El Salmo 108 (Tehilim 108) es un cántico de David formado por dos secciones que aparecen también en otros dos salmos: sus versículos 2 a 6 corresponden al final del Salmo 57, y los versículos 7 a 14 al final del Salmo 60. David toma dos fragmentos ya existentes de su propia obra y los une para formar una pieza nueva.
La unión no es arbitraria. La primera parte es pura confianza —«Firme está mi corazón»— y termina pidiendo que la gloria divina se eleve sobre toda la tierra. La segunda parte es una promesa divina de posesión territorial seguida de una pregunta angustiada: «¿Quién me llevará a la ciudad fortificada?». El salmo pone la seguridad primero y la duda después.
El versículo final resuelve la tensión sin negarla: la salvación que viene del hombre es vana, y solo con Di-s se hacen proezas. Los nombres del versículo 9 —Guilad, Menashé, Efráyim, Yehudá— trazan el mapa de un reino unido bajo esa condición.
1
שִׁיר מִזְמוֹר לְדָוִד׃
Shir mizmor leDavid.
Cántico, salmo de David.
2
נָכוֹן לִבִּי אֱלֹהִים אָשִׁירָה וַאֲזַמְּרָה אַף־כְּבוֹדִי׃
Najón libí Elohim, ashíra vaazamerá af kevodí.
Firme está mi corazón, Di-s; cantaré y entonaré salmos, también con mi gloria.
3
עוּרָה הַנֵּבֶל וְכִנּוֹר אָעִירָה שָּׁחַר׃
Úra hanével vejinor, aíra shájar.
¡Despierten, laúd y arpa! Yo despertaré al alba.
4
אוֹדְךָ בָעַמִּים יְהוָה וַאֲזַמֶּרְךָ בַּל־אֻמִּים׃
Odejá vaamim Adonai, vaazamerjá bal umim.
Te agradeceré entre los pueblos, Hashem, y te cantaré salmos entre las naciones.
5
כִּי־גָדוֹל מֵעַל־שָׁמַיִם חַסְדֶּךָ וְעַד־שְׁחָקִים אֲמִתֶּךָ׃
Ki gadol meal shamáyim jasdéja, vead shejakim amitéja.
Porque grande, más que los cielos, es tu jésed, y hasta las nubes tu verdad.
6
רוּמָה עַל־שָׁמַיִם אֱלֹהִים וְעַל כָּל־הָאָרֶץ כְּבוֹדֶךָ׃
Rúma al shamáyim Elohim, veal kol haáretz kevodéja.
Elévate sobre los cielos, Di-s, y sobre toda la tierra tu gloria.
7
לְמַעַן יֵחָלְצוּן יְדִידֶיךָ הוֹשִׁיעָה יְמִינְךָ וַעֲנֵנִי׃
Lemáan yejaletzún yedidéja, hoshía yeminejá vaanéni.
Para que sean librados tus amados, salva con tu diestra y respóndeme.
8
אֱלֹהִים דִּבֶּר בְּקָדְשׁוֹ אֶעְלֹזָה אֲחַלְּקָה שְׁכֶם וְעֵמֶק סֻכּוֹת אֲמַדֵּד׃
Elohim diber bekodshó, elóza ajaleká Shjem, veémek Sukot amaded.
Di-s habló en su santidad: Me alegraré, repartiré Shjem y mediré el valle de Sukot.
9
לִי גִלְעָד לִי מְנַשֶּׁה וְאֶפְרַיִם מָעוֹז רֹאשִׁי יְהוּדָה מְחֹקְקִי׃
Li Guilad li Menashé, veEfráyim maoz roshí, Yehudá mejokekí.
Mío es Guilad, mío Menashé, y Efráyim es la fortaleza de mi cabeza; Yehudá es mi legislador.
10
מוֹאָב סִיר רַחְצִי עַל־אֱדוֹם אַשְׁלִיךְ נַעֲלִי עֲלֵי־פְלֶשֶׁת אֶתְרוֹעָע׃
Moav sir rajtzí, al Edom ashlij naalí, alé Feléshet etroáa.
Moav es la vasija en que me lavo; sobre Edom arrojaré mi calzado; sobre Peléshet lanzaré grito de triunfo.
11
מִי יֹבִלֵנִי עִיר מִבְצָר מִי נָחַנִי עַד־אֱדוֹם׃
Mi yovilení ir mivtzar, mi najáni ad Edom.
¿Quién me llevará a la ciudad fortificada? ¿Quién me guiará hasta Edom?
12
הֲלֹא־אֱלֹהִים זְנַחְתָּנוּ וְלֹא־תֵצֵא אֱלֹהִים בְּצִבְאֹתֵינוּ׃
Haló Elohim zenajtánu, veló tetzé Elohim betzivoténu.
¿No eres tú, Di-s, quien nos había desechado, y ya no sales, Di-s, con nuestros ejércitos?
13
הָבָה־לָּנוּ עֶזְרָת מִצָּר וְשָׁוְא תְּשׁוּעַת אָדָם׃
Háva lánu ezrat mitzar, veshav teshuat adam.
Danos ayuda contra el adversario, porque vana es la salvación del hombre.
14
בֵּאלֹהִים נַעֲשֶׂה־חָיִל וְהוּא יָבוּס צָרֵינוּ׃
BElohim naasé jáyil, vehu yavús tzarénu.
Con Di-s haremos proezas, y él pisoteará a nuestros adversarios.