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Salmo 109

Y yo soy oración

תהילים 109

El Salmo 109 (Tehilim 109) es el más duro de los salmos de David contra sus perseguidores. Se abre con una queja: le devolvieron mal por bien y odio a cambio de su amor, y lo atacaron con lengua de mentira sin causa alguna. Rashi entiende que David habla de quienes lo calumniaron ante Shaúl.

La sección central, versículos 6 a 20, es una larga serie de imprecaciones contra el acusador. La tradición la lee no como un deseo personal de venganza sino como la descripción del destino que el propio calumniador se labró: el versículo 17 lo resume diciendo que amó la maldición y ella le vino. El versículo 20 cierra la sección aclarando que se trata de la retribución que corresponde de parte de Hashem, no de mano de David.

El verso más citado del capítulo es el 4: «En lugar de mi amor me acusan, y yo soy oración». David no dice que ora, sino que él mismo se ha convertido en oración. El salmo termina en el versículo 31 con la afirmación de que Hashem se coloca a la derecha del necesitado, exactamente la posición que en el versículo 6 ocupaba el acusador.

1
לַמְנַצֵּחַ לְדָוִד מִזְמוֹר אֱלֹהֵי תְהִלָּתִי אַל־תֶּחֱרַשׁ׃
Lamnatzéaj leDavid mizmor. Elohé tehilatí al tejerash.
Al director, de David, salmo. Di-s de mi alabanza, no calles.
2
כִּי פִי רָשָׁע וּפִי־מִרְמָה עָלַי פָּתָחוּ דִּבְּרוּ אִתִּי לְשׁוֹן שָׁקֶר׃
Ki fi rashá ufi mirmá alai patáju, diberú ití leshón sháker.
Porque boca de malvado y boca de engaño se abrieron contra mí; hablaron conmigo con lengua de mentira.
3
וְדִבְרֵי שִׂנְאָה סְבָבוּנִי וַיִּלָּחֲמוּנִי חִנָּם׃
Vedivré siná sevavúni, vayilajamúni jinam.
Y con palabras de odio me rodearon, y me combatieron sin causa.
4
תַּחַת־אַהֲבָתִי יִשְׂטְנוּנִי וַאֲנִי תְפִלָּה׃
Tájat ahavatí yistenúni, vaaní tefilá.
En lugar de mi amor me acusan, y yo soy oración.
5
וַיָּשִׂימוּ עָלַי רָעָה תַּחַת טוֹבָה וְשִׂנְאָה תַּחַת אַהֲבָתִי׃
Vayasímu alai raá tájat tová, vesiná tájat ahavatí.
Y pusieron sobre mí mal a cambio de bien, y odio a cambio de mi amor.
6
הַפְקֵד עָלָיו רָשָׁע וְשָׂטָן יַעֲמֹד עַל־יְמִינוֹ׃
Hafked alav rashá, vesatán yaamod al yeminó.
Pon sobre él a un malvado, y que un acusador esté a su derecha.
7
בְּהִשָּׁפְטוֹ יֵצֵא רָשָׁע וּתְפִלָּתוֹ תִּהְיֶה לַחֲטָאָה׃
Behishafetó yetzé rashá, utefilató tihyé lajataá.
Cuando sea juzgado, salga culpable, y su oración sea tenida por pecado.
8
יִהְיוּ־יָמָיו מְעַטִּים פְּקֻדָּתוֹ יִקַּח אַחֵר׃
Yihyú yamav meatim, pekudató yikaj ajer.
Sean pocos sus días; su cargo lo tome otro.
9
יִהְיוּ־בָנָיו יְתוֹמִים וְאִשְׁתּוֹ אַלְמָנָה׃
Yihyú vanav yetomim, veishtó almaná.
Queden sus hijos huérfanos, y su mujer viuda.
10
וְנוֹעַ יָנוּעוּ בָנָיו וְשִׁאֵלוּ וְדָרְשׁוּ מֵחָרְבוֹתֵיהֶם׃
Venóa yanúu vanav veshiélu, vedareshú mejorvotehem.
Y anden errantes sus hijos y mendiguen, y busquen lejos de sus ruinas.
11
יְנַקֵּשׁ נוֹשֶׁה לְכָל־אֲשֶׁר־לוֹ וְיָבֹזּוּ זָרִים יְגִיעוֹ׃
Yenakesh noshé lejol asher lo, veyavózu zarim yeguió.
Que el acreedor atrape todo lo que tiene, y saqueen los extraños su esfuerzo.
12
אַל־יְהִי־לוֹ מֹשֵׁךְ חָסֶד וְאַל־יְהִי חוֹנֵן לִיתוֹמָיו׃
Al yehí lo moshej jásed, veal yehí jonén litomav.
No haya quien le extienda jésed, ni quien se apiade de sus huérfanos.
13
יְהִי־אַחֲרִיתוֹ לְהַכְרִית בְּדוֹר אַחֵר יִמַּח שְׁמָם׃
Yehí ajaritó lehajrit, bedor ajer yimaj shemam.
Sea cortada su posteridad; en la generación siguiente sea borrado su nombre.
14
יִזָּכֵר עֲוֺן אֲבֹתָיו אֶל־יְהוָה וְחַטַּאת אִמּוֹ אַל־תִּמָּח׃
Yizajer avón avotav el Adonai, vejatat imó al timaj.
Sea recordada ante Hashem la iniquidad de sus padres, y el pecado de su madre no sea borrado.
15
יִהְיוּ נֶגֶד־יְהוָה תָּמִיד וְיַכְרֵת מֵאֶרֶץ זִכְרָם׃
Yihyú négued Adonai tamid, veyajret meéretz zijram.
Estén ante Hashem continuamente, y él corte de la tierra su memoria.
16
יַעַן אֲשֶׁר לֹא זָכַר עֲשׂוֹת חָסֶד וַיִּרְדֹּף אִישׁ־עָנִי וְאֶבְיוֹן וְנִכְאֵה לֵבָב לְמוֹתֵת׃
Yáan asher lo zajar asot jásed, vayirdof ish aní veevyón venijé levav lemotet.
Por cuanto no se acordó de hacer jésed, y persiguió al hombre pobre y necesitado y al quebrantado de corazón, para darle muerte.
17
וַיֶּאֱהַב קְלָלָה וַתְּבוֹאֵהוּ וְלֹא־חָפֵץ בִּבְרָכָה וַתִּרְחַק מִמֶּנּוּ׃
Vayeehav kelalá vatevoéhu, veló jafetz bivrajá vatirjak miménu.
Y amó la maldición, y ella le vino; y no quiso la bendición, y ella se alejó de él.
18
וַיִּלְבַּשׁ קְלָלָה כְּמַדּוֹ וַתָּבֹא כַמַּיִם בְּקִרְבּוֹ וְכַשֶּׁמֶן בְּעַצְמוֹתָיו׃
Vayilbash kelalá kemadó, vatavó jamáyim bekirbó, vejashémen beatzmotav.
Y se vistió de maldición como de su ropa, y ella entró como agua en su interior, y como aceite en sus huesos.
19
תְּהִי־לוֹ כְּבֶגֶד יַעְטֶה וּלְמֵזַח תָּמִיד יַחְגְּרֶהָ׃
Tehí lo kevégued yaté, ulemézaj tamid yajguéreha.
Séale como un manto que lo cubre, y como un cinturón con que se ciñe continuamente.
20
זֹאת פְּעֻלַּת שֹׂטְנַי מֵאֵת יְהוָה וְהַדֹּבְרִים רָע עַל־נַפְשִׁי׃
Zot peulat sotenai meet Adonai, vehadoverim ra al nafshí.
Esta sea la paga de mis acusadores de parte de Hashem, y de los que hablan mal contra mi alma.
21
וְאַתָּה יְהוִה אֲדֹנָי עֲשֵׂה־אִתִּי לְמַעַן שְׁמֶךָ כִּי־טוֹב חַסְדְּךָ הַצִּילֵנִי׃
Veatá Elohim Adonai asé ití lemáan sheméja, ki tov jasdejá hatziléni.
Y tú, Hashem, Señor mío, actúa conmigo por amor de tu nombre; porque bueno es tu jésed, líbrame.
22
כִּי־עָנִי וְאֶבְיוֹן אָנֹכִי וְלִבִּי חָלַל בְּקִרְבִּי׃
Ki aní veevyón anóji, velibí jalal bekirbí.
Porque pobre y necesitado soy yo, y mi corazón está herido dentro de mí.
23
כְּצֵל־כִּנְטוֹתוֹ נֶהֱלָכְתִּי נִנְעַרְתִּי כָּאַרְבֶּה׃
Ketzel kintotó nehelájti, ninárti kaarbé.
Como sombra que se alarga voy pasando; soy sacudido como la langosta.
24
בִּרְכַּי כָּשְׁלוּ מִצּוֹם וּבְשָׂרִי כָּחַשׁ מִשָּׁמֶן׃
Birkai kashelú mitzom, uvsarí kajash mishámen.
Mis rodillas flaquean por el ayuno, y mi carne enflaqueció por falta de aceite.
25
וַאֲנִי הָיִיתִי חֶרְפָּה לָהֶם יִרְאוּנִי יְנִיעוּן רֹאשָׁם׃
Vaaní hayíti jerpá lahem, yirúni yeniún rosham.
Y yo he llegado a ser afrenta para ellos; me ven y menean su cabeza.
26
עָזְרֵנִי יְהוָה אֱלֹהָי הוֹשִׁיעֵנִי כְחַסְדֶּךָ׃
Ozréni Adonai Elohai, hoshiéni jejasdéja.
Ayúdame, Hashem, Di-s mío; sálvame conforme a tu jésed.
27
וְיֵדְעוּ כִּי־יָדְךָ זֹּאת אַתָּה יְהוָה עֲשִׂיתָהּ׃
Veyedú ki yadejá zot, atá Adonai asitá.
Y sepan que esta es tu mano, que tú, Hashem, lo hiciste.
28
יְקַלְלוּ־הֵמָּה וְאַתָּה תְבָרֵךְ קָמוּ וַיֵּבֹשׁוּ וְעַבְדְּךָ יִשְׂמָח׃
Yekalelú hema veatá tevarej, kámu vayevóshu veavdejá yismaj.
Maldigan ellos, pero tú bendice; se levantaron y fueron avergonzados, y tu siervo se alegra.
29
יִלְבְּשׁוּ שׂוֹטְנַי כְּלִמָּה וְיַעֲטוּ כַמְעִיל בָּשְׁתָּם׃
Yilbeshú sotenai kelimá, veyaatú jameíl boshtam.
Vístanse mis acusadores de ignominia, y cúbranse con su vergüenza como con un manto.
30
אוֹדֶה יְהוָה מְאֹד בְּפִי וּבְתוֹךְ רַבִּים אֲהַלְלֶנּוּ׃
Odé Adonai meod befí, uvtoj rabim ahalelénu.
Agradeceré mucho a Hashem con mi boca, y en medio de muchos lo alabaré,
31
כִּי־יַעֲמֹד לִימִין אֶבְיוֹן לְהוֹשִׁיעַ מִשֹּׁפְטֵי נַפְשׁוֹ׃
Ki yaamod limín evyón, lehoshía mishofté nafshó.
porque él está a la derecha del necesitado, para salvarlo de los que juzgan su alma.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa «y yo soy oración» en el Salmo 109?
En el versículo 4 David dice que, mientras sus enemigos lo acusan a cambio de su amor, él «es oración». No dice que reza, sino que se ha convertido él mismo en oración: no le queda otra respuesta ni otro recurso frente a la calumnia. Es una de las frases más citadas del libro de los Tehilim para describir el estado de quien no tiene defensa fuera de dirigirse a Hashem.
¿Por qué el Salmo 109 tiene maldiciones tan duras?
Los versículos 6 al 20 forman una larga serie de imprecaciones contra el calumniador que persiguió a David sin causa. La tradición las lee como la descripción del destino que el acusador se buscó a sí mismo, y no como un deseo personal de venganza: el versículo 17 dice que amó la maldición y ella le vino. Además, el versículo 20 aclara que la retribución viene de parte de Hashem, no de mano de David.
¿Contra quién habla David en el Salmo 109?
El salmo no nombra a nadie. Rashi entiende que David se refiere a quienes lo calumniaron ante el rey Shaúl y convirtieron su bondad en motivo de persecución. Los versículos 2 a 5 describen la situación con precisión: lengua de mentira, guerra sin causa, y mal devuelto a cambio de bien.
¿Cómo termina el Salmo 109?
El versículo final afirma que Hashem está a la derecha del necesitado para salvarlo de quienes juzgan su alma. La imagen cierra deliberadamente un círculo: en el versículo 6, la posición a la derecha era la del acusador. Al final del salmo esa misma posición la ocupa Hashem, defendiendo al perseguido.