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Hatarat Nedarim — La anulación de votos y de maldiciones

Hatarat Nedarim veHatarat Kelalot
Sobre esta oración

La Hatarat Nedarim es la fórmula con la que una persona pide ante un tribunal de tres jueces, o ante diez temerosos de Hashem, que le sean anulados los votos, juramentos y compromisos que asumió. A continuación se declara la mesirat modaá, que anula por adelantado los votos futuros, y luego la Hatarat Kelalot del Jidá, que anula maldiciones y mal de ojo. La estructura es de tribunal: primero hablan los solicitantes, y después responden los que anulan.

Cuándo
En Erev Rosh Hashaná y en Erev Yom Kipur
Tradición
Edot HaMizraj
Duración
~25 minutos
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Lee para comprender

Hatarat Nedarim — nusaj Edot HaMizraj

Hay quienes acostumbran hacer la anulación el 19 de Av, que son cuarenta días antes de Rosh Hashaná; en la víspera de Rosh Jódesh Elul, que son cuarenta días antes de Kipur; en la víspera de Rosh Hashaná y en la víspera de Kipur. Los que piden hacer la Hatarat Nedarim se ponen de pie ante diez temerosos de Hashem que están sentados; y si no hay diez, se ponen de pie ante tres. Y dicen:

Declaración de los que piden la anulación:

Escuchen, por favor, maestros nuestros. Todo voto, o juramento, o prohibición, o kónam, o jérem que hayamos votado o jurado, en vigilia o en sueño, o que hayamos jurado por los Nombres santos que no se borran, y por el Nombre Havayá, bendito es Él; y toda clase de nezirut que hayamos aceptado sobre nosotros, incluso la nezirut de Shimshón; y toda prohibición, incluso prohibición de beneficio, que hayamos prohibido sobre nosotros o sobre otros, en cualquier lenguaje de prohibición, sea en lenguaje de prohibición, o de jérem, o de kónam; y toda aceptación, aunque sea de una Mitzvá, que hayamos aceptado sobre nosotros, sea en lenguaje de juramento, sea en lenguaje de nezirut, sea en cualquier lenguaje; y también lo que se haya hecho con apretón de manos; sea todo voto, sea toda ofrenda voluntaria, sea toda costumbre de Mitzvá que hayamos adoptado; y toda expresión de nuestros labios que haya salido de nuestra boca; o lo que hayamos votado y resuelto en nuestro corazón hacer, alguna Mitzvá de las Mitzvot, o alguna buena conducta, o alguna cosa buena que hayamos hecho tres veces sin haber estipulado que fuera sin voto; sea algo que hayamos hecho, sea sobre nosotros mismos, sea sobre otros; sean aquellos que conocemos, sean aquellos que ya han sido olvidados por nosotros: de todos ellos nos arrepentimos desde su origen. Y pedimos y solicitamos de ustedes, maestros nuestros, la anulación de todos ellos, pues tememos tropezar y quedar atrapados, Di-s libre, en la transgresión de votos, juramentos, nezirut, jaramot, prohibiciones, konamot y acuerdos. Y no nos arrepentimos, Di-s libre, del cumplimiento de aquellas buenas obras que hicimos; solo nos arrepentimos de haber aceptado esos asuntos en lenguaje de voto, o de juramento, o de nezirut, o de prohibición, o de jérem, o de kónam, o de acuerdo, o de aceptación en el corazón. Y nos arrepentimos de no haber dicho: hacemos esto sin voto, sin juramento, sin nezirut, sin jérem, sin prohibición, sin kónam y sin aceptación en el corazón. Y por eso pedimos anulación de todos ellos. Y nos arrepentimos de todo lo mencionado, sea que las obras se refieran a asuntos de dinero, sea a asuntos del cuerpo, sea a asuntos del alma: de todos ellos nos arrepentimos, del lenguaje de voto, juramento, nezirut, prohibición, jérem, kónam y aceptación en el corazón. Y he aquí que, por ley estricta, el que se arrepiente y pide anulación debe detallar el voto; pero sepan, por favor, maestros nuestros, que nos es imposible detallarlos, pues son muchos. Y no pedimos anulación sobre aquellos votos que no se pueden anular. Por eso, sean por favor a los ojos de ustedes como si los hubiéramos detallado.

Y los que anulan les responden con estas palabras, y lo repiten tres veces:

Todos les están permitidos, permitidos les están, permitidos les están. Perdonados les están, perdonados les están, perdonados les están. Absueltos les están, absueltos les están, absueltos les están. No hay aquí votos, ni juramentos, ni aceptaciones, ni acuerdos, ni costumbres, ni nezirut, ni jaramim, ni prohibiciones, ni konamot; sino que hay aquí perdón, indulto y expiación. (Quedan anulados desde su origen.) Así como han accedido y les han anulado el tribunal de abajo, así accedan y les anulen el tribunal de arriba. Y se apartará la iniquidad de ustedes, y su pecado será expiado.

Y después dicen los que piden la anulación esta mesirat modaá:

He aquí que entregamos una declaración ante ustedes, maestros nuestros. Y anulamos desde ahora y en adelante todo lo que aceptemos sobre nosotros: todos los votos, y todos los juramentos, y nezirut, y prohibiciones, y konamot, y jaramot, y acuerdos, y aceptación en el corazón, sea en vigilia, sea en sueño; excepto los votos de ayuno hechos en el momento de Minjá. Y si olvidáramos la condición de esta declaración y volviéramos a votar desde hoy, desde ahora nos arrepentimos de ellos desde su origen, y estipulamos sobre ellos que todos sean nulos y anulados, sin validez y sin vigencia, y que no tengan efecto en absoluto. De todos ellos nos arrepentimos desde ahora y para siempre.

Y los que anulan responden:

Hemos recibido la entrega de la declaración.

Hay quienes entregan esta declaración, del Gaón el Rav Jidá, de bendita memoria

Y además entregamos una declaración ante ustedes, maestros nuestros: que todo mal pensamiento, y toda mala reflexión, y todo deseo del corazón que suba a nuestro corazón y a nuestra mente, y en especial en el momento de la oración y del estudio de Torá, de cualquier modo y manera que no sea para honor y voluntad del Creador, bendito sea, desde ahora anulamos esos pensamientos y reflexiones malas y deseos del corazón que están contra la voluntad del Santo, bendito es Él, y Su Shejiná, con anulación completa, como un tiesto roto. Y con más razón, si dijéramos alguna palabra mala y prohibida, desde ahora todo sea nulo y anulado. Y ahora explicamos y aclaramos bien, y revelamos nuestra opinión y nuestra voluntad con todo nuestro corazón: que nuestra voluntad, nuestro deseo y nuestra intención es servir a nuestro Creador, Di-s de Abraham, Di-s de Yitzjak y de Israel, con un servicio completo, un servicio íntegro, en pensamiento, palabra y acción, con temor, amor y alegría, conforme a la ley que corresponde. Y todo pensamiento, palabra y acción que esté contra Su voluntad, bendito sea, desde ahora sea nulo y anulado, pues provienen del lado del Yetzer HaRá y todo es vanidad. De modo que todo nuestro servicio al Creador, bendito sea, en pensamiento, palabra y acción, sea todo para dar satisfacción ante Él precisamente, sin ningún interés en absoluto. Y todo sea para la unión del Santo, bendito es Él, y Su Shejiná, con temor y amor, y amor y temor, para unir el Nombre Ka-h con las letras Vav-He en unidad completa, en nombre de todo Israel, conforme a la opinión de Rabí Shimón ben Yojái y de Rabí Elazar su hijo, y conforme a la opinión de nuestro maestro Yitzjak Luria Ashkenazí. El Omnipresente, en Su misericordia, nos ayude por causa del honor de Su Nombre, desde ahora y para siempre. Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón ante Ti, Hashem, mi Roca y mi Redentor.

Y los que anulan dicen:

Hemos recibido la entrega de la declaración.

Y después dicen los que piden la anulación:

Sea Tu voluntad, Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, que todas las maldiciones, y los anatemas, y los jaramot, y las excomuniones que hayamos maldecido, o hayamos anatematizado, o hayamos jurado, o hayamos excomulgado, o hayamos declarado jérem, o hayamos puesto en interdicto, sobre nosotros mismos o sobre otros que son de la simiente de Israel; o que otros hayan maldecido, o hayan anatematizado, o hayan declarado jérem, o hayan puesto en interdicto sobre nosotros, o sobre nuestras esposas, o sobre nuestra descendencia, o sobre los miembros de nuestra casa; y en especial si transgredimos las veinticuatro cosas por las que el tribunal excomulga, Di-s libre, y abrimos nuestra boca para mal: sea Tu voluntad, Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, Di-s nuestro que estás en los cielos y en la tierra, que no nos dominen ni dejen en nosotros ninguna marca. Y todas las maldiciones se conviertan sobre ustedes y sobre nosotros en bien y en Berajá, como está escrito: «Y transformó Hashem, tu Di-s, la maldición en Berajá para ti, porque te amó Hashem, tu Di-s».

Hatarat Kelalot — La anulación de maldiciones

Y después dicen esta Hatarat Kelalot del Gaón el Jidá, de bendita memoria (en Tziporen Shamir):

Declaración de los que piden:

He aquí que pedimos de ustedes que nos anulen todas las maldiciones, reprensiones y palabras prohibidas, y que anulen el mal de ojo y todo lo semejante a ello.

Y los que anulan dicen:

Permitidas queden todas las maldiciones, imprecaciones, excomuniones, jaramim, interdictos, anatemas, reprensiones, expresiones, hechicerías y toda cosa mala; y todos los sueños malos y las interpretaciones malas, y la entrega a juicio y la apertura de boca para mal; y toda clase de cosas prohibidas, y toda clase de decretos duros y malos, y toda clase de mal de ojo, que se hayan puesto sobre ustedes o sobre alguno de los miembros de su casa. Y también las maldiciones con que otros los hayan maldecido, o con que ustedes se hayan maldecido a sí mismos de cualquier manera; o si se hicieron merecedores de alguna maldición, o anatema, o jérem, o interdicto, o reprensión, o de algún decreto malo, de cualquier modo y manera que sea: sobre todo ello, desde ahora nosotros anulamos y cancelamos todo. Y así decimos: con la aprobación y con el permiso del Santo, bendito es Él, y Su Shejiná; con el permiso del tribunal de arriba y con el permiso del tribunal de abajo; y con el permiso de nuestra santa Torá; y con el permiso del Gran Sanedrín y con el permiso del Sanedrín Menor: permitidos les están, permitidos les están, permitidos les están. Absueltos les están, absueltos les están, absueltos les están. Perdonados les están, perdonados les están, perdonados les están. No hay aquí maldiciones. No hay aquí imprecaciones. No hay aquí excomuniones. No hay aquí anatemas. No hay aquí jaramim. No hay aquí interdictos. No hay aquí reprensiones. No hay aquí expresiones. No hay aquí hechicerías. No hay aquí apertura de boca para mal. No hay aquí pensamientos extraños ni reflexiones malas. No hay aquí mal de ojo de hombres. No hay aquí mal de ojo de mujeres. No hay aquí mal de ojo de enemigos ni de amigos. Todos sean nulos y anulados, y considerados como un tiesto roto y como cosa sin sustancia. Y toda clase de mal de ojo sea apartada de ustedes y de sus casas, y sea arrojada a las profundidades del mar, como está escrito: «Y no se pegará a tu mano nada de lo consagrado a la destrucción, para que Hashem se vuelva del ardor de Su ira, y te dé misericordia, y tenga misericordia de ti y te multiplique, como juró a tus padres».

Por favor, Hashem, llénate de misericordia; y venza Tu misericordia a Tu enojo, y se manifieste Tu misericordia sobre Tus atributos, y se endulcen los juicios. Y recuerda para nosotros la Akedá de Yitzjak, nuestro padre, la paz sea con él, como si su ceniza estuviera amontonada y puesta sobre el altar. Y mira su ceniza para salvarnos a nosotros y a todo Israel de todo mal. Y anula de sobre nosotros y de sobre todo Israel todos los decretos duros y malos, con el Nombre Kará Satán. Y así como acceden y anulan para ustedes el tribunal de abajo, así accedan y anulen para ustedes el tribunal de arriba. Y todas las maldiciones, y los sueños malos, y las interpretaciones malas, y la apertura de boca para mal, y todos los decretos malos, todos se conviertan sobre ustedes y sobre nosotros en bien y en Berajá, como está escrito: «Y no quiso Hashem, tu Di-s, escuchar a Bilam, y transformó Hashem, tu Di-s, la maldición en Berajá para ti, porque te amó Hashem, tu Di-s». Y está escrito: «Y ustedes, los que están adheridos a Hashem, su Di-s, todos están vivos hoy». Actúa por causa de Tu Nombre, actúa por causa de Tu diestra, actúa por causa de Tu Torá, actúa por causa de Tu Kedushá. Hashem dará fuerza a Su pueblo; Hashem bendecirá a Su pueblo con la paz.

Mesirat Modaá contra el Yetzer HaRá

Texto de la mesirat modaá contra el enemigo opresor, que es el Yetzer HaRá (del libro Avodat HaKódesh del Jidá, de bendita memoria):

He aquí que entrego una declaración ante ustedes: que todo mal pensamiento, y toda mala reflexión, y todo deseo del corazón que suba a mi corazón y a mi mente, y en especial en el momento de la oración y del estudio de Torá, de cualquier modo y manera que no sea para honor y voluntad del Creador, bendito sea, desde ahora yo anulo esos pensamientos y reflexiones malas y deseos del corazón que están contra la voluntad del Santo, bendito es Él, con anulación completa, como un tiesto roto. Y con más razón, si dijera alguna palabra mala y prohibida, desde ahora todo sea nulo y anulado. Y ahora aclaro y explico bien, y revelo mi opinión y mi voluntad con todo mi corazón: que mi voluntad, mi deseo y mi intención es servir a nuestro Creador, Di-s de Abraham, Di-s de Yitzjak y de Israel, con un servicio completo, un servicio íntegro, en pensamiento, palabra y acción, con temor, amor y alegría, conforme a la ley que corresponde. Y todo pensamiento, palabra y acción que esté contra Su voluntad, bendito sea, desde ahora sea nulo y anulado, pues provienen del lado del Yetzer HaRá y todo es vanidad. De modo que todo nuestro servicio al Creador, bendito sea, en pensamiento, palabra y acción, sea todo para dar satisfacción ante Él precisamente, sin ningún interés en absoluto. Y todo sea para la unión del Santo, bendito es Él, con temor y amor, y amor y temor, para unir el Nombre Ka-h con Vav-He en unidad completa, en nombre de todo Israel, conforme a la opinión de Rabí Shimón bar Yojái y de Rabí Elazar su hijo, y conforme a la opinión del Rav Rabí Yitzjak Luria Ashkenazí, y conforme a la opinión del Rav Rabí Israel Báal Shem Tov y sus discípulos. El Omnipresente, en Su misericordia, nos ayude por causa del honor de Su Nombre, desde ahora y para siempre. Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón ante Ti, Hashem, mi Roca y mi Redentor.

Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.

Preguntas frecuentes

La Hatarat Nedarim es la fu00f3rmula con la que una persona pide que le sean anulados los votos, juramentos, prohibiciones y compromisos que asumiu00f3, incluso aquellos que ya olvidu00f3. Se hace ante un tribunal de tres personas temerosas de Hashem, o preferentemente ante diez, que responden declarando que todo queda permitido, perdonado y absuelto.