Salmo 14
Dice el necio en su corazón
תהילים 14
El Salmo 14 describe al «naval», el necio, que dice en su corazón que no hay Di-s, y a partir de esa negación se derrumba toda su conducta: la corrupción práctica nace de una premisa equivocada. Hashem se asoma desde los cielos buscando a alguien que entienda y busque, y el salmo concluye que todos se han desviado.
Este salmo tiene un paralelo casi idéntico en el Salmo 53, con variantes en algunas palabras y en el uso de los Nombres divinos. El último versículo cambia de registro y se convierte en un anhelo colectivo: que la salvación de Yisrael venga desde Tzión, y que Yaakov y Yisrael se alegren cuando Hashem haga volver el cautiverio de Su pueblo.
1
לַמְנַצֵּחַ לְדָוִד אָמַר נָבָל בְּלִבּוֹ אֵין אֱלֹהִים הִשְׁחִיתוּ הִתְעִיבוּ עֲלִילָה אֵין עֹשֵׂה־טוֹב׃
Lamnatzéaj leDavid, amar naval belibó en Elohim, hishjitu hitivu alilá, en ose tov.
Al director del canto, de David. Dice el necio en su corazón: «No hay Di-s». Se han corrompido, han hecho abominable su obra; no hay quien haga el bien.
2
יְהוָה מִשָּׁמַיִם הִשְׁקִיף עַל־בְּנֵי־אָדָם לִרְאוֹת הֲיֵשׁ מַשְׂכִּיל דֹּרֵשׁ אֶת־אֱלֹהִים׃
Adonai mishamáyim hishkif al bené adam, lirot hayesh maskil doresh et Elohim.
Hashem se asomó desde los cielos sobre los hijos del hombre, para ver si hay alguien que entienda, que busque a Di-s.
3
הַכֹּל סָר יַחְדָּו נֶאֱלָחוּ אֵין עֹשֵׂה־טוֹב אֵין גַּם־אֶחָד׃
Hakol sar yajdav neeláju, en ose tov, en gam ejad.
Todos se han desviado, juntos se han corrompido; no hay quien haga el bien, ni siquiera uno.
4
הֲלֹא יָדְעוּ כָּל־פֹּעֲלֵי אָוֶן אֹכְלֵי עַמִּי אָכְלוּ לֶחֶם יְהוָה לֹא קָרָאוּ׃
Haló yadeú kol poalé áven, ojlé amí ajlu léjem, Adonai lo karau.
¿Acaso no saben todos los obradores de iniquidad, los que devoran a mi pueblo como quien come pan? A Hashem no invocaron.
5
שָׁם פָּחֲדוּ פָחַד כִּי־אֱלֹהִים בְּדוֹר צַדִּיק׃
Sham pajadu fájad, ki Elohim bedor tzadik.
Allí se llenaron de espanto, porque Di-s está en la generación del justo.
6
עֲצַת־עָנִי תָבִישׁוּ כִּי יְהוָה מַחְסֵהוּ׃
Atzat aní tavishu, ki Adonai majsehu.
El consejo del pobre ustedes lo avergüenzan, pero Hashem es su refugio.
7
מִי יִתֵּן מִצִּיּוֹן יְשׁוּעַת יִשְׂרָאֵל בְּשׁוּב יְהוָה שְׁבוּת עַמּוֹ יָגֵל יַעֲקֹב יִשְׂמַח יִשְׂרָאֵל׃
Mi yitén miTzión yeshuat Yisrael, beshuv Adonai shevut amó, yaguel Yaakov yismaj Yisrael.
¡Quién diera que desde Tzión viniera la salvación de Yisrael! Cuando Hashem haga volver el cautiverio de Su pueblo, se regocijará Yaakov, se alegrará Yisrael.
Preguntas frecuentes
¿Quién es el «necio» del Salmo 14?
El «naval» del Salmo 14 no es alguien de poca inteligencia, sino quien vive como si no hubiera juicio ni responsabilidad. El salmo dice que lo afirma «en su corazón», es decir, en su conducta práctica más que en una declaración filosófica. Por eso el versículo pasa inmediatamente de la negación a la corrupción de los actos: quien no reconoce a Di-s termina devorando a los demás. La necedad aquí es moral, no intelectual.
¿Por qué el Salmo 14 y el Salmo 53 son casi iguales?
El Salmo 53 es una segunda versión del mismo poema, con diferencias en varias palabras y, sobre todo, en el uso de los Nombres divinos y en el versículo final. La tradición de comentaristas trata las dos versiones como dos redacciones del mismo canto de David, adaptadas a contextos distintos. Comparar ambas es un ejercicio habitual entre los comentaristas para entender qué aporta cada variante.
¿Cómo termina el Salmo 14?
Termina con un anhelo colectivo: que la salvación de Yisrael salga de Tzión y que Hashem haga volver el cautiverio de Su pueblo. Después de seis versículos dedicados a la corrupción humana, el cierre desplaza la mirada del individuo necio a la redención nacional. Los nombres Yaakov y Yisrael aparecen juntos en el mismo versículo, uno regocijándose y el otro alegrándose.