El Salmo 149 (Tehilim 149) es el cuarto de los cinco salmos de Halelu-Kah que cierran el libro y que se recitan enteros todos los días en Pesukei DeZimrá. Convoca a Yisrael a cantar «un cántico nuevo» y a alegrarse en su Hacedor y en su Rey.
El versículo 4 da la razón del canto: Hashem se complace en su pueblo y embellece a los humildes con salvación. Es una de las afirmaciones más directas del libro sobre la relación entre Hashem y Yisrael.
La segunda mitad tiene un tono distinto: las alabanzas de Di-s en la garganta y una espada de dos filos en la mano, para ejecutar el juicio escrito. Los comentaristas leen esta parte como la justicia final sobre las naciones que oprimieron a Yisrael, no como un llamado a la violencia particular.
Cuándo se dice:
Todos los días, en Pesukei DeZimrá
1
הַלְלוּ יָהּ שִׁירוּ לַיהוָה שִׁיר חָדָשׁ תְּהִלָּתוֹ בִּקְהַל חֲסִידִים׃
Haleluyah, shirú lAdonai shir jadash, tehilató bikhal jasidim.
Halelu-Kah. Canten a Hashem un cántico nuevo, su alabanza en la asamblea de los fieles.
2
יִשְׂמַח יִשְׂרָאֵל בְּעֹשָׂיו בְּנֵי־צִיּוֹן יָגִילוּ בְמַלְכָּם׃
Yismaj Yisrael beosav, bené Tzión yaguílu vemalkam.
Alégrese Yisrael en su Hacedor; los hijos de Tzión se regocijen en su Rey.
3
יְהַלְלוּ שְׁמוֹ בְמָחוֹל בְּתֹף וְכִנּוֹר יְזַמְּרוּ־לוֹ׃
Yehalelú shemó vemajol, betof vejinor yezamrú lo.
Alaben su nombre con danza; con pandero y lira le hagan música.
4
כִּי־רוֹצֶה יְהוָה בְּעַמּוֹ יְפָאֵר עֲנָוִים בִּישׁוּעָה׃
Ki rotzé Adonai beamó, yefaer anavim bishuá.
Porque se complace Hashem en su pueblo; embellece a los humildes con salvación.
5
יַעְלְזוּ חֲסִידִים בְּכָבוֹד יְרַנְּנוּ עַל־מִשְׁכְּבוֹתָם׃
Yalzú jasidim bejavod, yeranenú al mishkevotam.
Se gozarán los fieles en gloria; cantarán con júbilo sobre sus lechos.
6
רוֹמְמוֹת אֵל בִּגְרוֹנָם וְחֶרֶב פִּיפִיּוֹת בְּיָדָם׃
Romemot El bigronam, vejérev pifiyot beyadam.
Las exaltaciones de Di-s en su garganta, y espada de dos filos en su mano,
7
לַעֲשׂוֹת נְקָמָה בַּגּוֹיִם תּוֹכֵחֹת בַּל־אֻמִּים׃
Laasot nekamá bagoyim, tojejot balumim.
para ejecutar venganza en las naciones, castigos en los pueblos,
8
לֶאְסֹר מַלְכֵיהֶם בְּזִקִּים וְנִכְבְּדֵיהֶם בְּכַבְלֵי בַרְזֶל׃
Lesor maljehem bezikim, venijbedehem bejavlé varzel.
para atar a sus reyes con cadenas y a sus nobles con grilletes de hierro,
9
לַעֲשׂוֹת בָּהֶם מִשְׁפָּט כָּתוּב הָדָר הוּא לְכָל־חֲסִידָיו הַלְלוּ־יָהּ׃
Laasot bahem mishpat katuv, hadar hu lejol jasidav, Haleluyah.
para ejecutar en ellos el juicio escrito. Esplendor es esto para todos sus fieles. Halelu-Kah.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se dice el Salmo 149?
Se recita todos los días en Pesukei DeZimrá, la sección de alabanzas de la oración matutina, como cuarto de los cinco salmos de Halelu-Kah que cierran el libro de Tehilim. Los cinco, del 146 al 150, se dicen seguidos cada día. Cada uno empieza y termina con Halelu-Kah.
¿Qué es el «cántico nuevo» del Salmo 149?
El «shir jadash» es el canto que corresponde a una salvación que todavía no ocurrió, y que en Tehilim aparece asociado a la redención futura. No es nuevo por su melodía sino por el motivo: una liberación tan grande que los cantos anteriores no alcanzan para expresarla. Por eso el salmo lo pone en boca de la asamblea de los fieles.
¿Por qué el Salmo 149 habla de una espada de dos filos?
El versículo 6 combina la alabanza en la garganta con la espada en la mano, y los versículos siguientes explican para qué: para ejecutar «el juicio escrito» sobre las naciones y sus reyes. Se entiende como la justicia final que Hashem hará por medio de su pueblo contra quienes lo oprimieron, no como una instrucción para la violencia individual. El salmo termina llamando a eso «esplendor» para los fieles.