plaga y al destructor, tal como se expresa en la oraciu00f3n del Pelu00e9 Yoetz que abre esta pu00e1gina. Hoy no tenemos ni Templo, ni altar, ni Kohu00e9n que expu00ede por nosotros, y por eso decimos su texto con los labios. Ese es nuestro consuelo, conforme al versu00edculo: 'y ofreceremos los toros de nuestros labios'.
Segu00fan la enseu00f1anza de los Sabios, las once especias son: tzoru00ed, tzipu00f3ren, jelbenu00e1 y levonu00e1 u2014setenta manu00edm de cada unau2014; mor, ketziu00e1, shibu00f3let nerd y karkom u2014diecisu00e9is manu00edm de cada unou2014; hakosht, doce; kilufu00e1, tres; y kinamu00f3n, nueve. A ellas se agregaban borit karshinu00e1, vino de Kafrisu00edn, sal de Sedom y maalu00e9 ashu00e1n. Quien omitu00eda una sola de todas sus especias era reo de muerte.
Enseu00f1u00f3 Bar Kaparu00e1 que si se le hubiera puesto una sola gota de miel, ningu00fan hombre habru00eda podido resistir su aroma. Aun asu00ed no se le mezcla miel, porque la Toru00e1 dijo: 'Pues ninguna levadura ni miel quemaru00e1n como ofrenda de fuego a Hashem'. Y quien su00ed le ponu00eda miel, con eso mismo la descalificaba.