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Salmo 25

A ti elevo mi alma

תהילים 25

El Salmo 25 (Tehilim 25) es un salmo alfabético: cada versículo comienza con una letra sucesiva del alef-bet, con algunas irregularidades que los comentaristas notan. David pide tres cosas entrelazadas —que le enseñen el camino, que le perdonen el pasado y que lo libren de sus enemigos— y las va alternando en lugar de tratarlas por separado.

El eje del salmo es el versículo 11: «por amor de tu nombre, Hashem, perdona mi iniquidad, porque es grande». David no argumenta que su falta sea pequeña; pide perdón precisamente porque es grande. El versículo 14 —«el secreto de Hashem es para los que le temen»— es citado con frecuencia en la literatura rabínica.

El último versículo, que pide por todo Yisrael y no solo por el individuo, queda fuera del esquema alfabético: la plegaria personal termina abriéndose al pueblo entero.

Cuándo se dice: En Tajanún, según el rito sefardí

1
לְדָוִד אֵלֶיךָ יְהוָה נַפְשִׁי אֶשָּׂא׃
LeDavid. Eléja Adonai nafshí esá.
De David. A ti, Hashem, elevo mi alma.
2
אֱלֹהַי בְּךָ בָטַחְתִּי אַל־אֵבוֹשָׁה אַל־יַעַלְצוּ אֹיְבַי לִי׃
Elohai bejá vatájti, al evosha, al yaaltzú oyevai li.
Di-s mío, en ti confié; que no quede avergonzado, que no se alegren mis enemigos a costa mía.
3
גַּם כָּל־קֹוֶיךָ לֹא יֵבֹשׁוּ יֵבֹשׁוּ הַבּוֹגְדִים רֵיקָם׃
Gam kol kovéja lo yevóshu, yevóshu habogdim rekam.
También todos los que esperan en ti no quedarán avergonzados; quedarán avergonzados los que traicionan sin causa.
4
דְּרָכֶיךָ יְהוָה הוֹדִיעֵנִי אֹרְחוֹתֶיךָ לַמְּדֵנִי׃
Derajéja Adonai hodiéni, orjotéja lamedéni.
Tus caminos, Hashem, dame a conocer; tus sendas enséñame.
5
הַדְרִיכֵנִי בַאֲמִתֶּךָ וְלַמְּדֵנִי כִּי־אַתָּה אֱלֹהֵי יִשְׁעִי אוֹתְךָ קִוִּיתִי כָּל־הַיּוֹם׃
Hadrijéni vaamitéja velamedéni, ki atá Elohé yishí, otejá kivíti kol hayom.
Guíame en tu verdad y enséñame, porque tú eres el Di-s de mi salvación; en ti espero todo el día.
6
זְכֹר־רַחֲמֶיךָ יְהוָה וַחֲסָדֶיךָ כִּי מֵעוֹלָם הֵמָּה׃
Zejor rajaméja Adonai vajasadéja, ki meolam hema.
Recuerda, Hashem, tu misericordia y tus bondades, porque existen desde siempre.
7
חַטֹּאות נְעוּרַי וּפְשָׁעַי אַל־תִּזְכֹּר כְּחַסְדְּךָ זְכָר־לִי־אַתָּה לְמַעַן טוּבְךָ יְהוָה׃
Jatot neurai ufshaai al tizkor, kejasdejá zejor li áta, lemáan tuvjá Adonai.
Los pecados de mi juventud y mis transgresiones no recuerdes; conforme a tu jésed acuérdate de mí, por tu bondad, Hashem.
8
טוֹב־וְיָשָׁר יְהוָה עַל־כֵּן יוֹרֶה חַטָּאִים בַּדָּרֶךְ׃
Tov veyashar Adonai, al ken yoré jataim badárej.
Bueno y recto es Hashem; por eso enseña a los pecadores el camino.
9
יַדְרֵךְ עֲנָוִים בַּמִּשְׁפָּט וִילַמֵּד עֲנָוִים דַּרְכּוֹ׃
Yadrej anavim bamishpat, vilamed anavim darkó.
Guía a los humildes en la justicia, y enseña a los humildes su camino.
10
כָּל־אָרְחוֹת יְהוָה חֶסֶד וֶאֱמֶת לְנֹצְרֵי בְרִיתוֹ וְעֵדֹתָיו׃
Kol orjot Adonai jésed veemet, lenotzeré verito veedotav.
Todas las sendas de Hashem son jésed y verdad para los que guardan su pacto y sus testimonios.
11
לְמַעַן־שִׁמְךָ יְהוָה וְסָלַחְתָּ לַעֲוֺנִי כִּי רַב־הוּא׃
Lemáan shimjá Adonai, vesalájta laavoní ki rav hu.
Por amor de tu nombre, Hashem, perdona mi iniquidad, porque es grande.
12
מִי־זֶה הָאִישׁ יְרֵא יְהוָה יוֹרֶנּוּ בְּדֶרֶךְ יִבְחָר׃
Mi ze haísh yeré Adonai, yorenu bedérej yivjar.
¿Quién es el hombre que teme a Hashem? Él le enseñará el camino que ha de escoger.
13
נַפְשׁוֹ בְּטוֹב תָּלִין וְזַרְעוֹ יִירַשׁ אָרֶץ׃
Nafshó betov talin, vezaró yirash áretz.
Su alma reposará en el bien, y su descendencia heredará la tierra.
14
סוֹד יְהוָה לִירֵאָיו וּבְרִיתוֹ לְהוֹדִיעָם׃
Sod Adonai lireav, uvritó lehodiam.
El secreto de Hashem es para los que le temen, y su pacto, para dárselo a conocer.
15
עֵינַי תָּמִיד אֶל־יְהוָה כִּי הוּא־יוֹצִיא מֵרֶשֶׁת רַגְלָי׃
Enai tamid el Adonai, ki hu yotzí meréshet raglai.
Mis ojos están siempre hacia Hashem, porque él sacará mis pies de la red.
16
פְּנֵה־אֵלַי וְחָנֵּנִי כִּי־יָחִיד וְעָנִי אָנִי׃
Pené elai vejonéni, ki yajid veaní ani.
Vuélvete a mí y ten piedad de mí, porque estoy solo y afligido.
17
צָרוֹת לְבָבִי הִרְחִיבוּ מִמְּצוּקוֹתַי הוֹצִיאֵנִי׃
Tzarot levaví hirjívu, mimtzukotai hotziéni.
Las angustias de mi corazón se han agrandado; sácame de mis aprietos.
18
רְאֵה עָנְיִי וַעֲמָלִי וְשָׂא לְכָל־חַטֹּאותָי׃
Reé onyí vaamalí, vesá lejol jatotai.
Mira mi aflicción y mi fatiga, y perdona todos mis pecados.
19
רְאֵה־אוֹיְבַי כִּי־רָבּוּ וְשִׂנְאַת חָמָס שְׂנֵאוּנִי׃
Reé oyevai ki rábu, vesinat jamás sneúni.
Mira a mis enemigos, cuántos son, y con odio violento me odian.
20
שָׁמְרָה נַפְשִׁי וְהַצִּילֵנִי אַל־אֵבוֹשׁ כִּי־חָסִיתִי בָךְ׃
Shomrá nafshí vehatziléni, al evosh ki jasíti vaj.
Guarda mi alma y líbrame; que no quede avergonzado, porque en ti me refugié.
21
תֹּם־וָיֹשֶׁר יִצְּרוּנִי כִּי קִוִּיתִיךָ׃
Tom vayósher yitzrúni, ki kivitíja.
Integridad y rectitud me protejan, porque en ti espero.
22
פְּדֵה אֱלֹהִים אֶת־יִשְׂרָאֵל מִכֹּל צָרוֹתָיו׃
Pedé Elohim et Yisrael, mikol tzarotav.
Redime, oh Di-s, a Yisrael de todas sus angustias.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el Salmo 25 es un salmo alfabético?
Cada versículo comienza con una letra sucesiva del alef-bet, una forma que aparece en varios capítulos de Tehilim. La estructura ayudaba a la memorización y, según los comentaristas, expresa que la plegaria abarca todo lo que el lenguaje puede decir, de principio a fin. En el Salmo 25 el orden tiene irregularidades y el versículo final queda fuera del esquema, porque pasa de la plegaria individual a la del pueblo.
¿Qué pide David en el Salmo 25?
Pide tres cosas entrelazadas: que le enseñen el camino correcto, que le perdonen los pecados de su juventud, y que lo libren de enemigos que lo odian sin causa. Lo distintivo es el versículo 11, donde pide perdón no a pesar de que su falta sea grande sino por eso mismo, apelando al nombre de Hashem y no a su propio mérito.
¿Qué significa «el secreto de Hashem es para los que le temen»?
El hebreo sod Adonai lireav indica una cercanía íntima que se abre a quien vive con reverencia, no un conocimiento oculto reservado a unos pocos iniciados. Rashi lo explica como la revelación de los sentidos profundos de la Torá a quienes la respetan. El versículo continúa diciendo que el pacto mismo existe para ser dado a conocer.