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Salmo 150

Todo lo que respira alabe a Kah

תהילים 150

El Salmo 150 (Tehilim 150) cierra el libro entero. Son seis versículos con trece llamados a alabar, sin una sola petición: es alabanza pura, sin pedido de nada.

El salmo recorre dónde alabar —en el santuario, en el firmamento de su poder—, por qué alabar —por sus proezas y por su inmensa grandeza— y con qué alabar: shofar, arpa, lira, pandero, danza, instrumentos de cuerda, flauta y címbalos. Es la lista de instrumentos más completa del libro.

El versículo final resuelve toda la serie: «kol haneshamá tehalel Kah», todo lo que respira alabe a Kah. Ya no hacen falta instrumentos; basta con el aliento. Por su condición de cierre, en la práctica se acostumbra repetir ese último versículo al terminar de leerlo, y el salmo se dice todos los días en Pesukei DeZimrá como el último de los cinco Halelu-Kah.

Cuándo se dice: Todos los días, en Pesukei DeZimrá

1
הַלְלוּ יָהּ הַלְלוּ־אֵל בְּקָדְשׁוֹ הַלְלוּהוּ בִּרְקִיעַ עֻזּוֹ׃
Haleluyah, halelú El bekodshó, halelúhu birkía uzó.
Halelu-Kah. Alaben a Di-s en su santuario; alábenlo en el firmamento de su poder.
2
הַלְלוּהוּ בִגְבוּרֹתָיו הַלְלוּהוּ כְּרֹב גֻּדְלוֹ׃
Halelúhu bigvurotav, halelúhu kerov gudló.
Alábenlo por sus proezas; alábenlo conforme a su inmensa grandeza.
3
הַלְלוּהוּ בְּתֵקַע שׁוֹפָר הַלְלוּהוּ בְּנֵבֶל וְכִנּוֹר׃
Halelúhu betéka shofar, halelúhu benével vejinor.
Alábenlo con toque de shofar; alábenlo con arpa y lira.
4
הַלְלוּהוּ בְתֹף וּמָחוֹל הַלְלוּהוּ בְּמִנִּים וְעוּגָב׃
Halelúhu betof umajol, halelúhu beminim veugav.
Alábenlo con pandero y danza; alábenlo con instrumentos de cuerda y flauta.
5
הַלְלוּהוּ בְצִלְצְלֵי־שָׁמַע הַלְלוּהוּ בְּצִלְצְלֵי תְרוּעָה׃
Halelúhu betziltzelé shama, halelúhu betziltzelé teruá.
Alábenlo con címbalos sonoros; alábenlo con címbalos de aclamación.
6
כֹּל הַנְּשָׁמָה תְּהַלֵּל יָהּ הַלְלוּ־יָהּ׃
Kol haneshamá tehalel Yah, Haleluyah.
Todo lo que respira alabe a Kah. Halelu-Kah.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa el Salmo 150?
El Salmo 150 es la conclusión del libro de Tehilim y consiste enteramente en alabanza, sin ninguna petición. En seis versículos repite trece veces el llamado a alabar, indicando dónde, por qué y con qué instrumentos hacerlo. Termina con la frase «todo lo que respira alabe a Kah», que amplía la alabanza a todo ser vivo.
¿Qué quiere decir «kol haneshamá tehalel Kah»?
Significa «todo lo que respira alabe a Kah», y es el último versículo del libro de Tehilim. Después de enumerar shofar, arpa, lira, pandero, danza y címbalos, el salmo concluye que el instrumento definitivo es la respiración misma. Los comentaristas señalan que la palabra neshamá significa a la vez aliento y alma: cada respiración es, en sí, una alabanza.
¿Por qué se repite el último versículo del Salmo 150?
Es costumbre repetir el versículo final al terminar de leer el salmo, porque cierra todo el libro de Tehilim y se busca concluir con esas palabras. La misma práctica de repetir el verso final existe en otros libros del Tanaj que terminan con un versículo difícil o culminante. En el caso del Salmo 150 el motivo es cerrar el libro entero con la nota de alabanza universal.
¿Cuándo se dice el Salmo 150?
Se recita todos los días en Pesukei DeZimrá, dentro de la oración de la mañana, como el último de los cinco salmos de Halelu-Kah, del 146 al 150. Los cinco se dicen seguidos cada día. El Salmo 150 cierra esa serie y también el libro completo.