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Salmo 107

Los cuatro que deben agradecer

תהילים 107

El Salmo 107 (Tehilim 107) abre el quinto y último libro de los Tehilim. Su estructura es la más regular de todo el libro: cuatro escenas de peligro —los perdidos en el desierto, los presos en las tinieblas, los enfermos a las puertas de la muerte y los navegantes en la tormenta— y en cada una la misma secuencia. Claman a Hashem en su angustia, él los libra, y el salmo repite el estribillo: «Agradezcan a Hashem su jésed, y sus maravillas para con los hijos del hombre».

De estas cuatro categorías derivó la halajá las cuatro situaciones en que una persona debe pronunciar la bendición Hagomel después de salvarse: quien cruzó el mar, quien atravesó el desierto, quien estuvo enfermo y quien estuvo preso. La fuente es Berajot 54b.

Los últimos once versículos cambian de forma y describen cómo Hashem invierte las condiciones del mundo: ríos convertidos en desierto y desierto en estanques de agua. El versículo final deja una pregunta abierta a quien lea: quien sea sabio, que preste atención a estas cosas y comprenda los actos de jésed de Hashem.

1
הֹדוּ לַיהוָה כִּי־טוֹב כִּי לְעוֹלָם חַסְדּוֹ׃
Hodú lAdonai ki tov, ki leolam jasdó.
Den gracias a Hashem porque es bueno, porque para siempre es su jésed.
2
יֹאמְרוּ גְּאוּלֵי יְהוָה אֲשֶׁר גְּאָלָם מִיַּד־צָר׃
Yomerú gueulé Adonai, asher guealam miyad tzar.
Que lo digan los redimidos de Hashem, a quienes redimió de mano del adversario,
3
וּמֵאֲרָצוֹת קִבְּצָם מִמִּזְרָח וּמִמַּעֲרָב מִצָּפוֹן וּמִיָּם׃
Umearatzot kibetzam, mimizraj umimaarav, mitzafón umiyam.
y de las tierras los reunió, del oriente y del occidente, del norte y del mar.
4
תָּעוּ בַמִּדְבָּר בִּישִׁימוֹן דָּרֶךְ עִיר מוֹשָׁב לֹא מָצָאוּ׃
Taú vamidbar bishimón dárej, ir moshav lo matzáu.
Anduvieron perdidos por el desierto, por un camino de soledad; no hallaron ciudad donde habitar.
5
רְעֵבִים גַּם־צְמֵאִים נַפְשָׁם בָּהֶם תִּתְעַטָּף׃
Reevim gam tzemeim, nafsham bahem titataf.
Hambrientos y también sedientos, su alma desfallecía en ellos.
6
וַיִּצְעֲקוּ אֶל־יְהוָה בַּצַּר לָהֶם מִמְּצוּקוֹתֵיהֶם יַצִּילֵם׃
Vayitzakú el Adonai batzar lahem, mimetzukotehem yatzilem.
Y clamaron a Hashem en su angustia, y de sus aprietos los libró.
7
וַיַּדְרִיכֵם בְּדֶרֶךְ יְשָׁרָה לָלֶכֶת אֶל־עִיר מוֹשָׁב׃
Vayadrijem bedérej yeshará, laléjet el ir moshav.
Y los condujo por camino recto, para ir a una ciudad donde habitar.
8
יוֹדוּ לַיהוָה חַסְדּוֹ וְנִפְלְאוֹתָיו לִבְנֵי אָדָם׃
Yodú lAdonai jasdó, veniflotav livné adam.
Agradezcan a Hashem su jésed, y sus maravillas para con los hijos del hombre,
9
כִּי־הִשְׂבִּיעַ נֶפֶשׁ שֹׁקֵקָה וְנֶפֶשׁ רְעֵבָה מִלֵּא־טוֹב׃
Ki hisbía néfesh shokeká, venéfesh reevá milé tov.
porque sació al alma sedienta, y al alma hambrienta llenó de bien.
10
יֹשְׁבֵי חֹשֶׁךְ וְצַלְמָוֶת אֲסִירֵי עֳנִי וּבַרְזֶל׃
Yoshvé jóshej vetzalmávet, asiré oní uvarzel.
Los que moraban en tinieblas y sombra de muerte, presos en aflicción y hierros,
11
כִּי־הִמְרוּ אִמְרֵי־אֵל וַעֲצַת עֶלְיוֹן נָאָצוּ׃
Ki himrú imré El, vaatzat Elyón naátzu.
porque se rebelaron contra los dichos de Di-s y despreciaron el consejo del Altísimo.
12
וַיַּכְנַע בֶּעָמָל לִבָּם כָּשְׁלוּ וְאֵין עֹזֵר׃
Vayajná beamal libam, kashelú veén ozer.
Y sometió con trabajo penoso su corazón; tropezaron y no hubo quien los ayudara.
13
וַיִּזְעֲקוּ אֶל־יְהוָה בַּצַּר לָהֶם מִמְּצֻקוֹתֵיהֶם יוֹשִׁיעֵם׃
Vayizakú el Adonai batzar lahem, mimetzukotehem yoshiem.
Y clamaron a Hashem en su angustia, y de sus aprietos los salvó.
14
יוֹצִיאֵם מֵחֹשֶׁךְ וְצַלְמָוֶת וּמוֹסְרוֹתֵיהֶם יְנַתֵּק׃
Yotziem mejóshej vetzalmávet, umoserotehem yenatek.
Los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte, y rompió sus ataduras.
15
יוֹדוּ לַיהוָה חַסְדּוֹ וְנִפְלְאוֹתָיו לִבְנֵי אָדָם׃
Yodú lAdonai jasdó, veniflotav livné adam.
Agradezcan a Hashem su jésed, y sus maravillas para con los hijos del hombre,
16
כִּי־שִׁבַּר דַּלְתוֹת נְחֹשֶׁת וּבְרִיחֵי בַרְזֶל גִּדֵּעַ׃
Ki shibar daltot nejóshet, uvrijé varzel guidéa.
porque quebró las puertas de bronce y partió los cerrojos de hierro.
17
אֱוִלִים מִדֶּרֶךְ פִּשְׁעָם וּמֵעֲוֺנֹתֵיהֶם יִתְעַנּוּ׃
Evilim midérej pisham, umeavonotehem yitanú.
Los insensatos, a causa del camino de su transgresión y de sus iniquidades, eran afligidos.
18
כָּל־אֹכֶל תְּתַעֵב נַפְשָׁם וַיַּגִּיעוּ עַד־שַׁעֲרֵי מָוֶת׃
Kol ójel tetaev nafsham, vayaguíu ad shaaré mávet.
Toda comida aborrecía su alma, y llegaron hasta las puertas de la muerte.
19
וַיִּזְעֲקוּ אֶל־יְהוָה בַּצַּר לָהֶם מִמְּצֻקוֹתֵיהֶם יוֹשִׁיעֵם׃
Vayizakú el Adonai batzar lahem, mimetzukotehem yoshiem.
Y clamaron a Hashem en su angustia, y de sus aprietos los salvó.
20
יִשְׁלַח דְּבָרוֹ וְיִרְפָּאֵם וִימַלֵּט מִשְּׁחִיתוֹתָם׃
Yishlaj devaró veyirpaem, vimalet mishjitotam.
Envió su palabra y los sanó, y los libró de sus perdiciones.
21
יוֹדוּ לַיהוָה חַסְדּוֹ וְנִפְלְאוֹתָיו לִבְנֵי אָדָם׃
Yodú lAdonai jasdó, veniflotav livné adam.
Agradezcan a Hashem su jésed, y sus maravillas para con los hijos del hombre,
22
וְיִזְבְּחוּ זִבְחֵי תוֹדָה וִיסַפְּרוּ מַעֲשָׂיו בְּרִנָּה׃
Veyizbejú zivjé todá, visaperú maasav beriná.
y ofrezcan sacrificios de agradecimiento, y cuenten sus obras con júbilo.
23
יוֹרְדֵי הַיָּם בָּאֳנִיּוֹת עֹשֵׂי מְלָאכָה בְּמַיִם רַבִּים׃
Yordé hayam baoniyot, osé melajá bemáyim rabim.
Los que descienden al mar en naves, los que hacen su trabajo en las aguas caudalosas,
24
הֵמָּה רָאוּ מַעֲשֵׂי יְהוָה וְנִפְלְאוֹתָיו בִּמְצוּלָה׃
Hema raú maasé Adonai, veniflotav bimtzulá.
ellos vieron las obras de Hashem y sus maravillas en lo profundo.
25
וַיֹּאמֶר וַיַּעֲמֵד רוּחַ סְעָרָה וַתְּרוֹמֵם גַּלָּיו׃
Vayómer vayaamed rúaj seará, vateromem galav.
Habló e hizo levantarse un viento de tormenta, que encumbró sus olas.
26
יַעֲלוּ שָׁמַיִם יֵרְדוּ תְהוֹמוֹת נַפְשָׁם בְּרָעָה תִתְמוֹגָג׃
Yaalú shamáyim yerdú tehomot, nafsham beraá titmogag.
Suben a los cielos, bajan a los abismos; su alma se derrite en la desgracia.
27
יָחוֹגּוּ וְיָנוּעוּ כַּשִּׁכּוֹר וְכָל־חָכְמָתָם תִּתְבַּלָּע׃
Yajógu veyanúu kashikor, vejol jojmatam titbalá.
Giran y se tambalean como un ebrio, y toda su sabiduría se pierde.
28
וַיִּצְעֲקוּ אֶל־יְהוָה בַּצַּר לָהֶם וּמִמְּצוּקֹתֵיהֶם יוֹצִיאֵם׃
Vayitzakú el Adonai batzar lahem, umimetzukotehem yotziem.
Y clamaron a Hashem en su angustia, y de sus aprietos los sacó.
29
יָקֵם סְעָרָה לִדְמָמָה וַיֶּחֱשׁוּ גַּלֵּיהֶם׃
Yakem seará lidmamá, vayejeshú galehem.
Convirtió la tormenta en calma, y callaron sus olas.
30
וַיִּשְׂמְחוּ כִי־יִשְׁתֹּקוּ וַיַּנְחֵם אֶל־מְחוֹז חֶפְצָם׃
Vayismejú ji yishtóku, vayanjem el mejoz jeftzam.
Y se alegraron cuando se aquietaron, y los condujo al puerto que deseaban.
31
יוֹדוּ לַיהוָה חַסְדּוֹ וְנִפְלְאוֹתָיו לִבְנֵי אָדָם׃
Yodú lAdonai jasdó, veniflotav livné adam.
Agradezcan a Hashem su jésed, y sus maravillas para con los hijos del hombre,
32
וִירֹמְמוּהוּ בִּקְהַל־עָם וּבְמוֹשַׁב זְקֵנִים יְהַלְלוּהוּ׃
Viromemúhu bikhal am, uvmoshav zekenim yehalelúhu.
y ensálcenlo en la asamblea del pueblo, y alábenlo en el consejo de los ancianos.
33
יָשֵׂם נְהָרוֹת לְמִדְבָּר וּמֹצָאֵי מַיִם לְצִמָּאוֹן׃
Yasem neharot lemidbar, umotzaé máyim letzimaón.
Convierte los ríos en desierto, y los manantiales de agua en sequedal;
34
אֶרֶץ פְּרִי לִמְלֵחָה מֵרָעַת יֹשְׁבֵי בָהּ׃
Éretz perí limlejá, meraat yoshvé va.
la tierra fértil en salinas, por la maldad de los que habitan en ella.
35
יָשֵׂם מִדְבָּר לַאֲגַם־מַיִם וְאֶרֶץ צִיָּה לְמֹצָאֵי מָיִם׃
Yasem midbar laagam máyim, veéretz tziyá lemotzaé máyim.
Convierte el desierto en estanque de agua, y la tierra árida en manantiales.
36
וַיּוֹשֶׁב שָׁם רְעֵבִים וַיְכוֹנְנוּ עִיר מוֹשָׁב׃
Vayóshev sham reevim, vayejonenú ir moshav.
Y hace habitar allí a los hambrientos, y fundan una ciudad donde morar.
37
וַיִּזְרְעוּ שָׂדוֹת וַיִּטְּעוּ כְרָמִים וַיַּעֲשׂוּ פְּרִי תְבוּאָה׃
Vayizreú sadot vayiteú keramim, vayaasú perí tevuá.
Y siembran campos y plantan viñas, y obtienen fruto de cosecha.
38
וַיְבָרֲכֵם וַיִּרְבּוּ מְאֹד וּבְהֶמְתָּם לֹא יַמְעִיט׃
Vayevarjem vayirbú meod, uvhemtam lo yam-it.
Y los bendice y se multiplican mucho, y no deja disminuir su ganado.
39
וַיִּמְעֲטוּ וַיָּשֹׁחוּ מֵעֹצֶר רָעָה וְיָגוֹן׃
Vayimatú vayashóju meótzer raá veyagón.
Y menguaron y se abatieron por la opresión, la desgracia y la tristeza.
40
שֹׁפֵךְ בּוּז עַל־נְדִיבִים וַיַּתְעֵם בְּתֹהוּ לֹא־דָרֶךְ׃
Shofej buz al nedivim, vayatem betóhu lo dárej.
Derrama desprecio sobre los nobles, y los hace errar por un caos sin camino.
41
וַיְשַׂגֵּב אֶבְיוֹן מֵעוֹנִי וַיָּשֶׂם כַּצֹּאן מִשְׁפָּחוֹת׃
Vayesaguev evyón meoní, vayásem katzón mishpajot.
Y levanta al necesitado de la aflicción, y hace las familias como rebaños.
42
יִרְאוּ יְשָׁרִים וְיִשְׂמָחוּ וְכָל־עַוְלָה קָפְצָה פִּיהָ׃
Yirú yesharim veyismáju, vejol avlá káftza píha.
Verán los rectos y se alegrarán, y toda iniquidad cerrará su boca.
43
מִי־חָכָם וְיִשְׁמָר־אֵלֶּה וְיִתְבּוֹנְנוּ חַסְדֵי יְהוָה׃
Mi jajam veyishmor éle, veyitbonenú jasdé Adonai.
¿Quién es sabio? Que guarde estas cosas, y que comprendan los actos de jésed de Hashem.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los cuatro que deben agradecer según el Salmo 107?
El Salmo 107 describe cuatro grupos que fueron salvados y deben dar gracias: los que anduvieron perdidos en el desierto, los que estuvieron presos en tinieblas y hierros, los enfermos que llegaron a las puertas de la muerte, y los que navegaron y sufrieron una tormenta en el mar. En cada caso el salmo repite la misma secuencia: clamaron en su angustia, fueron librados, y deben agradecer. De estas cuatro categorías el Talmud, en Berajot 54b, derivó quiénes deben recitar la bendición Hagomel.
¿Qué relación tiene el Salmo 107 con la bendición Hagomel?
La bendición Hagomel, que se recita después de haberse salvado de un peligro, se basa directamente en las cuatro escenas del Salmo 107. El Talmud en Berajot 54b establece que quien cruzó el mar, quien atravesó el desierto, quien estuvo enfermo y sanó, y quien salió de prisión, deben agradecer públicamente. La costumbre de decir la bendición ante un minián refleja el versículo 32 del salmo, que pide ensalzar a Hashem en la asamblea del pueblo.
¿Por qué el Salmo 107 repite el mismo estribillo cuatro veces?
La repetición de «Agradezcan a Hashem su jésed, y sus maravillas para con los hijos del hombre» marca el final de cada una de las cuatro escenas de rescate. Al usar exactamente las mismas palabras después de peligros muy distintos, el salmo indica que la respuesta correcta a toda salvación es una sola, sin importar de qué se haya salvado la persona. La estructura convierte al capítulo en una especie de formulario de agradecimiento.
¿Cómo termina el Salmo 107?
El último versículo pregunta quién es sabio, y le pide que preste atención a todo lo narrado y comprenda los actos de jésed de Hashem. Es un final poco común entre los salmos: en lugar de una alabanza o una petición, deja al lector con una tarea de reflexión. La sección previa, versículos 33 a 41, había mostrado cómo Hashem invierte las condiciones del mundo, convirtiendo ríos en desierto y desierto en manantiales.