Parashat HaYirá — la porción del temor a Hashem para decir cada día
En los libros de temor del Cielo se trae que corresponde decir cada día Parashat HaYirá, junto con Parashat HaTeshuvá. El texto son los versículos de la Torá que llaman a temer a Hashem, a andar en todos Sus caminos, a amarlo y a servirlo con todo el corazón y con toda el alma, y que recuerdan lo que Hashem hizo en Egipto, en el mar y en el desierto. Al final se agrega un Yehi Ratzón, que no se dice en Shabat ni en Yom Tov.
En los libros de temor del Cielo se trae que corresponde decir cada día Parashat HaYirá, junto con Parashat HaTeshuvá.
Y ahora, Israel, ¿qué pide Hashem, tu Di-s, de ti, sino temer a Hashem, tu Di-s, andar en todos Sus caminos, amarlo y servir a Hashem, tu Di-s, con todo tu corazón y con toda tu alma; guardar las mitzvot de Hashem y Sus estatutos que yo te ordeno hoy, para tu bien? He aquí que de Hashem, tu Di-s, son los Cielos y los Cielos de los Cielos, la tierra y todo lo que hay en ella. Solamente en tus padres se apegó Hashem, para amarlos, y eligió a su descendencia después de ellos, a ustedes, entre todos los pueblos, como en este día. Y circuncidarán el prepucio de su corazón, y su nuca no endurecerán más. Porque Hashem, Di-s de ustedes, es el Di-s de los dioses y el Señor de los señores, el Di-s grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas ni acepta soborno; que hace justicia al huérfano y a la viuda, y ama al converso para darle pan y vestido. Y amarán al converso, porque conversos fueron ustedes en la tierra de Egipto. A Hashem, tu Di-s, temerás; a Él servirás, a Él te apegarás y por Su Nombre jurarás. Él es tu alabanza y Él es tu Di-s, que hizo contigo estas cosas grandes y temibles que vieron tus ojos. Con setenta almas descendieron tus padres a Egipto, y ahora Hashem, tu Di-s, te ha puesto como las estrellas de los Cielos en abundancia.
Y amarás a Hashem, tu Di-s, y guardarás Su encomienda, Sus estatutos, Sus juicios y Sus mitzvot todos los días. Y sabrán hoy que no hablo con sus hijos, que no conocieron ni vieron la instrucción de Hashem, Di-s de ustedes, Su grandeza, Su mano fuerte y Su brazo extendido; y Sus señales y Sus obras que hizo dentro de Egipto, al Faraón, rey de Egipto, y a toda su tierra; y lo que hizo al ejército de Egipto, a sus caballos y a sus carros, cuando hizo desbordar sobre ellos las aguas del Mar de Suf al perseguirlos detrás de ustedes, y Hashem los destruyó hasta el día de hoy; y lo que hizo con ustedes en el desierto hasta que llegaron a este lugar; y lo que hizo a Datán y a Aviram, hijos de Eliav, hijo de Reuvén, cuando la tierra abrió su boca y los tragó a ellos, a sus casas, a sus tiendas y a todo lo que existía a sus pies, en medio de todo Israel. Porque los ojos de ustedes son los que vieron toda la gran obra de Hashem que hizo. Y guardarán toda la mitzvá que yo te ordeno hoy, para que se fortalezcan y vengan y hereden la tierra a la cual ustedes pasan para heredarla; y para que prolonguen sus días sobre la tierra que Hashem juró a sus padres darles a ellos y a su descendencia, tierra que mana leche y miel.
Y se dice el Yehi Ratzón (y no se dice en Shabat ni en Yom Tov):
Sea Tu voluntad, Hashem, Di-s mío y Di-s de mis padres, que plantes Tu amor y Tu temor en mi corazón y en el corazón de todo Israel, Tu pueblo, para temer Tu Nombre grande, poderoso y temible con todo nuestro corazón y con toda nuestra alma, con el temor de la exaltación del Ein Sof, bendito y elevado sea Tu Nombre, porque grande eres Tú y temible es Tu Nombre. Amén, Selá.
Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.
Preguntas frecuentes
Es la porciu00f3n de la Toru00e1 que trata del temor a Hashem: los versu00edculos que comienzan u201cY ahora, Israel, u00bfquu00e9 pide Hashem, tu Di-s, de ti, sino temer a Hashem, tu Di-s?u201d. En los libros de temor del Cielo se trae que corresponde decirla cada du00eda, junto con Parashat HaTeshuvu00e1.
Los libros de yirat shamaim indican decirla cada du00eda. El Yehi Ratzu00f3n que se agrega al final, en cambio, no se dice en Shabat ni en Yom Tov.
Se pide que Hashem plante Su amor y Su temor en el corazu00f3n de quien reza y en el corazu00f3n de todo Israel, para temer Su Nombre grande, poderoso y temible con todo el corazu00f3n y con toda el alma, con el temor que nace de la exaltaciu00f3n del Ein Sof.