Iguéret Rabí Shimshón de Ostropoli — La carta del secreto de las diez plagas
Esta es la célebre carta del cabalista Rabí Shimshón, Maguid de Ostropoli, que explica un pasaje sellado del Arí, de bendita memoria, sobre las diez plagas de Egipto. La carta misma declara que quien la examine debidamente, aunque sea una vez al año, y en especial en la víspera de Pésaj, tiene la garantía de ser salvado ese año de todo tropiezo. Por eso se acostumbra estudiarla y leerla en Erev Pésaj.
Copia de los escritos sagrados del cabalista, nuestro maestro Shimshón, Maguid de Ostropoli, de bendita memoria, que Hashem vengue su sangre
Un secreto grande y temible. Y está escrito allí que todo el que examine este secreto maravilloso y temible tal como corresponde, aunque sea una vez al año, y en especial en la víspera de Pésaj, tiene la garantía de que será salvado ese año de todo tropiezo y de una muerte extraña; y que ninguna persona lo dominará, y todos sus enemigos caerán ante él, y él pisará sobre sus alturas; y a dondequiera que se dirija tendrá éxito, y en todos sus asuntos ganará, hasta la venida del Redentor. Amén, Selá.
Paz a los rabinos de la tierra, los que levantan el cerco y se paran en la brecha; que Hashem los libre de destrucción y de sentencia; todos ellos santos que están en la tierra, cada uno según su agudeza pregunta y responde. Amén, Selá. En cuanto al fondo del asunto: esto es lo que escribió el Arí, de bendita memoria, en su cuaderno llamado Pelaot Rabot, en la sección llamada Yetziat Mitzráyim, capítulo 3, folio 42a, y estas son sus palabras:
«He aquí que ya te he hecho saber que el Faraón fue castigado en Egipto con estas diez plagas por medio de tres mil doscientos ochenta ángeles destructores, designados en tres firmamentos de impureza: al primero se lo llama Sherá, al segundo Tamoj y al tercero Bishhá; y sobre ellos, el ministro llamado Dalfket; y sobre ellos y sobre todos, el ministro llamado Taká. En Bereshit falta en la tercera diez, y falta en la cuarta seis, y falta en la novena seis, como está escrito. Y he aquí que los egipcios fueron castigados en Egipto con diez plagas, y en el mar recibieron cincuenta plagas: el Nombre Shin-Pei-Vav, del cual se asió David hijo de Yishai; y el Nombre habló e hirió. Y por el lado del Nombre Tav-Kuf-Lámed, los egipcios recibieron en Egipto cuarenta plagas, y en el mar recibieron doscientas plagas; y el Nombre habló e hirió. Y por el lado del Nombre Álef-Shin-Tzadi-He, los egipcios recibieron en Egipto cincuenta plagas, y en el mar recibieron doscientas cincuenta plagas. Y con aquello mismo con que el Santo, bendito es Él, golpea, con ello cura el exilio. ¿Qué transgresión y qué pecado cometieron, y cuál fue la traición que cometieron nuestros padres, para estar en este horno de hierro, hasta que los redimió con estos Nombres: Dálet-Áyin-Bet, Tzadi-Dálet-Álef, Kaf-Shin-Jet-Bet?». Hasta aquí las palabras del Arí, de bendita memoria.
Y he aquí, maestros míos y rabinos míos, santos de Israel: estas palabras son maravillas, cerradas y selladas, clausuradas, y no hay quien las explique. Y ya me pidieron los grandes de Israel que les aclarara las palabras del Arí, de bendita memoria, y no lo dije. Y por la grandeza del amor de mis maestros y rabinos revelaré este secreto que me fue revelado en un sueño, en una visión nocturna; y ahora revelaré el asunto por alusión ante el honor de su Torá, y Él, misericordioso, perdonará.
Y este es el asunto:
Lo que escribió el Arí, de bendita memoria, que el Faraón fue castigado en Egipto con diez plagas, etcétera, su intención es esta: pues dijeron los maestros de la Kabalá práctica que hay tres mil doscientos ochenta ángeles destructores designados para golpear a los malvados, castigarlos en el Guehinom y purificarlos de sus transgresiones. Y sobre esto se dijo: «y para golpear con puño de maldad», pues «egrof» (puño) alude a tres mil doscientos ochenta; y por medio de ellos fue castigado también el malvado Faraón. Y digo yo, el que escribe, que este es un secreto maravilloso, tal como se escribe con su cuenta y su número: Dam, Tzefardéa, Kinim, Arov, Déver, Shejín, Barad, Arbé, Jóshej, Makat Bejorot. Estas diez plagas, tal como las he escrito letra por letra, suman tres mil doscientos ochenta: los ángeles destructores designados para purificar a los malvados. Y es un sentido simple maravilloso, que ojo no ha visto.
Y he aquí que la cuenta es exacta tal como se escribe: «Kinim» sin la letra Yud, también «Arov» sin la letra Vav, también «Jóshej» sin la letra Vav. Y entonces la cuenta es exactamente esa, ni menos ni más: tres mil doscientos ochenta ángeles destructores que castigan a los malvados.
Y esto es lo que escribió el Arí, de bendita memoria: «como está escrito»; es decir, como está escrito en el Séfer Torá, y no como está escrito en los sidurim y en la Hagadá, pues allí se escribieron todas de forma plena. Sino que deben estar de forma defectiva, como está escrito en el Séfer Torá. Y también Rabí Yehudá no escribió los signos completos, sino solo las iniciales: Detzaj, Adash, Beajav, como escribió el Rav Yitzjak Abarbanel y como escribí más arriba.
Y esto es lo que escribió el Arí, de bendita memoria: «En Bereshit falta en la tercera diez»; es decir: la tercera plaga, que es Kinim, sin la letra Yud. «En la cuarta seis»: es la plaga de Arov, también sin la letra Vav. «Y falta en la novena seis»: es la plaga de Jóshej, también sin la letra Vav. Y lo que dijo «como está escrito» quiere decir que así está escrito en el Séfer Torá, de forma defectiva, como se mencionó.
Y este es el secreto de estas «diez plagas que trajo» el Santo, bendito es Él, sobre Egipto: coinciden exactamente con los tres mil doscientos ochenta ángeles destructores que golpearon al Faraón y a los egipcios en Egipto, designados en estos tres firmamentos: uno llamado Sherá, otro llamado Tamoj y otro llamado Bishhá. También en esto hay un secreto grande y maravilloso. Estos tres mil doscientos ochenta campamentos que golpearon al Faraón y a los egipcios en Egipto, como se dijo, que están designados en estos tres firmamentos de impureza: nos dijo el texto un secreto maravilloso y temible, y así lo dispuso el Maguid de la Hagadá al enseñar «estas diez plagas que trajo», pues en estas tres palabras están aludidos los tres firmamentos de impureza y los tres mil doscientos ochenta ángeles destructores que golpearon al Faraón y a los egipcios en Egipto, conforme al número de las diez plagas. Es decir: las letras de «éser» (diez) son las letras de Sherá; las letras de «makot» (plagas) son las letras de Tamoj; las letras de «shehevi» (que trajo) son las letras de Bishhá: alusión a esos tres firmamentos de impureza, en los cuales hay designados exactamente tres mil doscientos ochenta ángeles destructores, como el número que suman las diez plagas: Dam, Tzefardéa, etcétera. Y ellos son los que golpearon al Faraón y a los egipcios en Egipto, pues los ángeles destructores están designados para golpear a los malvados y purificarlos de sus transgresiones, como se dijo. Y por medio de ellos golpeó al Faraón y a los egipcios en Egipto con el número de estas diez plagas; y es una maravilla grande.
Y lo que escribió el Arí, de bendita memoria: «y sobre ellos el ministro llamado Dalfket», su intención es que la raíz de este nombre sale de la palabra «HaMitzrim» (los egipcios). Es decir: los tres firmamentos son «éser makot shehevi», conforme a la explicación del Gaón; y se extiende sobre «HaMitzrim», pues el nombre Dalfket está formado por las letras que preceden a las letras de «HaMitzrim»; y la Mem final es Mem de plural y no pertenece a la raíz. Y a esto aludió el Maguid en el pasaje: «Estas son las diez plagas que trajo el Santo, bendito es Él, sobre los egipcios en Egipto», es decir: las letras que preceden a las letras de «HaMitzrim».
Y lo que escribió el Arí, de bendita memoria: «y sobre ellos y sobre todos, el ministro llamado Taká», su intención es que las iniciales de estas diez plagas, Detzaj Adash Beajav, suman en guematría Taká, exactamente como el número del ministro, y como el número de la palabra «asher». Y este es el secreto de la intención del versículo en la Parashá de Bo: «y para que cuentes a oídos de tu hijo y del hijo de tu hijo lo que (asher) hice en Egipto»; «asher» precisamente, que es el número de Taká. Y hay muchos versículos semejantes que enseñan sobre esto, sobre el secreto de «asher», como el número de las iniciales de las diez plagas, tal como hemos explicado. Y tenemos en esto secretos maravillosos, y honra de Di-s es encubrir un asunto.
Y lo que escribió nuestro maestro el Arí, de bendita memoria: «el Nombre Shin-Pei-Vav, del cual se asió David hijo de Yishai, y el Nombre habló y los golpeó en Egipto con diez plagas, y en el mar recibieron cincuenta plagas. Y el Nombre Tav-Kuf-Lámed habló y los golpeó en Egipto con cuarenta plagas, y en el mar recibieron doscientas plagas. Y el Nombre Álef-Shin-Tzadi-He habló y los golpeó en Egipto con cincuenta plagas, y en el mar recibieron doscientas cincuenta plagas»: su intención apunta a un secreto maravilloso y temible, la discusión de Rabí Yosé HaGuelilí, Rabí Eliézer y Rabí Akivá mencionada en la Hagadá. Rabí Yosé HaGuelilí dice «¿de dónde?», y Rabí Eliézer dice «¿de dónde?», y Rabí Akivá dice «¿de dónde?». Y esto es lo que escribió el Arí, de bendita memoria: el Nombre Shin-Pei-Vav habló y los golpeó en Egipto con diez plagas, y en el mar recibieron cincuenta plagas: alusión a Rabí Yosé HaGuelilí, pues «Rabí Yosé HaGuelilí» suma en guematría Shin-Pei-Vav. Y lo que escribió «del cual se asió David hijo de Yishai» también es una alusión: «David ben Yishai» suma en guematría el Nombre Shin-Pei-Vav, pues precisamente con ese Nombre vino David hijo de Yishai. Y aludió también a lo que está escrito en el libro Sodí Razá, que Rabí Yosé HaGuelilí es una chispa de David hijo de Yishai. Y ese Nombre los golpeó. Y por el lado del Nombre Tav-Kuf-Lámed recibieron los egipcios en Egipto cuarenta plagas, y en el mar recibieron doscientas plagas: alusión al secreto de «Rabí Eliézer», que suma en guematría Tav-Kuf-Lámed. Y por eso «Rabí Eliézer dice» precisamente, que es el Nombre Tav-Kuf-Lámed: recibieron los egipcios en Egipto cuarenta plagas, y en el mar doscientas plagas. Y lo que escribió que con el Nombre Álef-Shin-Tzadi-He recibieron en Egipto cincuenta plagas, y en el mar doscientas cincuenta plagas, alude al secreto de «Rabí Akivá», que suma en guematría Álef-Shin-Tzadi-He con el kolel; pues ese Nombre dijo que fueran golpeados los egipcios en Egipto con cincuenta plagas, y en el mar recibieron doscientas cincuenta plagas. Resultan pues aludidos estos tres Nombres, Shin-Pei-Vav, Tav-Kuf-Lámed y Álef-Shin-Tzadi-He, en estos tres tanaítas: Rabí Yosé HaGuelilí en guematría Shin-Pei-Vav, Rabí Eliézer en guematría Tav-Kuf-Lámed, Rabí Akivá en guematría Álef-Shin-Tzadi-He. Y es un secreto maravilloso y temible, secreto de secretos, misterio de misterios; tal como escribí a la eminencia del honor de su Torá, y Él, misericordioso, perdonará la iniquidad.
Y lo que escribió nuestro maestro el Arí, de bendita memoria: «con aquello mismo con que el Santo, bendito es Él, golpea, con ello cura el exilio; ¿qué transgresión y qué pecado cometieron nuestros padres?», etcétera, su intención es esta: en estas diez plagas, que son Detzaj Adash Beajav, están aludidos en estas letras el secreto y la razón del descenso de nuestros padres a Egipto, tal como escribí a la eminencia del honor de su Torá. Y he aquí que con estas plagas los golpeó, y a nosotros nos curó el Santo, bendito es Él; y los golpeó con ellas con una gran plaga, dedo de Di-s es ella; y de la plaga misma vino la curación para Israel, pues el Santo, bendito es Él, los redimió, como escribí. Y lo que escribió «¿qué transgresión cometieron?», etcétera, quiere decir: en estas plagas está aludido el pecado de nuestros padres que causó el descenso a Egipto. Y tenemos un secreto maravilloso y temible para resolver esta dificultad que la eminencia del honor de su Torá me planteó; pero también esto se resuelve tal como escribí a su eminencia: maravillas de Su Torá santa y pura.
Y lo que escribió el Arí, de bendita memoria, que «el Santo, bendito es Él, nos redimió con estos Nombres: Dálet-Áyin-Bet, Tzadi-Dálet-Álef, Kaf-Shin-Jet-Bet», su intención es que las primeras letras de Detzaj Adash Beajav son Dálet-Áyin-Bet; y las segundas letras son Tzadi-Dálet-Álef; y las últimas letras son Kaf-Shin-Jet-Bet. Y en estos tres Nombres está aludida la curación con que el Santo, bendito es Él, curó a Israel, pues con ellos nos redimió. Resulta pues que en aquellas mismas plagas con que fueron golpeados los egipcios están aludidas la redención y la curación de Israel. Y sea voluntad ante el Santo, bendito es Él, que nos muestre la venida de nuestro Mashíaj pronto, en nuestros días, con los ángeles que pertenecen a la redención; y que se cumpla en nosotros el versículo escrito: «Como en los días de tu salida de la tierra de Egipto le mostraré maravillas». Amén, por siempre, Selá.
Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.
Preguntas frecuentes
Es una carta del cabalista Rabu00ed Shimshu00f3n, Maguid de Ostropoli, en la que explica un pasaje sellado del Aru00ed, de bendita memoria, sobre las diez plagas de Egipto. La carta muestra que los nombres de las diez plagas, escritos tal como aparecen en el Su00e9fer Toru00e1, suman tres mil doscientos ochenta, el nu00famero de los u00e1ngeles destructores designados sobre los malvados.
La carta misma dice que quien la examine debidamente, aunque sea una vez al au00f1o, y en especial en la vu00edspera de Pu00e9saj, tiene la garantu00eda de ser salvado ese au00f1o. Por eso se acostumbra leerla y estudiarla durante el du00eda de Erev Pu00e9saj.
El texto declara que quien examine este secreto tal como corresponde seru00e1 salvado ese au00f1o de todo tropiezo y de una muerte extrau00f1a, que ninguna persona lo dominaru00e1, que sus enemigos caeru00e1n ante u00e9l y que tendru00e1 u00e9xito en todo lo que emprenda, hasta la venida del Redentor.