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¿Mi oración realmente logra algo? Emuná en la fuerza de la tefilá

Cada judío debe creer en sí mismo: en la fuerza que tiene de lograr con la tefilá lo que necesita. Enseñanza de Rabí Natán de Breslav sobre emuná y shefa.

· 2 min de lectura

¿Qué significa “creer en uno mismo” en la tefilá?

Cada judío necesita fortalecerse muchísimo en la emuná de creer en sí mismo; es decir, en la fuerza que tiene de lograr, por medio de la tefilá, todo aquello que desea.

¿Por qué siento que mi oración no logra nada?

Muchas veces vemos personas que caen en un desánimo del alma, como todos conocemos, y les parece que no tienen fuerza para lograr nada con su tefilá, y que su oración no produce efecto y por lo tanto no “vale” nada, Di-s no lo permita. Esa debilidad les provoca flojedad en la oración, o directamente dejan de orar por sus necesidades.

Pero en verdad, esa sensación no es más que una interferencia del yetzer hará. Porque la verdad es que cada judío debe esforzarse mucho e invertir muchas fuerzas en la tefilá y en la tefilá con kavaná.

¿Por qué el principio es la parte más difícil?

Cuando una persona comienza con esto y acepta sobre sí orar, el comienzo es la parte más difícil y agotadora, porque al empezar todavía no ve ningún resultado ni ninguna consecuencia de sus oraciones. Pero cuando merece sobreponerse con todas sus fuerzas, hasta que merece ver algún resultado o alguna acción que logró mediante su tefilá, entonces se fortalece en esto y cree en sí mismo y en la fuerza de su oración, porque ve que el Santo Bendito Es efectivamente escucha su tefilá.

¿Cómo se crea el recipiente que recibe la abundancia?

Esa emuná crea en él un “recipiente” a través del cual podrá recibir más abundancia por medio de las palabras de sus tefilot. Porque el recipiente para recibir la abundancia se crea a través de la emuná; es decir, por el hecho de que la persona cree también en sí misma y en la fuerza de su oración, y en que el Creador del mundo escucha y presta oído a su tefilá.

De modo que el fortalecimiento en la emuná respecto de la tefilá tiene el poder de atraer abundancia adicional por medio de la oración al Creador del mundo.

(Según Rabí Natán de Breslav, Likutei Halajot, Hiljot Najalot 4)

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