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Salmo 135

Alaben el nombre de Hashem

תהילים 135

El Salmo 135 es un llamado a la alabanza dirigido a quienes sirven en la Casa de Hashem. Después de la convocatoria inicial, el salmo enumera los motivos: la elección de Yaakov, el dominio sobre los cielos, los mares y los abismos, las nubes que suben y los relámpagos que traen la lluvia.

De la naturaleza pasa a la historia: los primogénitos de Mitzráyim, las señales enviadas contra Paró, la derrota de Sijón y de Og y la entrega de la tierra como heredad a Yisrael. Luego viene el contraste central del salmo, la descripción de los ídolos de plata y oro que tienen boca, ojos y oídos y no pueden usarlos, y la advertencia de que quien confía en ellos termina igual.

El cierre reúne a la casa de Yisrael, la casa de Aharón, la casa de Leví y a todos los que temen a Hashem en un mismo llamado a bendecir. En la mayoría de las comunidades este salmo se agrega a Pesukei DeZimrá en Shabat y festivales.

Cuándo se dice: En Pesukei DeZimrá de Shabat y festivales

1
הַלְלוּ יָהּ הַלְלוּ אֶת־שֵׁם יְהוָה הַלְלוּ עַבְדֵי יְהוָה׃
Haleluyah, halelú et shem Adonai, halelú avdé Adonai.
Halelu-Kah. Alaben el nombre de Hashem; alaben, siervos de Hashem,
2
שֶׁעֹמְדִים בְּבֵית יְהוָה בְּחַצְרוֹת בֵּית אֱלֹהֵינוּ׃
Sheomedim bevet Adonai, bejatzrot bet Elohenu.
los que están de pie en la Casa de Hashem, en los atrios de la Casa de nuestro Di-s.
3
הַלְלוּ־יָהּ כִּי־טוֹב יְהוָה זַמְּרוּ לִשְׁמוֹ כִּי נָעִים׃
Halelu-Yah ki tov Adonai, zamerú lishmó ki naím.
Halelu-Kah, porque Hashem es bueno; canten a su nombre, porque es agradable.
4
כִּי־יַעֲקֹב בָּחַר לוֹ יָהּ יִשְׂרָאֵל לִסְגֻלָּתוֹ׃
Ki Yaakov bájar lo Yah, Yisrael lisgulató.
Porque a Yaakov eligió Kah para sí, a Yisrael como su tesoro.
5
כִּי אֲנִי יָדַעְתִּי כִּי־גָדוֹל יְהוָה וַאֲדֹנֵינוּ מִכָּל־אֱלֹהִים׃
Ki aní yadáti ki gadol Adonai, vaAdonénu mikol elohim.
Porque yo sé que Hashem es grande, y nuestro Señor está por encima de todos los dioses.
6
כֹּל אֲשֶׁר־חָפֵץ יְהוָה עָשָׂה בַּשָּׁמַיִם וּבָאָרֶץ בַּיַּמִּים וְכָל־תְּהוֹמוֹת׃
Kol asher jafetz Adonai asá, bashamáyim uvaáretz, bayamim vejol tehomot.
Todo lo que Hashem quiso, lo hizo: en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los abismos.
7
מַעֲלֶה נְשִׂאִים מִקְצֵה הָאָרֶץ בְּרָקִים לַמָּטָר עָשָׂה מוֹצֵא־רוּחַ מֵאוֹצְרוֹתָיו׃
Maalé nesiim miktzé haáretz, berakim lamatar asá, motzé rúaj meotzerotav.
Hace subir las nubes desde el extremo de la tierra, hace relámpagos para la lluvia, saca el viento de sus depósitos.
8
שֶׁהִכָּה בְּכוֹרֵי מִצְרָיִם מֵאָדָם עַד־בְּהֵמָה׃
Shehiká bejoré Mitzráyim, meadam ad behemá.
El que hirió a los primogénitos de Mitzráyim, desde el hombre hasta el animal.
9
שָׁלַח אֹתוֹת וּמֹפְתִים בְּתוֹכֵכִי מִצְרָיִם בְּפַרְעֹה וּבְכָל־עֲבָדָיו׃
Shaláj otot umofetim betojéji Mitzráyim, bePar-ó uvjol avadav.
Envió señales y prodigios en medio de ti, Mitzráyim, contra Paró y contra todos sus siervos.
10
שֶׁהִכָּה גּוֹיִם רַבִּים וְהָרַג מְלָכִים עֲצוּמִים׃
Shehiká goyim rabim, veharag melajim atzumim.
El que hirió a naciones numerosas y mató a reyes poderosos:
11
לְסִיחוֹן מֶלֶךְ הָאֱמֹרִי וּלְעוֹג מֶלֶךְ הַבָּשָׁן וּלְכֹל מַמְלְכוֹת כְּנָעַן׃
LeSijón mélej haEmorí, ulOg mélej haBashán, uljol mamlejot Kenáan.
a Sijón, rey del emorí, y a Og, rey de Bashán, y a todos los reinos de Kenáan.
12
וְנָתַן אַרְצָם נַחֲלָה נַחֲלָה לְיִשְׂרָאֵל עַמּוֹ׃
Venatán artzam najalá, najalá leYisrael amó.
Y entregó su tierra como heredad, heredad a Yisrael, su pueblo.
13
יְהוָה שִׁמְךָ לְעוֹלָם יְהוָה זִכְרְךָ לְדֹר־וָדֹר׃
Adonai shimjá leolam, Adonai zijrejá ledor vador.
Hashem, tu nombre es para siempre; Hashem, tu memoria por todas las generaciones.
14
כִּי־יָדִין יְהוָה עַמּוֹ וְעַל־עֲבָדָיו יִתְנֶחָם׃
Ki yadín Adonai amó, veal avadav yitnejam.
Porque Hashem juzgará a su pueblo, y de sus siervos se compadecerá.
15
עֲצַבֵּי הַגּוֹיִם כֶּסֶף וְזָהָב מַעֲשֵׂה יְדֵי אָדָם׃
Atzabé hagoyim késef vezahav, maasé yedé adam.
Los ídolos de las naciones son plata y oro, obra de manos de hombre.
16
פֶּה־לָהֶם וְלֹא יְדַבֵּרוּ עֵינַיִם לָהֶם וְלֹא יִרְאוּ׃
Pe lahem veló yedabéru, enáyim lahem veló yir-ú.
Tienen boca y no hablan; tienen ojos y no ven.
17
אָזְנַיִם לָהֶם וְלֹא יַאֲזִינוּ אַף אֵין־יֶשׁ־רוּחַ בְּפִיהֶם׃
Oznáyim lahem veló yaazínu, af en yesh rúaj befihem.
Tienen oídos y no escuchan; tampoco hay aliento alguno en su boca.
18
כְּמוֹהֶם יִהְיוּ עֹשֵׂיהֶם כֹּל אֲשֶׁר־בֹּטֵחַ בָּהֶם׃
Kemohem yihyú osehem, kol asher botéaj bahem.
Como ellos serán los que los hacen, todo el que confía en ellos.
19
בֵּית יִשְׂרָאֵל בָּרֲכוּ אֶת־יְהוָה בֵּית אַהֲרֹן בָּרֲכוּ אֶת־יְהוָה׃
Bet Yisrael barejú et Adonai, bet Aharón barejú et Adonai.
Casa de Yisrael, bendigan a Hashem; casa de Aharón, bendigan a Hashem.
20
בֵּית הַלֵּוִי בָּרֲכוּ אֶת־יְהוָה יִרְאֵי יְהוָה בָּרֲכוּ אֶת־יְהוָה׃
Bet haLeví barejú et Adonai, yir-é Adonai barejú et Adonai.
Casa de Leví, bendigan a Hashem; los que temen a Hashem, bendigan a Hashem.
21
בָּרוּךְ יְהוָה מִצִּיּוֹן שֹׁכֵן יְרוּשָׁלִָם הַלְלוּ־יָהּ׃
Baruj Adonai miTzión, shojén Yerushaláim, Haleluyah.
Bendito sea Hashem desde Tzión, el que mora en Yerushaláim. Halelu-Kah.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se dice el Salmo 135?
El Salmo 135 se agrega a Pesukei DeZimrá, la sección de alabanzas de la oración de la mañana, en Shabat y en los festivales, junto con el Salmo 136. En los días de semana no se dice en ese lugar. También forma parte del ciclo mensual de lectura de Tehilim, en el día 28.
¿Por qué el Salmo 135 se burla de los ídolos?
Los versículos 15 a 18 describen ídolos de plata y oro que tienen boca, ojos y oídos y no pueden hablar, ver ni oír. El contraste es con los versículos anteriores, donde Hashem hace todo lo que quiere en los cielos, en la tierra y en los mares. La conclusión del salmo es que quien fabrica esas figuras y confía en ellas termina tan vacío como ellas.
¿Qué relación tiene el Salmo 135 con el Salmo 136?
Los dos comparten gran parte del mismo material histórico: la salida de Mitzráyim, la derrota de Sijón y de Og y la entrega de la tierra como heredad a Yisrael. El Salmo 136 lo organiza como una letanía con estribillo, mientras que el 135 lo presenta de forma continua. En la práctica se dicen uno tras otro en Shabat y festivales.