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Pitum HaKetóret — El texto del incienso y su segulá

Séder Pitum HaKetóret
Sobre esta oración

El Séder Pitum HaKetóret reúne los versículos de la Torá sobre la ketóret —el incienso que se ofrecía en el Beit HaMikdash— junto con la enseñanza de los Sabios sobre cómo se preparaba: sus once especias, sus pesos y sus leyes. Hoy, sin Templo ni altar ni Kohén, se dice con los labios en lugar de la ofrenda, conforme al versículo 'y ofreceremos los toros de nuestros labios'. Se acostumbra decirlo a diario, y la Torá misma nos enseña la grandeza de la segulá del acto de la ketóret para detener la plaga y al destructor. Esta página incluye además la oración del Pelé Yoetz para tiempos de epidemia, que se dice antes del Séder.

Cuándo
A diario; y en particular en tiempos de epidemia o de decretos duros, precedido por la oración del Pelé Yoetz.
Tradición
Edot HaMizraj
Duración
~12 minutos
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Lee para comprender

Oración para tiempos de epidemia, de nuestro maestro el 'Pelé Yoetz', para decirla antes del Séder Pitum HaKetóret.

Amo de los mundos: he aquí que venimos ante Ti con el rostro avergonzado, pues conocemos nuestra afrenta, nuestra vergüenza y nuestra humillación, porque hemos quedado muy empobrecidos y nos falta todo bien. No tenemos boca para responder ni frente para levantar la cabeza; tememos y temblamos ante el temor de Tu juicio justo, para que el mundo no se abrase con las llamas de la justicia. Porque oímos y se estremecieron nuestras entrañas, pues salió la ira y comenzó la plaga. Nuestro corazón tiembla dentro de nosotros, y terrores de muerte cayeron sobre nosotros. Y nosotros no sabemos qué hacer, ni con qué presentarnos ante Ti, ni qué remedio pedir, pues no sabemos suplicar ni apaciguar delante de Ti. Y he aquí que de Tu Torá nos enseñas la grandeza de la segulá del acto de la ketóret, que es grande para detener la plaga y al destructor. Y ahora, por nuestras faltas, no tenemos ni Templo, ni altar, ni Kohén que expíe por nosotros. Este es nuestro consuelo: que Tú dijiste: 'y ofreceremos los toros de nuestros labios'.

Y por eso, sea Tu voluntad, Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, que la palabra de nuestros labios en la enseñanza sobre el servicio de los korbanot sea considerada, aceptada y grata delante de Ti como si hubiéramos ofrecido la ketóret de especias sobre el altar. Y complácete en nosotros, y anula de sobre nosotros y de sobre todo Tu pueblo, la casa de Israel, dondequiera que estén, todos los decretos duros y malos, y al destructor y a la plaga. Quiebra y aparta al Satán de delante de nosotros y de detrás de nosotros, y a la sombra de Tus alas escóndenos.

Di-s lleno de misericordia: que se conmuevan Tus misericordias por nosotros; haz con nosotros caridad y bondad en aras de Tu gran Nombre, y aparta de nosotros la plaga de la muerte, porque misericordioso eres Tú. Y con Tu abundante misericordia deséanos y acéptanos con agrado. Hazlo en mérito de nuestros santos padres, Abraham, Itzjak e Israel, Tus siervos; y en mérito de Moshé y Aharón, Yosef y David; y en mérito de todos los tzadikim y jasidim: que su mérito nos proteja, y que ellos intercedan por nuestro bien. Amén, así sea Tu voluntad.

Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón delante de Ti, Hashem, mi Roca y mi Redentor.

Séder Pitum HaKetóret.

Tú eres Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, ante quien nuestros padres ofrecieron la ketóret de especias en el tiempo en que el Beit HaMikdash estaba en pie, tal como se los ordenaste por medio de Moshé, Tu profeta, como está escrito en Tu Torá:

Y dijo Hashem a Moshé: 'Toma para ti especias: nataf, shejélet y jelbená, especias, y levoná pura; en partes iguales serán. Y harás con ellas una ketóret, una mezcla, obra de perfumista, bien mezclada con sal, pura, sagrada. Y molerás parte de ella muy fina, y pondrás de ella delante del Testimonio en la Tienda de Reunión, donde Me encontraré contigo; santísima será para ustedes'. Y fue dicho: 'Y Aharón quemará sobre él ketóret de especias cada mañana; al preparar las lámparas la quemará. Y cuando Aharón encienda las lámparas al atardecer, la quemará: ketóret continua delante de Hashem, por sus generaciones'.

Enseñaron nuestros Sabios: ¿Cómo era la preparación de la ketóret? Trescientos sesenta y ocho maním había en ella. Trescientos sesenta y cinco conforme al número de los días del año solar: un mané para cada día, medio mané por la mañana y medio mané al atardecer; y tres maním adicionales, de los cuales el Kohén Gadol tomaba sus dos puños llenos en Yom Kipur. Los devolvía al mortero en la víspera de Yom Kipur y los molía muy bien, para que fuera la más fina de las finas. Y once especias había en ella, y son estas: el tzorí, el tzipóren, la jelbená y la levoná, con un peso de setenta maním cada una; mor, ketziá, shibólet nerd y karkom, con un peso de dieciséis maním cada uno; hakosht, doce; kilufá, tres; y kinamón, nueve; borit karshiná, nueve kabín; vino de Kafrisín, tres seín y tres kabín —y si no encontraba vino de Kafrisín, traía vino blanco añejo—; sal de Sedom, un cuarto de kav; maalé ashán, una cantidad mínima. Rabí Natán HaBablí dice: también kipat haYardén, una cantidad mínima. Y si le puso miel, la descalificó; y si omitió una de todas sus especias, es reo de muerte.

Rabán Shimón ben Gamliel dice: el tzorí no es sino la resina que gotea de los árboles del ketaf. ¿Para qué venía la borit karshiná? Para pulir con ella el tzipóren, a fin de que quedara hermoso. ¿Para qué venía el vino de Kafrisín? Para remojar en él el tzipóren, a fin de que fuera fuerte. ¿Y acaso no le era buena el agua de los pies? Sino que no se introduce agua de los pies en el Beit HaMikdash por respeto.

Se enseñó: Rabí Natán dice: cuando molía, decía: 'Muele bien, bien muele', porque la voz es buena para las especias. Si la preparó en la mitad de la medida, es válida; en un tercio o en un cuarto, no lo hemos oído. Dijo Rabí Yehudá: esta es la regla: si fue conforme a su proporción, es válida aun a la mitad; y si omitió una de todas sus especias, es reo de muerte.

Se enseñó: Bar Kapará dice: una vez cada sesenta o setenta años venían los sobrantes a la mitad de la medida. Y además enseñó Bar Kapará: si le hubiera puesto una gota de miel, ningún hombre podría resistir su aroma. ¿Y por qué no se le mezcla miel? Porque la Torá dijo: 'Pues ninguna levadura ni miel quemarán como ofrenda de fuego a Hashem'.

(Tres veces) Hashem de las huestes está con nosotros; un refugio para nosotros es el Di-s de Yaakov, sela.

(Tres veces) Hashem de las huestes: feliz el hombre que confía en Ti.

(Tres veces) Hashem, salva; el Rey nos responderá el día en que Lo invoquemos.

Tú eres un escondite para mí; del enemigo me guardarás; con cánticos de liberación me rodearás, sela. Y será grata a Hashem la ofrenda de Yehudá y de Jerusalén, como en los días de antaño y como en los años antiguos.

Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.

Preguntas frecuentes

Es el orden de lectura sobre la ketu00f3ret, el incienso que se ofrecu00eda en el Beit HaMikdash. Incluye los versu00edculos de la Toru00e1 en los que Hashem ordena a Moshu00e9 la fu00f3rmula del incienso, y la enseu00f1anza de los Sabios que detalla cu00f3mo se preparaba: sus trescientos sesenta y ocho manu00edm, sus once especias y sus leyes. Se cierra con versu00edculos que se repiten tres veces, como 'Hashem de las huestes estu00e1 con nosotros'.