El Salmo 114 (Tehilim 114) tiene solo ocho versículos y es uno de los poemas más plásticos del libro. Describe la salida de Mitzráyim en imágenes de naturaleza que reacciona: el mar ve y huye, el Yardén retrocede, las montañas saltan como carneros y las colinas como corderos.
La construcción es deliberada. Primero se narra lo que ocurrió (versículos 3 y 4), luego el salmo se dirige al mar y a las montañas y les pregunta por qué hicieron lo que hicieron (versículos 5 y 6), y solo al final llega la respuesta: fue ante el Señor, ante el Di-s de Yaakov, que convierte la roca en estanque de agua.
Los Salmos 113 al 118 forman el Halel, la unidad de alabanza que se recita de pie en las festividades. Se dice el Halel completo el primer día de Pésaj (los dos primeros en la diáspora), en Shavuot, todos los días de Sukot, en Sheminí Atzéret y los ocho días de Janucá; en Rosh Jódesh y en los días restantes de Pésaj se dice el «medio Halel», que omite la primera parte del Salmo 115 y la primera parte del Salmo 116. En el Séder de Pésaj el Halel se parte en dos: los Salmos 113 y 114 se dicen antes de la comida y los Salmos 115 al 118 después.
Cuándo se dice:
En el Halel, y en el Séder de Pésaj antes de la comida
que convierte la roca en estanque de agua, el pedernal en manantial de aguas.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el Salmo 114?
El Salmo 114 describe la salida de Mitzráyim como un acontecimiento ante el cual la naturaleza misma reacciona: el mar huye, el Yardén retrocede y las montañas saltan. Las dos escenas se refieren al cruce del Mar de Cañas al salir y al cruce del Yardén al entrar a la tierra, una generación después. El salmo pregunta a esos elementos por qué se comportaron así y responde que fue ante la presencia del Di-s de Yaakov.
¿Por qué el Salmo 114 se dice en el Séder de Pésaj?
Porque es el capítulo del Halel que habla directamente de la salida de Mitzráyim, que es el tema del Séder. Se recita al final de Maguid, junto con el Salmo 113, antes de la comida; el resto del Halel se dice después. La práctica aceptada, siguiendo a Bet Hilel, es continuar hasta el final de este capítulo antes de interrumpir.
¿Qué quiere decir «un pueblo de lengua extraña»?
La expresión hebrea am loez describe a un pueblo cuyo idioma resulta incomprensible o extraño para quien lo escucha. Aquí se refiere a los egipcios entre quienes Yisrael vivió. El detalle subraya el aislamiento del pueblo en Mitzráyim: no compartían ni la lengua ni la cultura del lugar donde estaban.