Tefilá para prevenir y salvarse de una epidemia — Rabí Natán de Breslev
Esta es una oración compuesta por Rabí Natán de Breslev para prevenir una epidemia y para salvarse de ella. El texto comienza con los versículos «Tú eres mi escondite» y «El que habita al amparo del Altísimo», y luego suplica que Hashem detenga al ángel destructor y envíe curación completa a todos los enfermos de Israel. La oración aparece en el libro Likutei Tefilot, capítulo 136.
Oración maravillosa que compuso Rabí Natán de Breslev, para prevenir una epidemia y para salvarse de una epidemia.
Tú eres mi escondite (se hace una breve pausa), del enemigo me guardarás; con cánticos de liberación me rodearás. Escóndeme del consejo secreto de los malhechores, del tumulto de los que obran iniquidad. Porque Él me ocultará en Su cabaña en el día del mal; me esconderá en lo secreto de Su tienda, sobre una roca me elevará. «El que habita al amparo del Altísimo, a la sombra de Shakai morará».
Lleno de misericordia, apiádate de Tu pueblo Israel, y en especial de todas las ciudades de Israel, por las cuales andan y circulan toda clase de enfermedades y dolencias —que el Misericordioso nos libre—. Apiádate de ellos por causa de Tu Nombre, y di al ángel: «Detén tu mano», y que vuelva su espada a la vaina. Ten compasión y piedad de ellos y de todo el resto de Tu pueblo, la casa de Israel, y no permitas que el destructor entre en sus casas para herir, o para dañar y debilitar, Di-s no lo permita.
Apiádate, apiádate; salva, salva; Dueño de las misericordias, Dueño de las salvaciones, Creador de las curaciones, Temible en alabanzas, Señor de las maravillas. Recuerda a Tus siervos, nuestros padres y nuestros maestros, los Tzadikim verdaderos que hubo en cada generación, desde los días de Avraham Avinu hasta ahora. Por causa de ellos y por causa de Tu abundante misericordia, apiádate de nosotros, guárdanos y sálvanos a nosotros y a todo Tu pueblo, la casa de Israel, de toda clase de enfermedades, dolencias y padecimientos, para que no vengan sobre ninguno de Israel. Y envía pronto curación completa desde el Cielo a todos aquellos (de Israel) a quienes ya has golpeado con alguna enfermedad o dolencia; apiádate de ellos y sánalos pronto con curación completa, curación del alma y curación del cuerpo. Di-s, por favor, cúralos, por causa de Tu Nombre (y si pide también por una persona enferma, agrega: y en especial por el enfermo Fulano/a hijo/a de Fulana), porque Tú eres Di-s, Rey, sanador fiel y misericordioso. Di-s viviente y eterno, que das vida a los vivientes: danos vida y viviremos, y no moriremos; redímenos de la muerte, líbranos de la fosa.
Amo del mundo, Guardián de Israel: sólo Tú sabes quiénes son los que nos acechan en todo momento, y en especial a aquel sobre quien fue decretado algún decreto no bueno, Di-s no lo permita; y sólo Tú sabes cómo ocultar y esconder a cada uno de Israel de los que lo acechan y lo rodean. Apiádate de todo Tu pueblo Israel, y en especial de todo aquel sobre quien fue decretado algún decreto no bueno —que el Misericordioso nos libre—, y guárdalos y sálvalos con Tus Nombres santos, y sálvalos [y escóndelos] con Tu abundante misericordia de todo adversario, enemigo, acechador y acusador.
Apiádate de nosotros y protégenos; aparta de nosotros enemigo, peste, espada, hambre y aflicción; y aparta al satán de delante de nosotros y de detrás de nosotros; y bajo la sombra de Tus alas escóndenos, porque Di-s que nos guarda y nos salva eres Tú. Ten compasión, Hashem, de Tu pueblo, y sálvanos de Tu furor, y aparta de nosotros el golpe de la epidemia y el decreto duro, porque Tú eres el Guardián de Israel. Señor de todo el mundo: «Hashem guarda a los simples». Sólo Tú sabes de qué manera y con qué Nombre ocultar y guardar a cada uno de Israel de todo daño y de toda plaga maligna, y de toda clase de decretos malos, sea antes de la sentencia o después de la sentencia. Apiádate de ellos, guárdalos y sálvalos con Tus maravillas temibles, de modo que no tengan ninguna fuerza los que acechan y acusan para entrar y aferrarse, Di-s no lo permita, bajo el ocultamiento y la cubierta con que Tú cubres y escondes, con Tu misericordia y Tus bondades, con Tus Nombres santos [puros] y temibles.
Y cumple en nosotros y en todo Tu pueblo Israel el versículo que dice: «Los esconderás en lo secreto de Tu presencia, de las intrigas del hombre; los ocultarás en una cabaña, lejos de la contienda de las lenguas». «Guárdame como a la niña del ojo; a la sombra de Tus alas escóndeme». «Habitaré en Tu tienda para siempre; me refugiaré al amparo de Tus alas, Selá». «Mi escondite y mi escudo eres Tú; en Tu palabra he esperado». «Guarda mi alma y sálvame; que no me avergüence, porque en Ti me he refugiado». Porque no tenemos en quién apoyarnos sino en nuestro Padre que está en el Cielo. «Y nosotros no sabemos qué hacer, pues en Ti están nuestros ojos».
Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón delante de Ti, Hashem, mi Roca y mi Redentor, Amén y Amén.
(Likutei Tefilot, 136)
Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.
Preguntas frecuentes
Esta oraciu00f3n fue compuesta por Rabu00ed Natu00e1n de Breslev, para prevenir una epidemia y para salvarse de ella. El texto aparece en su libro Likutei Tefilot, capu00edtulo 136.
Su00ed. El propio texto indica que quien pide tambiu00e9n por una persona enferma agregue, en el lugar seu00f1alado: u00aby en especial por el enfermo Fulano hijo de Fulanau00bb. El pedido central es una curaciu00f3n completa, del alma y del cuerpo.
Comienza con u00abTu00fa eres mi escondite; del enemigo me guardaru00e1su00bb, seguido de u00abEscu00f3ndeme del consejo secreto de los malhechoresu00bb y de la apertura del salmo u00abEl que habita al amparo del Altu00edsimo, a la sombra de Shakai moraru00e1u00bb. Todos ellos son versu00edculos de ocultamiento y protecciu00f3n.
La oraciu00f3n pide que Hashem guarde y salve a cada uno de Israel sobre quien haya sido decretado algu00fan decreto no bueno, y aclara que el pedido vale tanto antes de la sentencia como despuu00e9s de ella. Tambiu00e9n se pide que se aparte u00abel golpe de la epidemia y el decreto durou00bb.