Tefilat Rabenu Tam — La oración diaria de protección
Esta oración temible y santa se recibió por tradición de Rabenu Tam y está traída en el libro Yosef Ómetz. Allí se escribe que quien la dice cada día tiene garantía de que no le ocurrirá ningún daño en todo ese día y de que tendrá éxito en todos sus caminos. En ella se pide a los ángeles Mijael, Gavriel y Refael que intercedan en oración ante el Santo, bendito sea, y luego se repiten versículos de protección un número fijado de veces.
Oración temible y santa de Rabenu Tam
En el libro Yosef Ómetz (§484): esta oración es tradición recibida de Rabenu Tam: «Quien la dice cada día, yo garantizo que no le ocurrirá ningún daño en todo ese día y tendrá éxito en todos sus caminos».
Les pido a ustedes, Mijael, Gavriel y Refael, que se presenten en oración, con ruego y con súplicas, delante del Rey de los reyes de reyes, el Santo, bendito sea, para que yo tenga éxito en todos mis caminos y en todo lugar adonde vaya: tanto de los bandidos, que no me dañen; como de los shedim, como de las lilín, como de hombre y de mujer, de toda cosa mala; tanto de la espada como de la peste, como del hambre, como de todas las calamidades que van y vienen al mundo. De todo me salve Hashem, Di-s de Israel, para que no dominen sobre mí, ni sobre mi cuerpo, ni sobre mis bienes, ni sobre mi descendencia.
Sea Tu voluntad delante de Ti, Hashem, Di-s mío y Di-s de mis padres, que esta hora sea tiempo de favor delante de Ti, que escuches mi oración y mi petición.
(Y dirá tres veces:) Hashem de los Ejércitos está con nosotros; fortaleza para nosotros es el Di-s de Yaakov, Selá.
(Y tres veces:) Hashem de los Ejércitos, feliz el hombre que confía en Ti.
(Y tres veces:) Hashem, salva; el Rey nos responderá el día en que Le llamemos.
(Y tres veces:) El ángel que me redime de todo mal bendiga a los muchachos, y sea llamado en ellos mi nombre y el nombre de mis padres Abraham e Itzjak, y se multipliquen en abundancia en medio de la tierra.
(Y siete veces:) Tu salvación espero, Hashem. Tu redención aguardo, Hashem.
(Y siete veces:) Gad, una tropa lo acometerá, pero él acometerá su retaguardia.
Así tendré éxito en mis caminos, como lo tuvo Yehoshúa al cruzar el Yardén con Israel en la guerra con el kenaaní, y volvió en paz a su tierra.
Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.
Preguntas frecuentes
Es una oraciu00f3n de protecciu00f3n recibida por tradiciu00f3n de Rabenu Tam y trau00edda en el libro Yosef u00d3metz (u00a7484). Allu00ed estu00e1 escrito: u00abQuien la dice cada du00eda, yo garantizo que no le ocurriru00e1 ningu00fan dau00f1o en todo ese du00eda y tendru00e1 u00e9xito en todos sus caminosu00bb.
Se dice cada du00eda. Precisamente sobre quien la dice diariamente estu00e1 escrita la garantu00eda trau00edda en el Yosef u00d3metz de que no sufriru00e1 ningu00fan dau00f1o en todo ese du00eda. La oraciu00f3n incluye la peticiu00f3n de que esa misma hora sea tiempo de favor delante de Hashem.
Los cuatro primeros pasajes se repiten tres veces cada uno: u00abHashem de los Eju00e9rcitos estu00e1 con nosotrosu00bb, u00abHashem de los Eju00e9rcitos, feliz el hombre que confu00eda en Tiu00bb, u00abHashem, salva; el Rey nos responderu00e1u00bb, y u00abEl u00e1ngel que me redime de todo malu00bb. Los dos u00faltimos, u00abTu salvaciu00f3n espero, Hashemu00bb y u00abGad, una tropa lo acometeru00e1u00bb, se repiten siete veces cada uno.
El texto pide protecciu00f3n de los bandidos, de los shedim y de las lilu00edn, de todo hombre y mujer y de toda cosa mala, y tambiu00e9n de la espada, de la peste, del hambre y de todas las calamidades que van y vienen al mundo. Se pide que nada de eso domine sobre la persona, ni sobre su cuerpo, ni sobre sus bienes, ni sobre su descendencia.