Tefilá lehamtakat hadinim — Oración para endulzar los juicios (Shomer Emunim)
Esta oración para endulzar los juicios fue compuesta por nuestro santo maestro Rabí Aharón Rateh, autor de «Shomer Emunim», y él escribió que se diga en todo momento. Quien la dice declara su fe en que el sufrimiento que le llega viene de la providencia particular de Hashem, lo acepta con amor, y pide que sirva de expiación. Después pide que sean borrados de raíz el pecado y la falta que lo causaron, que se endulcen todos los juicios y que todas las combinaciones se transformen para bien.
Oración para endulzar los juicios, compuesta por nuestro santo maestro Rabí Aharón Rateh, autor de «Shomer Emunim», para decirla en todo momento.
Creo con fe completa que este dolor y estos padecimientos que me han llegado son por providencia particular de Hashem, y he aquí que los acepto sobre mí con amor. Y todo esto me ha llegado a causa de mis muchas faltas; y justo eres Tú, Hashem, en todo lo que ha venido sobre mí, porque Tú obraste con verdad y yo obré con maldad. Y sea Tu voluntad que estos padecimientos sean expiación por mis muchas faltas (y si es momento de favor dirá también: y que alivien con ello, por así decirlo, el dolor de la Shejiná de nuestra fortaleza y el dolor de Israel). Y he aquí que, por estricta justicia, yo debería detallar, volver y confesar el pecado y la falta que causaron estos padecimientos; pero revelado y sabido es delante de Ti que no hay conmigo quien sepa hasta cuándo. Por eso, sea Tu voluntad delante de Ti, Padre mío que estás en los Cielos, que borres y arranques de raíz el pecado, la falta y la rebeldía que me causaron estos padecimientos, y que se endulcen todos los juicios de sobre mí y de sobre todo Israel, y se transformen todas las combinaciones para bien, y atraigas bondades buenas y reveladas para nosotros y para toda la Casa de Israel para siempre. Amén.
«Y si dice esta versión, entonces con la ayuda de Hashem se le endulzan todos los juicios, y se transforman todas las combinaciones para bien, y los padecimientos serán expiación por todas sus faltas; en particular si se acostumbra a decirla también sobre cada cosa pequeña, entonces no hay medida para la magnitud de la satisfacción que con ello provoca ante el Santo, bendito sea, y para la alegría en todos los mundos. Porque es camino del Santo, bendito sea, probar al hombre en su fe; y si se fortalece en la fe en Hashem, entonces, aun si se decretó sobre él un decreto, Di-s libre, el juicio se endulza de sobre él.»
(«Shomer Emunim», tratado de la Providencia Particular, capítulo 14)
Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.
Preguntas frecuentes
Es una oraciu00f3n compuesta por Rabu00ed Aharu00f3n Rateh, autor del libro u00abShomer Emunimu00bb, en la que la persona declara que acepta con amor el sufrimiento que le llega, reconociendo que viene de la providencia particular de Hashem. Luego pide que ese sufrimiento sea expiaciu00f3n y que se endulcen todos los juicios de sobre ella y de sobre todo Israel.
Rabu00ed Aharu00f3n Rateh escribiu00f3 que esta oraciu00f3n se dice en todo momento. Ademu00e1s indicu00f3 que es especialmente valioso acostumbrarse a decirla tambiu00e9n sobre cada cosa pequeu00f1a, y no solamente ante grandes dificultades. Segu00fan sus palabras, no hay medida para la satisfacciu00f3n que ello provoca ante el Santo, bendito sea.
En u00abShomer Emunimu00bb, tratado de la Providencia Particular, capu00edtulo 14, estu00e1 escrito que quien dice esta versiu00f3n, con la ayuda de Hashem se le endulzan todos los juicios, se transforman todas las combinaciones para bien y los padecimientos le sirven de expiaciu00f3n por todas sus faltas. Au00f1ade que es camino del Santo, bendito sea, probar al hombre en su fe, y que si se fortalece en la fe, aun un decreto que se haya dictado sobre u00e9l se endulza.