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Salmo 94

Di-s de retribución, manifiéstate

תהילים 94

El Salmo 94 es una protesta. Empieza pidiendo que Hashem se manifieste como juez, describe a los opresores que aplastan a la viuda, al huérfano y al guer, y llega al corazón del problema en el versículo 7: los opresores actúan porque creen que nadie los ve. La respuesta del salmo es una de las argumentaciones más agudas de Tehilim: el que plantó el oído, ¿acaso no oye? El que formó el ojo, ¿acaso no mira?

A partir del versículo 12 el tono cambia. La pregunta ya no es cómo castigar al malvado sino cómo sostenerse mientras tanto, y el salmo responde con dos ideas: el sufrimiento puede ser corrección que enseña, y Hashem no abandona a su pueblo. El versículo 19 —«en la multitud de mis inquietudes, tus consuelos alegran mi alma»— es una de las líneas más citadas del capítulo.

La Mishná (Tamid 7:4) lo registra como el cántico de los Leviim para el cuarto día de la semana. Por eso hoy se dice como Shir shel Yom del miércoles, continuando con los primeros versículos del Salmo 95.

Cuándo se dice: Los miércoles, como Shir shel Yom

1
אֵל־נְקָמוֹת יְהוָה אֵל נְקָמוֹת הוֹפִיַע׃
El nekamot Adonai, El nekamot hofía.
Di-s de retribución, Hashem; Di-s de retribución, manifiéstate.
2
הִנָּשֵׂא שֹׁפֵט הָאָרֶץ הָשֵׁב גְּמוּל עַל־גֵּאִים׃
Hinasé shofet haáretz, hashev guemul al gueim.
Álzate, Juez de la tierra; devuelve su merecido a los soberbios.
3
עַד־מָתַי רְשָׁעִים יְהוָה עַד־מָתַי רְשָׁעִים יַעֲלֹזוּ׃
Ad matai reshaím Adonai, ad matai reshaím yaalozu.
¿Hasta cuándo los malvados, Hashem, hasta cuándo los malvados se regocijarán?
4
יַבִּיעוּ יְדַבְּרוּ עָתָק יִתְאַמְּרוּ כָּל־פֹּעֲלֵי אָוֶן׃
Yabíu yedaberú atak, yitamerú kol poalé áven.
Se desbordan, hablan con arrogancia; se jactan todos los obradores de iniquidad.
5
עַמְּךָ יְהוָה יְדַכְּאוּ וְנַחֲלָתְךָ יְעַנּוּ׃
Ameja Adonai yedakeú, venajalatejá yeanú.
A tu pueblo, Hashem, aplastan, y a tu heredad afligen.
6
אַלְמָנָה וְגֵר יַהֲרֹגוּ וִיתוֹמִים יְרַצֵּחוּ׃
Almaná veguer yaharogu, vitomim yeratzéju.
A la viuda y al guer matan, y a los huérfanos asesinan.
7
וַיֹּאמְרוּ לֹא יִרְאֶה־יָּהּ וְלֹא־יָבִין אֱלֹהֵי יַעֲקֹב׃
Vayomerú lo yir'é Yah, veló yavín Elohé Yaakov.
Y dicen: no ve Kah, ni entiende el Di-s de Yaakov.
8
בִּינוּ בֹּעֲרִים בָּעָם וּכְסִילִים מָתַי תַּשְׂכִּילוּ׃
Bínu boarim baam, ujsilim matai taskílu.
Entiendan, ustedes los brutos del pueblo; y ustedes, necios, ¿cuándo tendrán entendimiento?
9
הֲנֹטַע אֹזֶן הֲלֹא יִשְׁמָע אִם־יֹצֵר עַיִן הֲלֹא יַבִּיט׃
Hanotá ózen haló yishmá, im yotzer áyin haló yabit.
El que plantó el oído, ¿acaso no oye? El que formó el ojo, ¿acaso no mira?
10
הֲיֹסֵר גּוֹיִם הֲלֹא יוֹכִיחַ הַמְלַמֵּד אָדָם דָּעַת׃
Hayoser goyim haló yojíaj, hamelamed adam dáat.
El que corrige a las naciones, ¿acaso no reprende? Él es quien enseña conocimiento al hombre.
11
יְהוָה יֹדֵעַ מַחְשְׁבוֹת אָדָם כִּי־הֵמָּה הָבֶל׃
Adonai yodéa majshevot adam, ki hema hável.
Hashem conoce los pensamientos del hombre, que son vanidad.
12
אַשְׁרֵי הַגֶּבֶר אֲשֶׁר־תְּיַסְּרֶנּוּ יָּהּ וּמִתּוֹרָתְךָ תְלַמְּדֶנּוּ׃
Ashré haguéver asher teyaserénu Yah, umitoratejá telamedénu.
Dichoso el hombre a quien tú corriges, Kah, y a quien enseñas de tu Torá,
13
לְהַשְׁקִיט לוֹ מִימֵי רָע עַד יִכָּרֶה לָרָשָׁע שָׁחַת׃
Lehashkit lo mimé ra, ad yikaré larashá shájat.
para darle sosiego en los días malos, hasta que se cave la fosa para el malvado.
14
כִּי לֹא־יִטֹּשׁ יְהוָה עַמּוֹ וְנַחֲלָתוֹ לֹא יַעֲזֹב׃
Ki lo yitosh Adonai amó, venajalató lo yaazov.
Porque no abandonará Hashem a su pueblo, ni desamparará a su heredad;
15
כִּי־עַד־צֶדֶק יָשׁוּב מִשְׁפָּט וְאַחֲרָיו כָּל־יִשְׁרֵי־לֵב׃
Ki ad tzédek yashuv mishpat, veajarav kol yishré lev.
porque hasta la justicia volverá el juicio, y tras él irán todos los rectos de corazón.
16
מִי־יָקוּם לִי עִם־מְרֵעִים מִי־יִתְיַצֵּב לִי עִם־פֹּעֲלֵי אָוֶן׃
Mi yakum li im mereim, mi yityatzev li im poalé áven.
¿Quién se levantará por mí contra los malhechores? ¿Quién se pondrá de mi lado contra los obradores de iniquidad?
17
לוּלֵי יְהוָה עֶזְרָתָה לִּי כִּמְעַט שָׁכְנָה דוּמָה נַפְשִׁי׃
Lulé Adonai ezráta li, kim'at shajená dumá nafshí.
Si Hashem no fuera mi auxilio, por poco habitaría mi alma en el silencio.
18
אִם־אָמַרְתִּי מָטָה רַגְלִי חַסְדְּךָ יְהוָה יִסְעָדֵנִי׃
Im amartí máta raglí, jasdejá Adonai yis'adéni.
Cuando dije: mi pie resbala, tu jésed, Hashem, me sostuvo.
19
בְּרֹב שַׂרְעַפַּי בְּקִרְבִּי תַּנְחוּמֶיךָ יְשַׁעַשְׁעוּ נַפְשִׁי׃
Berov sar'apai bekirbí, tanjuméja yeshaashú nafshí.
En la multitud de mis inquietudes dentro de mí, tus consuelos alegran mi alma.
20
הַיְחָבְרְךָ כִּסֵּא הַוּוֹת יֹצֵר עָמָל עֲלֵי־חֹק׃
Hayejaberjá kisé havot, yotzer amal alé jok.
¿Acaso se aliará contigo el trono de la maldad, el que forja agravio en nombre de la ley?
21
יָגוֹדּוּ עַל־נֶפֶשׁ צַדִּיק וְדָם נָקִי יַרְשִׁיעוּ׃
Yagodu al néfesh tzadik, vedam nakí yarshíu.
Se agrupan contra el alma del tzadik, y condenan la sangre inocente.
22
וַיְהִי יְהוָה לִי לְמִשְׂגָּב וֵאלֹהַי לְצוּר מַחְסִי׃
Vayehí Adonai li lemisgav, vElohai letzur majsí.
Pero Hashem ha sido para mí un baluarte, y mi Di-s, la roca de mi amparo.
23
וַיָּשֶׁב עֲלֵיהֶם אֶת־אוֹנָם וּבְרָעָתָם יַצְמִיתֵם יַצְמִיתֵם יְהוָה אֱלֹהֵינוּ׃
Vayáshev alehem et onam, uvraatam yatzmitem, yatzmitem Adonai Elohenu.
Y hará volver sobre ellos su propia iniquidad, y por su maldad los destruirá; los destruirá Hashem, nuestro Di-s.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se dice el Salmo 94?
Se dice los miércoles como Shir shel Yom, el salmo diario correspondiente al cuarto día de la semana, seguido de los primeros versículos del Salmo 95. La Mishná en Tamid 7:4 registra que este era el cántico que los Leviim entonaban en el Templo ese día.
¿Qué significa el Salmo 94?
El Salmo 94 es un reclamo por la justicia que tarda en llegar. Describe a opresores que dañan a los más indefensos —la viuda, el huérfano, el guer— convencidos de que nadie los observa, y responde con el argumento del versículo 9: quien creó el oído no puede ser sordo, y quien creó el ojo no puede ser ciego. En su segunda mitad el salmo deja de pedir castigo y pasa a describir cómo se sostiene el que sufre mientras espera.
¿Qué quiere decir «dichoso el hombre a quien tú corriges» en el Salmo 94?
El versículo 12 propone que el sufrimiento puede ser corrección con propósito y no castigo ciego, y lo une inmediatamente al estudio: «y a quien enseñas de tu Torá». La corrección sin enseñanza sería solo dolor. El versículo siguiente aclara para qué sirve: para dar sosiego interior en los días malos, mientras la situación exterior todavía no cambia.
¿Por qué el Salmo 94 empieza pidiendo venganza?
La palabra hebrea nekamot indica retribución judicial, no rencor personal: el salmo se dirige a Hashem como «Juez de la tierra» y le pide que devuelva a los soberbios lo que merecen. No pide que el que reza tome venganza por su cuenta, sino exactamente lo contrario, que la justicia quede en manos del único que ve todo. Esa es la diferencia entre el reclamo del salmo y la venganza humana.