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Salmo 31

En tu mano encomiendo mi espíritu

תהילים 31

El Salmo 31 es una oración de David compuesta en medio de la persecución: rodeado de calumnia, abandonado por sus conocidos y comparado por él mismo con «un vaso que se pierde», declara que sus tiempos están en la mano de Hashem.

Su versículo 6, «En tu mano encomiendo mi espíritu», entró en la liturgia diaria: se dice en el Kriat Shemá que se recita antes de dormir, cuando la persona entrega su alma al cuidado de Hashem durante la noche.

El salmo termina con dos versículos de fortalecimiento colectivo, que pasan del yo sufriente al «sean fuertes y su corazón se fortalezca» dirigido a todos los que esperan.

1
לַמְנַצֵּחַ מִזְמוֹר לְדָוִד׃
Lamnatzéaj mizmor leDavid.
Al director del canto. Salmo de David.
2
בְּךָ יְהוָה חָסִיתִי אַל־אֵבוֹשָׁה לְעוֹלָם בְּצִדְקָתְךָ פַלְּטֵנִי׃
Bejá Adonai jasíti, al evósha leolam, betzidkatejá faleténi.
En ti, Hashem, me he refugiado; que no quede yo avergonzado jamás; por tu justicia líbrame.
3
הַטֵּה אֵלַי אָזְנְךָ מְהֵרָה הַצִּילֵנִי הֱיֵה לִי לְצוּר־מָעוֹז לְבֵית מְצוּדוֹת לְהוֹשִׁיעֵנִי׃
Haté elai oznejá, meherá hatziléni, heyé li letzur maoz, levet metzudot lehoshiéni.
Inclina hacia mí tu oído, rescátame pronto; sé para mí una roca de fortaleza, una casa fortificada para salvarme.
4
כִּי־סַלְעִי וּמְצוּדָתִי אָתָּה וּלְמַעַן שִׁמְךָ תַּנְחֵנִי וּתְנַהֲלֵנִי׃
Ki sal'í umtzudatí Ata, ulmáan shimjá tanjéni utnahaléni.
Porque mi peña y mi fortaleza eres tú, y por causa de tu Nombre me guiarás y me conducirás.
5
תּוֹצִיאֵנִי מֵרֶשֶׁת זוּ טָמְנוּ לִי כִּי־אַתָּה מָעוּזִּי׃
Totziéni meréshet zu támenu li, ki Ata mauzí.
Sácame de la red que me tendieron, porque tú eres mi refugio.
6
בְּיָדְךָ אַפְקִיד רוּחִי פָּדִיתָה אוֹתִי יְהוָה אֵל אֱמֶת׃
Beyadejá afkid rují, paditá otí Adonai El emet.
En tu mano encomiendo mi espíritu; tú me redimiste, Hashem, Di-s de verdad.
7
שָׂנֵאתִי הַשֹּׁמְרִים הַבְלֵי־שָׁוְא וַאֲנִי אֶל־יְהוָה בָּטָחְתִּי׃
Sanéti hashomrim havlei shav, vaaní el Adonai batájti.
Aborrezco a los que se aferran a vanidades falsas; yo, en cambio, en Hashem confío.
8
אָגִילָה וְאֶשְׂמְחָה בְּחַסְדֶּךָ אֲשֶׁר רָאִיתָ אֶת־עָנְיִי יָדַעְתָּ בְּצָרוֹת נַפְשִׁי׃
Aguíla veesmejá bejasdéja, asher raíta et onyí, yadata betzarot nafshí.
Me alegraré y me regocijaré en tu bondad, porque viste mi aflicción, conociste las angustias de mi alma,
9
וְלֹא הִסְגַּרְתַּנִי בְּיַד־אוֹיֵב הֶעֱמַדְתָּ בַמֶּרְחָב רַגְלָי׃
Veló hisgartáni beyad oyev, heemadta vamerjav raglai.
y no me entregaste en manos del enemigo; pusiste mis pies en lugar espacioso.
10
חָנֵּנִי יְהוָה כִּי צַר־לִי עָשְׁשָׁה בְכַעַס עֵינִי נַפְשִׁי וּבִטְנִי׃
Jonéni Adonai ki tzar li, ashesha vejáas einí, nafshí uvitní.
Ten piedad de mí, Hashem, porque estoy en angustia; se consumió de pesar mi ojo, mi alma y mis entrañas.
11
כִּי כָלוּ בְיָגוֹן חַיַּי וּשְׁנוֹתַי בַּאֲנָחָה כָּשַׁל בַּעֲוֺנִי כֹחִי וַעֲצָמַי עָשֵׁשׁוּ׃
Ki jalú veyagón jayai, ushnotai baanajá, kashal baavoní kojí, vaatzamai asheshu.
Porque mi vida se acabó en tristeza y mis años en gemidos; por mi iniquidad flaqueó mi fuerza y mis huesos se consumieron.
12
מִכָּל־צֹרְרַי הָיִיתִי חֶרְפָּה וְלִשֲׁכֵנַי מְאֹד וּפַחַד לִמְיֻדָּעָי רֹאַי בַּחוּץ נָדְדוּ מִמֶּנִּי׃
Mikol tzorerai hayíti jerpá, velishjenai meod, ufájad limyudaai, roai bajutz nadedú miméni.
Por todos mis adversarios me convertí en oprobio, y mucho más para mis vecinos, y en espanto para mis conocidos; los que me ven en la calle huyen de mí.
13
נִשְׁכַּחְתִּי כְּמֵת מִלֵּב הָיִיתִי כִּכְלִי אֹבֵד׃
Nishkájti kemet milev, hayíti kijli oved.
Fui olvidado del corazón como un muerto; llegué a ser como un vaso que se pierde.
14
כִּי שָׁמַעְתִּי דִּבַּת רַבִּים מָגוֹר מִסָּבִיב בְּהִוָּסְדָם יַחַד עָלַי לָקַחַת נַפְשִׁי זָמָמוּ׃
Ki shamati dibat rabim, magor misaviv, behivasedam yájad alai, lakájat nafshí zamamu.
Porque escuché la murmuración de muchos, terror por todas partes, cuando se confabularon juntos contra mí y tramaron quitarme la vida.
15
וַאֲנִי עָלֶיךָ בָטַחְתִּי יְהוָה אָמַרְתִּי אֱלֹהַי אָתָּה׃
Vaaní aléja vatájti Adonai, amarti Elohai Ata.
Pero yo en ti confié, Hashem; dije: Tú eres mi Di-s.
16
בְּיָדְךָ עִתֹּתָי הַצִּילֵנִי מִיַּד־אוֹיְבַי וּמֵרֹדְפָי׃
Beyadejá itotai, hatziléni miyad oyevai umerodefai.
En tu mano están mis tiempos; líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.
17
הָאִירָה פָנֶיךָ עַל־עַבְדֶּךָ הוֹשִׁיעֵנִי בְחַסְדֶּךָ׃
Haíra fanéja al avdéja, hoshiéni vejasdéja.
Haz brillar tu rostro sobre tu siervo; sálvame por tu bondad.
18
יְהוָה אַל־אֵבוֹשָׁה כִּי קְרָאתִיךָ יֵבֹשׁוּ רְשָׁעִים יִדְּמוּ לִשְׁאוֹל׃
Adonai al evósha ki keratíja, yevóshu reshaim, yidemú lish'ol.
Hashem, que no quede yo avergonzado, porque a ti he clamado; queden avergonzados los malvados, enmudezcan hacia el Sheol.
19
תֵּאָלַמְנָה שִׂפְתֵי שָׁקֶר הַדֹּבְרוֹת עַל־צַדִּיק עָתָק בְּגַאֲוָה וָבוּז׃
Tealámna siftei sháker, hadovrot al tzadik atak begaavá vavuz.
Enmudezcan los labios mentirosos que hablan con insolencia contra el tzadik, con soberbia y desprecio.
20
מָה רַב־טוּבְךָ אֲשֶׁר־צָפַנְתָּ לִּירֵאֶיךָ פָּעַלְתָּ לַחֹסִים בָּךְ נֶגֶד בְּנֵי אָדָם׃
Ma rav tuvejá asher tzafanta lireéja, paalta lajosim baj négued benei adam.
¡Cuán grande es tu bondad, la que has guardado para los que te temen, la que has obrado ante los hijos del hombre para los que en ti se refugian!
21
תַּסְתִּירֵם בְּסֵתֶר פָּנֶיךָ מֵרֻכְסֵי אִישׁ תִּצְפְּנֵם בְּסֻכָּה מֵרִיב לְשֹׁנוֹת׃
Tastirem beséter panéja meruj'sei ish, titzpenem besuká meriv leshonot.
Los ocultas al amparo de tu presencia de las intrigas del hombre; los escondes en un refugio, lejos de la contienda de las lenguas.
22
בָּרוּךְ יְהוָה כִּי הִפְלִיא חַסְדּוֹ לִי בְּעִיר מָצוֹר׃
Baruj Adonai, ki hiflí jasdó li beír matzor.
Bendito sea Hashem, porque hizo maravillosa su bondad conmigo en una ciudad sitiada.
23
וַאֲנִי אָמַרְתִּי בְחָפְזִי נִגְרַזְתִּי מִנֶּגֶד עֵינֶיךָ אָכֵן שָׁמַעְתָּ קוֹל תַּחֲנוּנַי בְּשַׁוְּעִי אֵלֶיךָ׃
Vaaní amarti vejofzí nigrázti minégued einéja, ajen shamata kol tajanunai beshavví eléja.
Y yo dije en mi apuro: He sido apartado de delante de tus ojos. Pero ciertamente escuchaste la voz de mis súplicas cuando clamé a ti.
24
אֶהֱבוּ אֶת־יְהוָה כָּל־חֲסִידָיו אֱמוּנִים נֹצֵר יְהוָה וּמְשַׁלֵּם עַל־יֶתֶר עֹשֵׂה גַאֲוָה׃
Ehevú et Adonai kol jasidav, emunim notzer Adonai, umshalem al yéter osé gaavá.
Amen a Hashem todos sus fieles; Hashem guarda a los leales y retribuye con creces al que obra con soberbia.
25
חִזְקוּ וְיַאֲמֵץ לְבַבְכֶם כָּל־הַמְיַחֲלִים לַיהוָה׃
Jizkú veyaametz levavjem, kol hamyajalim lAdonai.
Sean fuertes y su corazón se fortalezca, todos los que esperan en Hashem.

Preguntas frecuentes

¿De qué trata el Salmo 31?
El Salmo 31 es la oración de David cuando está perseguido y calumniado, y en ella entrega por completo su vida al cuidado de Hashem. El salmo alterna entre la descripción cruda del abandono social —sus conocidos huyen de él, se siente como un objeto roto que ya nadie quiere— y declaraciones firmes de confianza. Termina con un llamado a todo el pueblo a fortalecerse mientras espera.
¿Por qué se dice «En tu mano encomiendo mi espíritu» antes de dormir?
Porque el versículo 6 del Salmo 31 forma parte del Kriat Shemá que se recita al acostarse. El sueño es entendido en la tradición judía como una entrega temporal del alma, y con estas palabras la persona la deposita conscientemente en manos de Hashem, confiando en recibirla de vuelta al despertar.
¿Qué significa «mis tiempos están en tu mano» en el Salmo 31?
Significa que los momentos de la vida de una persona —cuándo llega la angustia y cuándo llega el alivio— no están en manos de sus enemigos sino de Hashem. David lo dice justo después de describir cómo otros conspiran para quitarle la vida: reconoce que quienes lo persiguen no controlan su destino.
¿Cómo termina el Salmo 31?
Termina con un versículo de fortalecimiento dirigido a la comunidad: «Sean fuertes y su corazón se fortalezca, todos los que esperan en Hashem». Es un cierre que traslada la experiencia personal de David a cualquiera que esté esperando una salvación que todavía no llega.