Oración para Shavuot — Tefilá LeShavuot, la fiesta de la entrega de la Torá
Esta oración, basada en «Likutei Tefilot» (oración 56), se dice durante el día de la fiesta de Shavuot, en cualquier momento en que se desee. En ella se pide saber que Hashem está presente en todo tiempo, en toda persona y en todo lugar, incluso dentro de la ocultación más profunda, y transformar esa ocultación en conocimiento y en Torá. La oración pide también la pureza de la mikvé y merecer entrar en las cincuenta puertas de santidad en Shavuot, tiempo de la entrega de nuestra Torá.
Hermosa oración para la fiesta de Shavuot, según «Likutei Tefilot» (oración 56)
Amo del mundo, cercano a quienes lo llaman en verdad: concédenos llamarte en verdad, de modo que nos respondas pronto; que te llamemos y nos respondas, que te supliquemos y nos concedas. Agrácianos de Tu parte con conocimiento, entendimiento e inteligencia. Concédenos atraer de Ti, por medio del estudio de la Torá santa, vida buena y longitud de días y de años, y sabiduría, entendimiento y conocimiento de santidad, de modo que merezcamos saber que Tú te hallas siempre en todo tiempo, en toda persona y en todo lugar; e incluso en lo más denso de la ocultación dentro de la ocultación, también allí te hallas, porque Tú mismo estás oculto dentro de todas las ocultaciones del mundo. E incluso en la ocultación dentro de la ocultación, e incluso en miles de miles y en miríadas de miríadas de ocultaciones sin fin, también allí te hallas, porque no hay lugar vacío de Ti, «y Tú das vida a todos ellos». Y sin Ti no hay vida alguna para nada de lo que existe en el mundo, ni siquiera para todas las kelipot y todas las impurezas del mundo, ni para todos los lados de la sitrá ajará, ni para todas las ocultaciones del mundo que ocultan Tu Di-vinidad: todas ellas no tienen vida ni fuerza sino lo que reciben de Ti mismo, bendito seas para siempre; «y Tú dominas sobre todo, y Tu reino sobre todo domina». Y sin Ti ninguna ocultación del mundo tiene fuerza para ocultarte y esconderte, bendito seas.
Y me concedas, con Tu abundante misericordia, saber todo esto con un saber completo, en verdad y con fe, hasta que merezca por medio de ello revelar la ocultación que está dentro de la ocultación, y transformarla en conocimiento; de modo que de todas las ocultaciones se haga Torá santa, y se revele la Torá santa que está escondida allí, dentro de lo más denso de la ocultación dentro de la ocultación. Y merezcamos la revelación de los secretos de la Torá, comprender y alcanzar los misterios de la Torá, hasta que merezcamos escuchar la voz del gran pregón de la Torá santa, que clama y llama siempre con voz grande y poderosísima: «En lo alto de los lugares bulliciosos llama: ¿hasta cuándo, ingenuos, amarán la ingenuidad?». Y por nuestras muchas iniquidades no escuchamos la voz de ese pregón.
Por eso ten piedad de nosotros por Tu Nombre, y concédenos ocuparnos de la Torá santa a boca llena, con gran santidad, hasta que merezcamos escuchar la voz del gran pregón de la Torá santa, la voz de las palabras del «Di-s viviente y Rey del mundo, voz grande que no cesó». Y que la Torá misma nos reprenda con reproche manifiesto desde un amor oculto, como está escrito: «Su boca abrió con sabiduría, y la enseñanza de la bondad está en su lengua», hasta que merezcamos por medio de ello volver a Ti en verdad, pronto y sin demora. Y nos acerques a Tu servicio, y nos hagas volver con teshuvá completa ante Ti, y nos ayudes y nos salves y nos concedas revelar y elevar las combinaciones de las letras de la Torá santa desde dentro de las ocultaciones, y volver a transformarlas hacia la santidad, y devolverlas a su lugar y a su sitio original, y combinarlas en combinaciones de santidad, hasta que por medio de ellas se revelen novedades de Torá verdaderas, admirables y temibles.
Y nos reveles los secretos de la Torá, las maravillas y los misterios que hay en Tu Torá santa, que has guardado y atesorado para quienes te temen. Y merezcamos saber y distinguir entre lo prohibido y lo permitido, entre lo santo y lo profano, entre lo impuro y lo puro, y entre lo apto y lo no apto. Y nos ayudes a apartarnos por completo del mal y de lo prohibido, y a apegarnos a la santidad en verdad y con fe completa, para apartarnos del mal y hacer lo bueno a Tus ojos siempre, conforme a Tu buena voluntad en verdad. Y nos concedas un conocimiento completo de santidad, hasta que merezcamos adornarnos a nosotros mismos y adornar también a otros con teshuvá completa ante Ti en verdad; y que merezcamos, por medio de nuestro estudio de la Torá santa, despertar también a otros a la teshuvá completa, incluso a los que están muy lejos de nosotros, para sacarlos de la oscuridad a la luz, de las tinieblas a la claridad, de lo profano a lo santo.
Amo del mundo: ayúdanos, concédenos y sálvanos, para que merezcamos purificarnos y santificarnos en todo momento por medio de la inmersión en la mikvé; y merezcamos atraer sobre nosotros pureza y gran santidad por medio de la inmersión en la mikvé, para purificarnos de todas las impurezas, de todos los pecados, iniquidades y transgresiones con que hemos pecado ante Ti desde nuestra juventud hasta el día de hoy; y para atraer sobre nosotros una gran santidad por medio de la mikvé santa. Y derrames sobre nosotros por medio de ello un gran conocimiento y una abundante misericordia; y nos des fuerza y nos ayudes para que merezcamos endulzar, por medio de la inmersión en la mikvé, todos los juicios del mundo: de sobre nosotros, de sobre nuestra descendencia y de sobre todo Tu pueblo, la casa de Israel; y anular por medio de ello todas las angustias y todos los decretos malos. Y nos salves siempre por medio de la inmersión en la mikvé santa y sumamente temible. Y se cumpla el versículo escrito: «Esperanza de Israel es Hashem, su salvador en tiempo de angustia».
Y nos concedas atraer sobre nosotros la santidad de la mikvé de la fiesta santa de Shavuot, que es el tiempo de la entrega de nuestra Torá, cuando Israel se acercó a Ti y mereció recibir la Torá santa por medio de la inmersión en la mikvé. Y merezcamos todos, en la fiesta de Shavuot, sumergirnos en la mikvé suprema, en la mikvé de la puerta cincuenta de la santidad, que es misericordia grande y abundante, bondad suprema y un conocimiento muy grande. Y nos ayudes para que merezcamos atraer sobre nosotros la santidad de esa mikvé durante todo el año entero, y merezcamos purificarnos y santificarnos siempre, y salir pronto de las cincuenta puertas de impureza, y entrar dentro de las cincuenta puertas de santidad. Y se cumpla en nosotros pronto el versículo escrito: «Y derramaré sobre ustedes aguas puras y quedarán purificados; de todas sus impurezas y de todos sus ídolos los purificaré».
Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.
Preguntas frecuentes
Se dice durante el du00eda de la fiesta de Shavuot, en cualquier momento en que se desee. Estu00e1 basada en u00abLikutei Tefilotu00bb, oraciu00f3n 56.
Se pide conocimiento, entendimiento y sabiduru00eda de santidad por medio del estudio de la Toru00e1, y llegar a saber que Hashem se halla en todo tiempo, en toda persona y en todo lugar, incluso dentro de la ocultaciu00f3n mu00e1s profunda. Se pide ademu00e1s la revelaciu00f3n de los secretos de la Toru00e1 y volver a Hashem con teshuvu00e1 completa.
La oraciu00f3n recuerda que Israel se acercu00f3 a Hashem y mereciu00f3 recibir la Toru00e1 santa por medio de la inmersiu00f3n en la mikvu00e9. Por eso se pide sumergirse en Shavuot en la mikvu00e9 suprema, la mikvu00e9 de la puerta cincuenta de santidad, y atraer esa santidad sobre todo el au00f1o.
La oraciu00f3n enseu00f1a que no hay lugar vacu00edo de Hashem: incluso dentro de miles de ocultaciones, tambiu00e9n allu00ed u00c9l se halla, porque u00c9l mismo estu00e1 escondido dentro de todas las ocultaciones del mundo. Nada tiene vida ni fuerza sino lo que recibe de u00c9l, y por eso ninguna ocultaciu00f3n tiene poder real para esconderlo.