Tehilim 119 — Segulá para la salvación y el éxito, con las letras del nombre
El capítulo 119 de Tehilim es el más largo del libro y está ordenado según el alfabeto hebreo: ocho versículos por cada letra. Es una segulá para la salvación y el éxito. Cuando se reza por un enfermo se acostumbra leer las secciones correspondientes a las letras de su nombre. Aquí está el capítulo completo en español, dividido por letras.
Tehilim 119 — segulá para la salvación y el éxito
El capítulo 119 de Tehilim tiene sus versículos ordenados según el alfabeto hebreo, y es una segulá para la salvación y el éxito. Y cuando se reza por un enfermo, se leen los versículos según el nombre del enfermo; por ejemplo: si su nombre es Abraham, se leen los versículos de la letra álef, de la letra bet, de la letra resh, de la letra he y de la letra mem.
Letra Álef
Dichosos los de camino íntegro, los que andan en la Torá de Hashem.
Dichosos los que guardan Sus testimonios, los que con todo el corazón Lo buscan.
Tampoco han cometido injusticia; en Sus caminos han andado.
Tú ordenaste Tus preceptos, para guardarlos con diligencia.
¡Ojalá fueran firmes mis caminos para guardar Tus estatutos!
Entonces no me avergonzaré, cuando mire todos Tus mandamientos.
Te agradeceré con rectitud de corazón, cuando aprenda Tus justos juicios.
Tus estatutos guardaré; no me abandones del todo.
Letra Bet
¿Con qué limpiará el joven su senda? Guardando Tu palabra.
Con todo mi corazón Te he buscado; no me dejes desviar de Tus mandamientos.
En mi corazón he guardado Tu dicho, para no pecar contra Ti.
Bendito eres Tú, Hashem; enséñame Tus estatutos.
Con mis labios he contado todos los juicios de Tu boca.
En el camino de Tus testimonios me he gozado, más que sobre toda riqueza.
En Tus preceptos meditaré, y contemplaré Tus sendas.
En Tus estatutos me deleitaré; no olvidaré Tu palabra.
Letra Guímel
Haz bien a Tu siervo: viviré y guardaré Tu palabra.
Abre mis ojos y contemplaré las maravillas de Tu Torá.
Extranjero soy yo en la tierra; no ocultes de mí Tus mandamientos.
Quebrantada está mi alma de anhelar Tus juicios en todo tiempo.
Reprendiste a los soberbios malditos, que se desvían de Tus mandamientos.
Quita de sobre mí la afrenta y el desprecio, porque he guardado Tus testimonios.
Aun cuando príncipes se sientan y hablan contra mí, Tu siervo medita en Tus estatutos.
También Tus testimonios son mi deleite, mis consejeros.
Letra Dálet
Pegada al polvo está mi alma; vivifícame conforme a Tu palabra.
Mis caminos Te conté y me respondiste; enséñame Tus estatutos.
Hazme entender el camino de Tus preceptos, y meditaré en Tus maravillas.
Se deshace mi alma de tristeza; sostenme conforme a Tu palabra.
Aparta de mí el camino de la mentira, y con Tu Torá favoréceme.
El camino de la fidelidad he escogido; Tus juicios he puesto ante mí.
Me he apegado a Tus testimonios, Hashem; no me avergüences.
Por el camino de Tus mandamientos correré, porque Tú ensancharás mi corazón.
Letra He
Enséñame, Hashem, el camino de Tus estatutos, y lo guardaré hasta el fin.
Dame entendimiento y guardaré Tu Torá, y la observaré con todo el corazón.
Guíame por la senda de Tus mandamientos, porque en ella me deleito.
Inclina mi corazón a Tus testimonios, y no a la ganancia.
Aparta mis ojos de mirar la vanidad; en Tu camino vivifícame.
Confirma a Tu siervo Tu dicho, el que es para los que Te temen.
Quita de mí la afrenta que temo, porque Tus juicios son buenos.
He aquí, he anhelado Tus preceptos; en Tu justicia vivifícame.
Letra Vav
Vengan a mí Tus bondades, Hashem, Tu salvación conforme a Tu dicho.
Y responderé palabra al que me afrenta, porque he confiado en Tu palabra.
Y no quites de mi boca la palabra de verdad en absoluto, porque en Tus juicios he esperado.
Y guardaré Tu Torá continuamente, por siempre y para siempre.
Y andaré en anchura, porque he buscado Tus preceptos.
Y hablaré de Tus testimonios delante de reyes, y no me avergonzaré.
Y me deleitaré en Tus mandamientos, los cuales he amado.
Y alzaré mis manos hacia Tus mandamientos, los cuales he amado, y meditaré en Tus estatutos.
Letra Záin
Recuerda la palabra dada a Tu siervo, en la cual me has hecho esperar.
Este es mi consuelo en mi aflicción: que Tu dicho me ha dado vida.
Los soberbios se burlaron de mí en gran manera; de Tu Torá no me he apartado.
Recordé Tus juicios de antaño, Hashem, y me consolé.
Ardiente indignación se apoderó de mí a causa de los malvados que abandonan Tu Torá.
Cánticos fueron para mí Tus estatutos en la casa de mis peregrinaciones.
Recordé de noche Tu Nombre, Hashem, y guardé Tu Torá.
Esto tuve, porque he guardado Tus preceptos.
Letra Jet
Mi porción es Hashem; he dicho que guardaré Tus palabras.
Supliqué Tu favor con todo el corazón; ten piedad de mí conforme a Tu dicho.
Consideré mis caminos y volví mis pies a Tus testimonios.
Me apresuré y no me demoré en guardar Tus mandamientos.
Lazos de malvados me han rodeado, pero no he olvidado Tu Torá.
A medianoche me levanto para agradecerte por Tus justos juicios.
Compañero soy de todos los que Te temen y guardan Tus preceptos.
De Tu bondad, Hashem, está llena la tierra; enséñame Tus estatutos.
Letra Tet
Bien has hecho con Tu siervo, Hashem, conforme a Tu palabra.
Buen juicio y conocimiento enséñame, porque en Tus mandamientos he creído.
Antes de ser afligido yo erraba, pero ahora guardo Tu dicho.
Bueno eres Tú y haces el bien; enséñame Tus estatutos.
Los soberbios levantaron mentira contra mí; yo, con todo el corazón, guardaré Tus preceptos.
Se ha engrosado como sebo su corazón; yo en Tu Torá me deleito.
Bueno me fue haber sido afligido, para que aprendiera Tus estatutos.
Mejor me es la Torá de Tu boca que millares de oro y plata.
Letra Yod
Tus manos me hicieron y me formaron; dame entendimiento y aprenderé Tus mandamientos.
Los que Te temen me verán y se alegrarán, porque en Tu palabra he esperado.
Sé, Hashem, que son justos Tus juicios, y que con fidelidad me afligiste.
Sea, por favor, Tu bondad para consolarme, conforme a Tu dicho a Tu siervo.
Vengan a mí Tus misericordias y viviré, porque Tu Torá es mi deleite.
Sean avergonzados los soberbios, porque con mentira me han pervertido; yo meditaré en Tus preceptos.
Vuélvanse a mí los que Te temen y los que conocen Tus testimonios.
Sea íntegro mi corazón en Tus estatutos, para que no sea avergonzado.
Letra Kaf
Desfallece mi alma por Tu salvación; en Tu palabra he esperado.
Se consumieron mis ojos por Tu dicho, diciendo: ¿Cuándo me consolarás?
Aunque he llegado a ser como odre al humo, no he olvidado Tus estatutos.
¿Cuántos son los días de Tu siervo? ¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen?
Los soberbios me han cavado fosas, lo cual no es conforme a Tu Torá.
Todos Tus mandamientos son fieles; con mentira me persiguen: ¡ayúdame!
Casi me han acabado en la tierra, pero yo no he abandonado Tus preceptos.
Conforme a Tu bondad vivifícame, y guardaré el testimonio de Tu boca.
Letra Lámed
Para siempre, Hashem, Tu palabra permanece firme en los Cielos.
De generación en generación es Tu fidelidad; estableciste la tierra y ella se mantiene.
Por Tus juicios permanecen hasta hoy, porque todas las cosas son Tus siervas.
Si Tu Torá no hubiera sido mi deleite, ya habría perecido en mi aflicción.
Nunca olvidaré Tus preceptos, porque con ellos me has dado vida.
Tuyo soy yo, sálvame, porque he buscado Tus preceptos.
Los malvados me esperaron para destruirme; yo meditaré en Tus testimonios.
A toda perfección he visto fin; amplio en extremo es Tu mandamiento.
Letra Mem
¡Cuánto amo Tu Torá! Todo el día es ella mi meditación.
Más que a mis enemigos me haces sabio con Tus mandamientos, porque siempre están conmigo.
Más que todos mis maestros he entendido, porque Tus testimonios son mi meditación.
Más que los ancianos he comprendido, porque he guardado Tus preceptos.
De todo mal camino he retenido mis pies, para guardar Tu palabra.
De Tus juicios no me he apartado, porque Tú me has enseñado.
¡Cuán dulces son a mi paladar Tus dichos, más que la miel a mi boca!
De Tus preceptos he adquirido entendimiento; por eso he odiado todo camino de mentira.
Letra Nun
Lámpara es a mis pies Tu palabra, y luz para mi senda.
Juré y lo cumpliré: guardar Tus justos juicios.
Afligido estoy en gran manera; Hashem, vivifícame conforme a Tu palabra.
Acepta, por favor, Hashem, las ofrendas voluntarias de mi boca, y enséñame Tus juicios.
Mi alma está de continuo en mi mano, pero no he olvidado Tu Torá.
Los malvados me tendieron lazo, pero no me he desviado de Tus preceptos.
Por heredad he tomado Tus testimonios para siempre, porque son el gozo de mi corazón.
He inclinado mi corazón a cumplir Tus estatutos, para siempre, hasta el fin.
Letra Sámej
A los de doble ánimo he odiado, pero Tu Torá he amado.
Mi escondite y mi escudo eres Tú; en Tu palabra he esperado.
Apártense de mí, malhechores, y guardaré los mandamientos de mi Di-s.
Sostenme conforme a Tu dicho y viviré, y no me avergüences de mi esperanza.
Susténtame y seré salvo, y me deleitaré siempre en Tus estatutos.
Has desechado a todos los que se desvían de Tus estatutos, porque su engaño es mentira.
Como escoria has eliminado a todos los malvados de la tierra; por eso he amado Tus testimonios.
Se estremece mi carne por temor de Ti, y de Tus juicios tengo miedo.
Letra Áyin
He hecho juicio y justicia; no me entregues a mis opresores.
Sé fiador de Tu siervo para bien; que no me opriman los soberbios.
Mis ojos desfallecen por Tu salvación y por el dicho de Tu justicia.
Haz con Tu siervo conforme a Tu bondad, y enséñame Tus estatutos.
Tu siervo soy yo; dame entendimiento para que conozca Tus testimonios.
Tiempo es de actuar para Hashem: han anulado Tu Torá.
Por eso he amado Tus mandamientos más que el oro, más que el oro fino.
Por eso he estimado rectos todos Tus preceptos sobre todas las cosas; todo camino de mentira he odiado.
Letra Pe
Maravillosos son Tus testimonios; por eso los ha guardado mi alma.
La exposición de Tus palabras alumbra; hace entender a los simples.
Abrí mi boca y suspiré, porque anhelaba Tus mandamientos.
Vuélvete a mí y ten piedad de mí, como acostumbras con los que aman Tu Nombre.
Afirma mis pasos con Tu dicho, y no permitas que ninguna iniquidad me domine.
Redímeme de la opresión del hombre, y guardaré Tus preceptos.
Haz brillar Tu rostro sobre Tu siervo, y enséñame Tus estatutos.
Ríos de agua descendieron de mis ojos, porque no guardaron Tu Torá.
Letra Tzadi
Justo eres Tú, Hashem, y rectos son Tus juicios.
Has ordenado Tus testimonios con justicia y con gran fidelidad.
Mi celo me ha consumido, porque mis adversarios olvidaron Tus palabras.
Purificado en extremo es Tu dicho, y Tu siervo lo ama.
Pequeño soy yo y despreciado, pero no he olvidado Tus preceptos.
Tu justicia es justicia eterna, y Tu Torá es verdad.
Angustia y aflicción me han hallado; Tus mandamientos son mi deleite.
Justicia eterna son Tus testimonios; dame entendimiento y viviré.
Letra Kuf
Clamé con todo el corazón; respóndeme, Hashem, y guardaré Tus estatutos.
A Ti clamé; sálvame, y guardaré Tus testimonios.
Me anticipé al alba y clamé; en Tu palabra he esperado.
Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, para meditar en Tu dicho.
Oye mi voz conforme a Tu bondad; Hashem, conforme a Tu juicio vivifícame.
Se acercaron los que persiguen la infamia; de Tu Torá se han alejado.
Cercano estás Tú, Hashem, y todos Tus mandamientos son verdad.
Desde antaño he conocido de Tus testimonios, que para siempre los has fundado.
Letra Resh
Mira mi aflicción y líbrame, porque no he olvidado Tu Torá.
Defiende mi causa y redímeme; conforme a Tu dicho vivifícame.
Lejos está de los malvados la salvación, porque no buscan Tus estatutos.
Muchas son Tus misericordias, Hashem; conforme a Tus juicios vivifícame.
Muchos son mis perseguidores y mis adversarios, pero de Tus testimonios no me he apartado.
Vi a los traidores y me indigné, porque no guardaron Tu dicho.
Mira que he amado Tus preceptos; Hashem, conforme a Tu bondad vivifícame.
La esencia de Tu palabra es verdad, y eterno es todo juicio de Tu justicia.
Letra Shin
Príncipes me persiguieron sin causa, pero mi corazón temió Tus palabras.
Me regocijo yo en Tu dicho, como el que halla un gran botín.
La mentira aborrezco y detesto; Tu Torá amo.
Siete veces al día Te alabo por Tus justos juicios.
Mucha paz tienen los que aman Tu Torá, y no hay para ellos tropiezo.
He esperado Tu salvación, Hashem, y he cumplido Tus mandamientos.
Ha guardado mi alma Tus testimonios, y los he amado mucho.
He guardado Tus preceptos y Tus testimonios, porque todos mis caminos están delante de Ti.
Letra Tav
Llegue mi clamor delante de Ti, Hashem; conforme a Tu palabra dame entendimiento.
Llegue mi súplica delante de Ti; conforme a Tu dicho líbrame.
Proclamarán mis labios alabanza, cuando me enseñes Tus estatutos.
Cantará mi lengua Tu dicho, porque todos Tus mandamientos son justicia.
Sea Tu mano para ayudarme, porque Tus preceptos he escogido.
He anhelado Tu salvación, Hashem, y Tu Torá es mi deleite.
Viva mi alma y Te alabe, y Tus juicios me ayuden.
Anduve errante como oveja perdida; busca a Tu siervo, porque no he olvidado Tus mandamientos.
Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.
Preguntas frecuentes
Es el capu00edtulo mu00e1s largo de Tehilim y estu00e1 construido como un acru00f3stico alfabu00e9tico: ocho versu00edculos por cada letra del alfabeto hebreo. La tradiciu00f3n que trae esta pu00e1gina lo seu00f1ala como segulu00e1 para la salvaciu00f3n y el u00e9xito, y se acostumbra decirlo tanto en momentos de necesidad como por un enfermo.
Se leen las secciones del capu00edtulo que corresponden a las letras que forman el nombre del enfermo, en orden. Por ejemplo, si su nombre es Abraham, se leen los versu00edculos de las letras u00e1lef, bet, resh, he y mem.
Tiene 176 versu00edculos, agrupados en 22 secciones de ocho versu00edculos cada una, una por cada letra del alfabeto hebreo. Todos los versu00edculos de cada secciu00f3n comienzan en hebreo con esa misma letra.
Todo el capu00edtulo gira en torno al amor y el apego a la Toru00e1 y a los mandamientos de Hashem. Cada versu00edculo menciona la Toru00e1 con alguno de sus nombres u2014 palabra, dicho, estatutos, preceptos, testimonios, juicios o mandamientos.