El Salmo 92 es el único capítulo de Tehilim cuyo encabezado nombra un día de la semana: «Salmo, cántico para el día de Shabat». La Mishná (Tamid 7:4) registra que este era el salmo que los Leviim cantaban en el Templo los sábados, y el Talmud (Rosh Hashaná 31a) explica que se refiere «al día que es todo Shabat», es decir, al mundo venidero.
El cuerpo del salmo responde a una pregunta incómoda: por qué prosperan los malvados. Su respuesta está en el versículo 8, con una imagen agrícola: la hierba brota rápido y por eso mismo se seca rápido, mientras que el tzadik es comparado con la palmera y con el cedro del Levanón, árboles lentos que siguen dando fruto en la vejez. Es una lectura del tiempo, y por eso encaja en Shabat, el día que enseña a mirar el conjunto y no el instante.
En la práctica se dice al comienzo del Maariv de la noche del viernes, al final de Kabalat Shabat, y otra vez en Pesukei DeZimrá la mañana de Shabat y de Yom Tov.
Cuándo se dice:
En Kabalat Shabat y en Pesukei DeZimrá de Shabat
1
מִזְמוֹר שִׁיר לְיוֹם הַשַּׁבָּת׃
Mizmor shir leyom haShabat.
Salmo, cántico para el día de Shabat.
2
טוֹב לְהֹדוֹת לַיהוָה וּלְזַמֵּר לְשִׁמְךָ עֶלְיוֹן׃
Tov lehodot l'Adonai, ulzamer leshimjá Elyón.
Bueno es agradecer a Hashem, y cantar a tu nombre, Altísimo;
3
לְהַגִּיד בַּבֹּקֶר חַסְדֶּךָ וֶאֱמוּנָתְךָ בַּלֵּילוֹת׃
Lehaguid babóker jasdéja, veemunatejá balelot.
anunciar por la mañana tu jésed, y tu fidelidad en las noches,
4
עֲלֵי־עָשׂוֹר וַעֲלֵי־נָבֶל עֲלֵי הִגָּיוֹן בְּכִנּוֹר׃
Alé asor vaalé nável, alé higayón bejinor.
con el instrumento de diez cuerdas y con el nével, con la melodía del kinor.
5
כִּי שִׂמַּחְתַּנִי יְהוָה בְּפָעֳלֶךָ בְּמַעֲשֵׂי יָדֶיךָ אֲרַנֵּן׃
Ki simajtáni Adonai befaoléja, bemaasé yadéja aranén.
Porque me has alegrado, Hashem, con tu obra; por las obras de tus manos cantaré.
6
מַה־גָּדְלוּ מַעֲשֶׂיךָ יְהוָה מְאֹד עָמְקוּ מַחְשְׁבֹתֶיךָ׃
Ma gadelú maaséja Adonai, meod amekú majshevotéja.
¡Qué grandes son tus obras, Hashem! Muy profundos son tus pensamientos.
7
אִישׁ־בַּעַר לֹא יֵדָע וּכְסִיל לֹא־יָבִין אֶת־זֹאת׃
Ish báar lo yedá, ujsil lo yavín et zot.
El hombre bruto no lo sabe, y el necio no entiende esto:
8
בִּפְרֹחַ רְשָׁעִים כְּמוֹ עֵשֶׂב וַיָּצִיצוּ כָּל־פֹּעֲלֵי אָוֶן לְהִשָּׁמְדָם עֲדֵי־עַד׃
Bifróaj reshaím kemó ésev, vayatzítzu kol poalé áven, lehishamedam adé ad.
que cuando los malvados florecen como la hierba y brotan todos los obradores de iniquidad, es para ser destruidos para siempre.
9
וְאַתָּה מָרוֹם לְעֹלָם יְהוָה׃
Veatá marom leolam Adonai.
Pero tú eres excelso eternamente, Hashem.
10
כִּי הִנֵּה אֹיְבֶיךָ יְהוָה כִּי־הִנֵּה אֹיְבֶיךָ יֹאבֵדוּ יִתְפָּרְדוּ כָּל־פֹּעֲלֵי אָוֶן׃
Ki hiné oyevéja Adonai, ki hiné oyevéja yovédu, yitparedú kol poalé áven.
Porque he aquí tus enemigos, Hashem, porque he aquí tus enemigos perecerán; se dispersarán todos los obradores de iniquidad.
11
וַתָּרֶם כִּרְאֵים קַרְנִי בַּלֹּתִי בְּשֶׁמֶן רַעֲנָן׃
Vatárem kir'ém karní, balotí beshémen raanán.
Y elevaste como la del reem mi cuerno; fui ungido con aceite fresco.
12
וַתַּבֵּט עֵינִי בְּשׁוּרָי בַּקָּמִים עָלַי מְרֵעִים תִּשְׁמַעְנָה אָזְנָי׃
Vatabet ení beshurai, bakamim alai mereim tishmána oznai.
Y mi ojo vio a los que me acechaban; de los malhechores que se levantan contra mí oyeron mis oídos.
13
צַדִּיק כַּתָּמָר יִפְרָח כְּאֶרֶז בַּלְּבָנוֹן יִשְׂגֶּה׃
Tzadik katamar yifraj, keérez baLevanón yisgue.
El tzadik florecerá como la palmera; como el cedro del Levanón crecerá.
14
שְׁתוּלִים בְּבֵית יְהוָה בְּחַצְרוֹת אֱלֹהֵינוּ יַפְרִיחוּ׃
Shetulim bevet Adonai, bejatzrot Elohenu yafríju.
Plantados en la Casa de Hashem, en los atrios de nuestro Di-s florecerán.
15
עוֹד יְנוּבוּן בְּשֵׂיבָה דְּשֵׁנִים וְרַעֲנַנִּים יִהְיוּ׃
Od yenuvún beseivá, deshenim veraananim yihiú.
Aun en la vejez seguirán dando fruto; llenos de savia y frondosos serán,
16
לְהַגִּיד כִּי־יָשָׁר יְהוָה צוּרִי וְלֹא־עַוְלָתָה בּוֹ׃
Lehaguid ki yashar Adonai, tzurí veló avláta bo.
para declarar que recto es Hashem, mi Roca, y que no hay injusticia en él.