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Salmo 30

Convertiste mi lamento en danza

תהילים 30

El Salmo 30 (Tehilim 30) lleva por encabezado «canto para la inauguración de la Casa». Es el salmo que David compuso para la dedicación del Templo que construiría su hijo Shlomó, y también se recita en una janukat habáyit, la inauguración de una casa nueva.

El tema es un giro completo: de la enfermedad a la sanación, del Sheol a la vida, del cilicio a la alegría. El versículo 6 lo condensa en una frase que se cita constantemente: «por la tarde se aloja el llanto, y por la mañana, el canto de alegría».

El versículo 7 es el momento crítico del salmo: David reconoce que en su prosperidad llegó a creerse inamovible, y que fue precisamente entonces cuando el rostro de Hashem se ocultó. Se dice todos los días al comienzo de Pesukei DeZimrá, y en muchas comunidades también en Janucá.

Cuándo se dice: Todos los días, al comienzo de Pesukei DeZimrá; y en una janukat habáyit

1
מִזְמוֹר שִׁיר־חֲנֻכַּת הַבַּיִת לְדָוִד׃
Mizmor shir janukat habáyit leDavid.
Salmo. Canto para la inauguración de la Casa. De David.
2
אֲרוֹמִמְךָ יְהוָה כִּי דִלִּיתָנִי וְלֹא־שִׂמַּחְתָּ אֹיְבַי לִי׃
Aromimjá Adonai ki dilitáni, veló simájta oyevai li.
Te exaltaré, Hashem, porque me levantaste, y no dejaste que mis enemigos se alegraran a costa mía.
3
יְהוָה אֱלֹהָי שִׁוַּעְתִּי אֵלֶיךָ וַתִּרְפָּאֵנִי׃
Adonai Elohai, shivati eléja vatirpaéni.
Hashem, Di-s mío, clamé a ti y me sanaste.
4
יְהוָה הֶעֱלִיתָ מִן־שְׁאוֹל נַפְשִׁי חִיִּיתַנִי מִיָּרְדִי־בוֹר׃
Adonai, heelíta min Sheol nafshí, jiyitáni miyordí vor.
Hashem, hiciste subir del Sheol mi alma; me diste vida para que no descendiera a la fosa.
5
זַמְּרוּ לַיהוָה חֲסִידָיו וְהוֹדוּ לְזֵכֶר קָדְשׁוֹ׃
Zamerú lAdonai jasidav, vehodú lezéjer kodshó.
Canten a Hashem, sus fieles, y agradezcan a su santo recuerdo.
6
כִּי רֶגַע בְּאַפּוֹ חַיִּים בִּרְצוֹנוֹ בָּעֶרֶב יָלִין בֶּכִי וְלַבֹּקֶר רִנָּה׃
Ki réga beapó, jayim birtzonó, baérev yalin béji, velabóker riná.
Porque un instante dura su ira, pero una vida entera su favor; por la tarde se aloja el llanto, y por la mañana, el canto de alegría.
7
וַאֲנִי אָמַרְתִּי בְשַׁלְוִי בַּל־אֶמּוֹט לְעוֹלָם׃
Vaaní amárti veshalví, bal emot leolam.
Y yo dije en mi tranquilidad: jamás vacilaré.
8
יְהוָה בִּרְצוֹנְךָ הֶעֱמַדְתָּה לְהַרְרִי עֹז הִסְתַּרְתָּ פָנֶיךָ הָיִיתִי נִבְהָל׃
Adonai birtzonjá heemádta lehararí oz, histárta panéja hayíti nivhal.
Hashem, con tu favor afirmaste mi monte con fortaleza; ocultaste tu rostro, y quedé aterrado.
9
אֵלֶיךָ יְהוָה אֶקְרָא וְאֶל־אֲדֹנָי אֶתְחַנָּן׃
Eléja Adonai ekrá, veel Adonai etjanán.
A ti, Hashem, clamo, y al Señor suplico.
10
מַה־בֶּצַע בְּדָמִי בְּרִדְתִּי אֶל־שָׁחַת הֲיוֹדְךָ עָפָר הֲיַגִּיד אֲמִתֶּךָ׃
Ma bétza bedamí beridtí el shájat, hayodejá afar, hayaguid amitéja.
«¿Qué provecho hay en mi sangre, en que yo descienda a la fosa? ¿Acaso te agradecerá el polvo? ¿Acaso proclamará tu verdad?
11
שְׁמַע־יְהוָה וְחָנֵּנִי יְהוָה הֱיֵה־עֹזֵר לִי׃
Shemá Adonai vejonéni, Adonai heyé ozer li.
Escucha, Hashem, y ten piedad de mí; Hashem, sé mi ayuda».
12
הָפַכְתָּ מִסְפְּדִי לְמָחוֹל לִי פִּתַּחְתָּ שַׂקִּי וַתְּאַזְּרֵנִי שִׂמְחָה׃
Hafájta mispedí lemajol li, pitájta sakí vateazeréni simjá.
Convertiste mi lamento en danza; desataste mi cilicio y me ceñiste de alegría,
13
לְמַעַן יְזַמֶּרְךָ כָבוֹד וְלֹא יִדֹּם יְהוָה אֱלֹהַי לְעוֹלָם אוֹדֶךָּ׃
Lemáan yezamerjá javod veló yidom, Adonai Elohai leolam odeka.
para que mi gloria te cante y no calle. Hashem, Di-s mío, para siempre te agradeceré.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se dice el Salmo 30?
Se recita todos los días al comienzo de Pesukei DeZimrá, la sección de alabanzas de la plegaria matutina. También se dice en una janukat habáyit, la ceremonia de inauguración de una casa nueva, y en muchas comunidades durante los ocho días de Janucá. Su encabezado, «canto para la inauguración de la Casa», es el origen de todas estas costumbres.
¿Qué significa «por la tarde se aloja el llanto, y por la mañana, el canto de alegría»?
El versículo 6 del Salmo 30 dice que el dolor es un huésped que pasa la noche, mientras que la alegría llega con la mañana. El hebreo yalin sugiere alojamiento temporal, no residencia permanente. La frase se cita con frecuencia para expresar que el sufrimiento tiene un plazo y el favor de Hashem no.
¿Por qué el Salmo 30 habla de una casa si trata de una enfermedad?
El cuerpo y la casa se cruzan en el salmo: David describe una recuperación personal con el lenguaje de una dedicación. La tradición explica que compuso el salmo para la inauguración del Templo que construiría Shlomó, y que su propia salvación le sirvió como modelo de lo que significa que un lugar sea consagrado tras el peligro. Por eso funciona igual de bien para una casa nueva que para una sanación.
¿Qué enseña el versículo 7 del Salmo 30?
David admite que en su prosperidad llegó a decir «jamás vacilaré», y que justo entonces el rostro de Hashem se ocultó y quedó aterrado. El versículo es una advertencia contra la seguridad excesiva que nace del bienestar. Los comentaristas lo leen como la clave del salmo: la caída no vino del enemigo sino de la confianza en la propia estabilidad.