Parashat HaMán — Segulá para la parnasá
Parashat HaMán es el pasaje de la Torá (Shemot 16) que relata cómo Hashem hizo descender el man del cielo para alimentar a Israel en el desierto. Nuestros Sabios enseñaron que a quien la dice cada día no le faltará la parnasá, y por eso se recita como segulá para el sustento; existe además la costumbre de decirla el martes de la semana en que se lee Parashat Beshalaj. Antes de la parashá se dice un Yehí Ratzón, y al terminar se agregan súplicas pidiendo que el sustento provenga de la mano de Hashem y no de manos de carne y sangre.
Parashat HaMán — segulá para la parnasá. Nuestros Sabios, de bendita memoria, dijeron: a todo aquel que diga Parashat HaMán cada día no le faltará la parnasá. Antes de decir la parashá se dice el Yehí Ratzón. Está permitido decir Parashat HaMán incluso en Shabat, pero las súplicas por la parnasá no se dicen en Shabat.
En nombre del santo Rabí Menajem Mendel de Rimanov se trae que es una segulá especial para la parnasá decir Parashat HaMán, shnáyim mikrá veejad targum, el martes de la semana en que se lee Parashat Beshalaj.
Antes de decir la parashá se dice este Yehí Ratzón:
Sea Tu voluntad, Hashem, Di-s nuestro y Di-s de nuestros padres, que dispongas parnasá para todo Tu pueblo, la Casa de Israel, y que mi parnasá y la parnasá de los miembros de mi casa estén incluidas entre ellas. Con holgura y no con dolor, con honra y no con desprecio, de manera permitida y no prohibida, para que podamos servir Tu servicio y estudiar Tu Torá, tal como alimentaste a nuestros padres con el man en el desierto, en tierra árida y desolada.
Parashat HaMán (Shemot 16:4-36):
Y dijo Hashem a Moshé: He aquí que Yo haré llover para ustedes pan desde el cielo; y saldrá el pueblo y recogerá la porción de cada día en su día, para ponerlo a prueba, si andará en Mi Torá o no.
Y sucederá que en el sexto día prepararán lo que hayan traído, y será el doble de lo que recogen cada día.
Y dijeron Moshé y Aharón a todos los hijos de Israel: Al atardecer sabrán que Hashem los sacó de la tierra de Egipto.
Y por la mañana verán la gloria de Hashem, al haber Él oído sus quejas contra Hashem; ¿y nosotros qué somos, para que se quejen contra nosotros?
Y dijo Moshé: Cuando Hashem les dé al atardecer carne para comer, y pan por la mañana para saciarse, al oír Hashem las quejas que ustedes profieren contra Él, ¿y nosotros qué somos? No son contra nosotros sus quejas, sino contra Hashem.
Y dijo Moshé a Aharón: Di a toda la congregación de los hijos de Israel: Acérquense ante Hashem, porque Él ha oído sus quejas.
Y sucedió que, mientras Aharón hablaba a toda la congregación de los hijos de Israel, se volvieron hacia el desierto, y he aquí que la gloria de Hashem se apareció en la nube.
Y habló Hashem a Moshé, diciendo:
He oído las quejas de los hijos de Israel. Háblales diciendo: Al caer la tarde comerán carne, y por la mañana se saciarán de pan; y sabrán que Yo soy Hashem, Di-s de ustedes.
Y sucedió que al atardecer subieron las codornices y cubrieron el campamento; y por la mañana hubo una capa de rocío alrededor del campamento.
Y se elevó la capa de rocío, y he aquí que sobre la faz del desierto había algo fino y descamado, fino como la escarcha sobre la tierra.
Y lo vieron los hijos de Israel, y se dijeron el uno al otro: Man hu (¿qué es esto?), pues no sabían qué era. Y les dijo Moshé: Este es el pan que Hashem les ha dado para comer.
Esto es lo que ha ordenado Hashem: Recojan de él cada uno según lo que come, un Omer por cabeza, conforme al número de sus personas; cada uno tomará para los que están en su tienda.
Y así lo hicieron los hijos de Israel, y recogieron, el que más y el que menos.
Y lo midieron con el Omer, y no sobró al que había recogido más, ni faltó al que había recogido menos; cada uno recogió según lo que come.
Y les dijo Moshé: Que nadie deje sobrar de él hasta la mañana.
Pero no escucharon a Moshé, y algunos hombres dejaron de él hasta la mañana; y crió gusanos y se pudrió, y Moshé se enojó con ellos.
Y lo recogían cada mañana, cada uno según lo que come; y cuando el sol calentaba, se derretía.
Y sucedió que en el sexto día recogieron pan doble, dos Omer para cada uno; y vinieron todos los príncipes de la congregación y se lo contaron a Moshé.
Y les dijo: Esto es lo que habló Hashem: Descanso completo, Shabat sagrado para Hashem, es mañana. Lo que hayan de hornear, hornéenlo; y lo que hayan de cocinar, cocínenlo; y todo lo que sobre, guárdenlo para ustedes en custodia hasta la mañana.
Y lo guardaron hasta la mañana, como había ordenado Moshé, y no se pudrió ni hubo gusano en él.
Y dijo Moshé: Cómanlo hoy, porque hoy es Shabat para Hashem; hoy no lo hallarán en el campo.
Seis días lo recogerán, y en el séptimo día, Shabat, no habrá en él.
Y sucedió que en el séptimo día salieron algunos del pueblo a recoger, y no hallaron.
Y dijo Hashem a Moshé: ¿Hasta cuándo se negarán a guardar Mis mandamientos y Mis enseñanzas?
Vean que Hashem les ha dado el Shabat; por eso Él les da en el sexto día pan para dos días. Quédese cada uno en su lugar; que nadie salga de su sitio en el séptimo día.
Y descansó el pueblo en el séptimo día.
Y la Casa de Israel llamó su nombre Man; y era como semilla de cilantro, blanco, y su sabor como de torta con miel.
Y dijo Moshé: Esto es lo que ha ordenado Hashem: Un Omer lleno de él, en custodia para sus generaciones, para que vean el pan con que los alimenté en el desierto cuando los saqué de la tierra de Egipto.
Y dijo Moshé a Aharón: Toma una vasija y pon en ella un Omer lleno de man, y colócalo delante de Hashem, en custodia para sus generaciones.
Como Hashem había ordenado a Moshé, Aharón lo colocó delante del Testimonio, en custodia.
Y los hijos de Israel comieron el man cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada; comieron el man hasta que llegaron al confín de la tierra de Kenáan.
Y el Omer es la décima parte de una efá.
Súplica después de decir Parashat HaMán:
Tú eres Hashem, Tú solo. Tú hiciste los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todo lo que hay sobre ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y Tú das vida a todos ellos. Y Tú eres quien hizo siempre milagros y grandes maravillas con nuestros padres. También en el desierto hiciste llover para ellos pan desde el cielo, y de la roca de pedernal les sacaste agua, y también les diste todas sus necesidades: sus vestiduras no se gastaron sobre ellos. Así, con Tu abundante misericordia y con Tus inmensas bondades, aliméntanos, susténtanos y provéenos, y satisface todas nuestras necesidades y las abundantes necesidades de Tu pueblo, la Casa de Israel, en plenitud y con holgura, sin fatiga ni gran esfuerzo, de Tu mano limpia y no de manos de carne y sangre.
Sea Tu voluntad, Hashem, Di-s mío y Di-s de mis padres, que prepares para mí y para los miembros de mi casa todo lo que nos falta, y que dispongas para nosotros todas nuestras necesidades: para cada día de nuestra vida, lo suficiente para nuestra carencia; para cada hora de nuestras horas, lo suficiente para nuestra provisión; y para cada uno de nuestros huesos, lo suficiente para nuestro sustento. De Tu mano buena y amplia, y no conforme a la pequeñez de nuestras obras, la escasez de nuestras bondades y lo exiguo de nuestros méritos. Y que mi sustento y el sustento de los miembros de mi casa, de mi descendencia y de la descendencia de mi descendencia, estén entregados en Tu mano y no en mano de carne y sangre.
Parashat HaMán — segulá para la parnasá. Nuestros Sabios, de bendita memoria, dijeron: a todo aquel que diga Parashat HaMán cada día no le faltará la parnasá. Antes de decir la parashá se dice el Yehí Ratzón. Está permitido decir Parashat HaMán incluso en Shabat, pero las súplicas por la parnasá no se dicen en Shabat.
En nombre del santo Rabí Menajem Mendel de Rimanov se trae que es una segulá especial para la parnasá decir Parashat HaMán, shnáyim mikrá veejad targum, el martes de la semana en que se lee Parashat Beshalaj.
Antes de decir la parashá se dice este Yehí Ratzón:
Yehí ratzón milefanejá, Adonai Elohenu vElohé avotenu, shetazmín parnasá lejol amejá bet Yisrael, ufarnasatí ufarnasat anshé vetí bijlalam. Benájat veló betzáar, bejavod veló bevizuy, behetér veló beisur, kedé shenujal laavod avodatejá velilmod Toratejá, kemó shezanta laavotenu man bamidbar, beéretz tziyá vaaravá.
Parashat HaMán (Shemot 16:4-36):
Vayómer Adonai el Moshé: Hinení mamtir lajem léjem min hashamáyim, veyatzá haam velaketú devar yom beyomó, lemáan anasenu hayeléj beToratí im lo.
Vehayá bayom hashishí vehejinu et asher yaviu, vehayá mishné al asher yilketu yom yom.
Vayómer Moshé veAharón el kol bené Yisrael: Érev viydatem ki Adonai hotzí etjem meéretz Mitzráyim.
Uvóker uritem et kevod Adonai, beshomó et telunotejem al Adonai, venájnu ma ki talinu alenu.
Vayómer Moshé: Betet Adonai lajem baérev basar leejol veléjem babóker lisbóa, bishmóa Adonai et telunotejem asher atem malinim alav, venájnu ma, lo alenu telunotejem ki al Adonai.
Vayómer Moshé el Aharón: Emor el kol adat bené Yisrael, kirvú lifné Adonai, ki shamá et telunotejem.
Vayehí kedaber Aharón el kol adat bené Yisrael, vayifnú el hamidbar, vehiné kevod Adonai nirá beanán.
Vayedaber Adonai el Moshé lemor.
Shamáti et telunot bené Yisrael, daber alehem lemor: Ben haarbáyim tojelú vasar, uvabóker tisbeú lájem, viydatem ki aní Adonai Elohejem.
Vayehí vaérev vatáal haselav vatejás et hamajané, uvabóker hayetá shijvat hatal saviv lamajané.
Vatáal shijvat hatal, vehiné al pené hamidbar dak mejuspás, dak kakefor al haáretz.
Vayirú vené Yisrael vayomrú ish el ajiv: Man hu, ki lo yadeú ma hu. Vayómer Moshé alehem: Hu haléjem asher natán Adonai lajem leojlá.
Ze hadavar asher tzivá Adonai: Liktú miménu ish lefí ojló, ómer lagulgólet mispar nafshotejem, ish laasher beaholó tikáju.
Vayaasú jen bené Yisrael, vayilketú hamarbé vehamamit.
Vayamódu vaómer, veló hedif hamarbé, vehamamit lo hejsir, ish lefí ojló lakátu.
Vayómer Moshé alehem: Ish al yotér miménu ad bóker.
Veló shameú el Moshé, vayotíru anashim miménu ad bóker, vayárum tolaím vayivásh, vayiktzof alehem Moshé.
Vayilketú otó babóker babóker, ish kefí ojló; vejam hashémesh venamás.
Vayehí bayom hashishí lakotú léjem mishné, shené haómer laejad; vayavóu kol nesié haedá vayaguídu leMoshé.
Vayómer alehem: Hu asher diber Adonai, shabatón shabat kódesh lAdonai majar; et asher tofú efú, veet asher tevashelú bashélu, veet kol haodef haníju lajem lemishméret ad habóker.
Vayaníju otó ad habóker kaasher tzivá Moshé, veló hivísh verimá lo hayetá bo.
Vayómer Moshé: Ijlúhu hayom, ki shabat hayom lAdonai; hayom lo timtzaúhu basadé.
Shéshet yamim tilketúhu, uvayom hashevií shabat lo yihyé bo.
Vayehí bayom hashevií, yatzeú min haam lilkot veló matzáu.
Vayómer Adonai el Moshé: Ad ána meantem lishmor mitzvotai veTorotai.
Reú ki Adonai natán lajem hashabat, al ken hu notén lajem bayom hashishí léjem yomáyim; shevú ish tajtav, al yetzé ish mimekomó bayom hashevií.
Vayishbetú haam bayom hashevií.
Vayikreú vet Yisrael et shemó man, vehú kezéra gad lavan, vetamó ketzapíjit bidvash.
Vayómer Moshé: Ze hadavar asher tzivá Adonai, meló haómer miménu lemishméret ledorotejem, lemáan yirú et haléjem asher heejalti etjem bamidbar, behotzií etjem meéretz Mitzráyim.
Vayómer Moshé el Aharón: Kaj tzintzénet aját veten sháma meló haómer man, vehanáj otó lifné Adonai lemishméret ledorotejem.
Kaasher tzivá Adonai el Moshé, vayaníjehu Aharón lifné haedut lemishmáret.
Uvené Yisrael ajelú et haman arbaím shaná, ad boam el éretz noshávet; et haman ajelú ad boam el ketzé éretz Kenáan.
Vehaómer asirit haefá hu.
Súplica después de decir Parashat HaMán:
Atá hu Adonai levadeja, Atá asita et hashamáyim ushmé hashamáyim, haáretz vejol asher aleha, hayamim vejol asher bahem, veAtá mejayé et kulam. VeAtá hu sheasita nisim veniflaot guedolot tamid im avotenu. Gam bamidbar himtarta lahem léjem min hashamáyim, umitzur hajalamish hotzeta lahem máyim, vegam natata lahem kol tzorjehem, simlotam lo valeta mealehem. Ken berajameja harabim uvajasadeja haatzumim tezunenu utefarnesenu utejalkelenu, vetaspik lanu kol tzorjenu vetzorjé amejá bet Yisrael hamerubim, bemilui uverévaj, beli tóraj veamal gadol, mitájat yadejá hanekiyá veló mitájat yedé basar vadam.
Yehí ratzón milefanejá, Adonai Elohai vElohé avotai, shetajín li ulanshé vetí kol majsorenu, vetazmín lanu kol tzorjenu: lejol yom vayom mejayenu de majsorenu, uljol shaá veshaá mishaotenu de sipukenu, uljol étzem meatzamenu de mijyatenu. Miyadejá hatová veharejavá, veló kemiut mifalenu vekótzer jasadenu umizeír guemulotenu. Veyihyú mezonotai umezonot anshé vetí vezarí vezéra zarí mesurim beyadejá veló beyad basar vadam.
Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.
Preguntas frecuentes
Parashat HaMu00e1n se dice cada du00eda, y esa recitaciu00f3n diaria es la segulu00e1 principal que enseu00f1aron nuestros Sabios. Ademu00e1s existe la costumbre, trau00edda en nombre del santo Rabu00ed Menajem Mendel de Rimanov, de decirla el martes de la semana en que se lee Parashat Beshalaj, shnu00e1yim mikru00e1 veejad targum. Tambiu00e9n estu00e1 permitido decirla en Shabat.
Nuestros Sabios, de bendita memoria, dijeron que a todo aquel que diga Parashat HaMu00e1n cada du00eda no le faltaru00e1 la parnasu00e1. La parashu00e1 relata cu00f3mo Hashem hizo descender el man del cielo y sustentu00f3 a Israel durante cuarenta au00f1os en el desierto, recordando que el sustento proviene de la mano de Hashem y no de manos de carne y sangre.
Su00ed, estu00e1 permitido decir Parashat HaMu00e1n incluso en Shabat. Sin embargo, las tefilot y su00faplicas por la parnasu00e1 que acompau00f1an a la parashu00e1 no se dicen en Shabat.
Antes de decir la parashu00e1 se dice un Yehu00ed Ratzu00f3n en el que se pide que Hashem disponga parnasu00e1 para todo el pueblo de Israel, con holgura y no con dolor, con honra y no con desprecio, de manera permitida y no prohibida. Despuu00e9s de la parashu00e1 se agregan su00faplicas por el sustento, que piden que las necesidades de uno y de su familia sean provistas de la mano limpia de Hashem y no de manos de carne y sangre.