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Salmo 139

Me has examinado y me conoces

תהילים 139

El Salmo 139 es uno de los capítulos más densos de Tehilim en cuanto a su contenido. Está construido en cuatro movimientos: Hashem conoce cada acto y cada palabra antes de que ocurra, no hay lugar donde escapar de su presencia, él formó al ser humano en el vientre, y por eso el salmista rechaza a quienes se le oponen.

La sección más citada es la de los versículos 7 a 12. El cielo, el Sheol, las alas del alba y el extremo del mar son los cuatro puntos más lejanos que el salmista puede imaginar, y en todos ellos la mano lo alcanza. Ni siquiera la oscuridad sirve de escondite, porque para Hashem la tiniebla y la luz son iguales.

Los versículos 13 a 16 describen la formación del cuerpo en lo oculto, con la imagen de algo entretejido y de un libro donde los días estaban escritos antes de existir. El salmo termina invirtiendo su punto de partida: después de decir que Hashem lo examinó, David le pide que lo examine, y que lo guíe por el camino eterno.

Cuándo se dice: El día 28 del ciclo mensual de Tehilim

1
לַמְנַצֵּחַ לְדָוִד מִזְמוֹר יְהוָה חֲקַרְתַּנִי וַתֵּדָע׃
Lamnatzéaj leDavid mizmor. Adonai jakartáni vatedá.
Para el director, de David, salmo. Hashem, me has examinado y me conoces.
2
אַתָּה יָדַעְתָּ שִׁבְתִּי וְקוּמִי בַּנְתָּה לְרֵעִי מֵרָחוֹק׃
Atá yadáta shivtí vekumí, bánta lereí merajok.
Tú conoces mi sentarme y mi levantarme; comprendes mi pensamiento desde lejos.
3
אָרְחִי וְרִבְעִי זֵרִיתָ וְכָל־דְּרָכַי הִסְכַּנְתָּה׃
Orjí veriv-í zerita, vejol derajai hiskánta.
Mi andar y mi reposo has medido, y todos mis caminos te son familiares.
4
כִּי אֵין מִלָּה בִּלְשׁוֹנִי הֵן יְהוָה יָדַעְתָּ כֻלָּהּ׃
Ki en milá bilshoní, hen Adonai yadáta julá.
Pues todavía no hay palabra en mi lengua, y he aquí, Hashem, tú ya la conoces toda.
5
אָחוֹר וָקֶדֶם צַרְתָּנִי וַתָּשֶׁת עָלַי כַּפֶּכָה׃
Ajor vakédem tzartáni, vatáshet alai kapéja.
Por detrás y por delante me has rodeado, y pusiste sobre mí tu mano.
6
פְּלִיאָה דַעַת מִמֶּנִּי נִשְׂגְּבָה לֹא־אוּכַל לָהּ׃
Peliá dáat miméni, nisguevá lo ujal la.
Maravilloso es para mí ese conocimiento; es tan elevado que no lo alcanzo.
7
אָנָה אֵלֵךְ מֵרוּחֶךָ וְאָנָה מִפָּנֶיךָ אֶבְרָח׃
Ána elej merujéja, veána mipanéja evraj.
¿Adónde iré lejos de tu espíritu? ¿Y adónde huiré de tu presencia?
8
אִם־אֶסַּק שָׁמַיִם שָׁם אָתָּה וְאַצִּיעָה שְּׁאוֹל הִנֶּךָּ׃
Im esak shamáyim sham áta, veatzía Sheol hinéka.
Si subo a los cielos, allí estás tú; y si tiendo mi lecho en el Sheol, allí estás.
9
אֶשָּׂא כַנְפֵי־שָׁחַר אֶשְׁכְּנָה בְּאַחֲרִית יָם׃
Esá janfé shájar, eshkená beajarit yam.
Si tomo las alas del alba y habito en el extremo del mar,
10
גַּם־שָׁם יָדְךָ תַנְחֵנִי וְתֹאחֲזֵנִי יְמִינֶךָ׃
Gam sham yadejá tanjéni, vetojazéni yeminéja.
también allí tu mano me guiará, y me sostendrá tu diestra.
11
וָאֹמַר אַךְ־חֹשֶׁךְ יְשׁוּפֵנִי וְלַיְלָה אוֹר בַּעֲדֵנִי׃
Vaomar aj jóshej yeshuféni, veláila or baadéni.
Y si digo: solo la oscuridad me cubrirá, y la luz a mi alrededor será noche,
12
גַּם־חֹשֶׁךְ לֹא־יַחְשִׁיךְ מִמֶּךָ וְלַיְלָה כַּיּוֹם יָאִיר כַּחֲשֵׁיכָה כָּאוֹרָה׃
Gam jóshej lo yajshij miméka, veláila kayom yair, kajasheijá kaorá.
tampoco la oscuridad oscurece para ti, y la noche alumbra como el día: la tiniebla es como la luz.
13
כִּי־אַתָּה קָנִיתָ כִלְיֹתָי תְּסֻכֵּנִי בְּבֶטֶן אִמִּי׃
Ki atá kanita jilyotai, tesukéni bevéten imí.
Porque tú formaste mis entrañas; me tejiste en el vientre de mi madre.
14
אוֹדְךָ עַל כִּי נוֹרָאוֹת נִפְלֵיתִי נִפְלָאִים מַעֲשֶׂיךָ וְנַפְשִׁי יֹדַעַת מְאֹד׃
Odejá al ki noraot nifléti, niflaim maaséja, venafshí yodáat meod.
Te agradeceré porque de manera admirable y asombrosa fui hecho; maravillosas son tus obras, y mi alma lo sabe muy bien.
15
לֹא־נִכְחַד עָצְמִי מִמֶּךָּ אֲשֶׁר־עֻשֵּׂיתִי בַסֵּתֶר רֻקַּמְתִּי בְּתַחְתִּיּוֹת אָרֶץ׃
Lo nijjad otzmí miméka, asher uséti vaséter, rukámti betajtiyot áretz.
No estuvo oculta de ti mi estructura, cuando fui hecho en lo secreto, entretejido en las profundidades de la tierra.
16
גָּלְמִי רָאוּ עֵינֶיךָ וְעַל־סִפְרְךָ כֻּלָּם יִכָּתֵבוּ יָמִים יֻצָּרוּ וְלוֹ אֶחָד בָּהֶם׃
Golmí raú enéja, veal sifrejá kulam yikatévu, yamim yutzáru veló ejad bahem.
Mi forma aún sin terminar vieron tus ojos, y en tu libro todos ellos estaban escritos: los días que serían formados, cuando aún no había ninguno de ellos.
17
וְלִי מַה־יָּקְרוּ רֵעֶיךָ אֵל מֶה עָצְמוּ רָאשֵׁיהֶם׃
Velí ma yakrú reéja El, me atzemú rashehem.
Y para mí, qué preciosos son tus pensamientos, Di-s; qué inmensa es su suma.
18
אֶסְפְּרֵם מֵחוֹל יִרְבּוּן הֱקִיצֹתִי וְעוֹדִי עִמָּךְ׃
Esperem mejol yirbún, hekitzóti veodí imaj.
Si los contara, serían más que la arena; despierto, y todavía estoy contigo.
19
אִם־תִּקְטֹל אֱלוֹהַּ רָשָׁע וְאַנְשֵׁי דָמִים סוּרוּ מֶנִּי׃
Im tiktol Elóah rashá, veanshé damim súru méni.
Si dieras muerte, Di-s, al malvado; y ustedes, hombres sanguinarios, apártense de mí,
20
אֲשֶׁר יֹאמְרֻךָ לִמְזִמָּה נָשֻׂא לַשָּׁוְא עָרֶיךָ׃
Asher yomerúja limzimá, nasú lashav aréja.
los que hablan de ti con malicia, tus adversarios que alzan tu nombre en vano.
21
הֲלוֹא־מְשַׂנְאֶיךָ יְהוָה אֶשְׂנָא וּבִתְקוֹמְמֶיךָ אֶתְקוֹטָט׃
Haló mesan-éja Adonai esná, uvitkomeméja etkotat.
¿Acaso no odio, Hashem, a los que te odian, y no siento repulsión por los que se alzan contra ti?
22
תַּכְלִית שִׂנְאָה שְׂנֵאתִים לְאוֹיְבִים הָיוּ לִי׃
Tajlit sin-á sneitim, leoyevim hayú li.
Con odio completo los odio; se han vuelto enemigos para mí.
23
חָקְרֵנִי אֵל וְדַע לְבָבִי בְּחָנֵנִי וְדַע שַׂרְעַפָּי׃
Jokréni El vedá levaví, bejanéni vedá sar-apai.
Examíname, Di-s, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis inquietudes.
24
וּרְאֵה אִם־דֶּרֶךְ־עֹצֶב בִּי וּנְחֵנִי בְּדֶרֶךְ עוֹלָם׃
Ur-é im dérej ótzev bi, unjéni bedérej olam.
Y mira si hay en mí camino de dolor, y guíame por el camino eterno.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa el Salmo 139?
El Salmo 139 trata sobre el conocimiento que Hashem tiene de cada persona: sus actos, sus pensamientos y sus palabras antes de que se pronuncien. Recorre los lugares más extremos que el ser humano puede imaginar, del cielo al Sheol, para mostrar que en ninguno se está fuera de su alcance. Después describe la formación del cuerpo en el vientre y concluye pidiendo ser examinado y guiado.
¿Qué quiere decir adónde iré lejos de tu espíritu?
Es la pregunta del versículo 7, y el salmo la responde recorriendo cuatro extremos: los cielos, el Sheol, las alas del alba y el confín del mar. En cada uno la conclusión es la misma, que allí también la mano lo guía y la diestra lo sostiene. El pasaje no se lee como una amenaza sino como consuelo: no hay lugar donde uno quede solo.
¿Qué dice el Salmo 139 sobre la formación del ser humano?
Los versículos 13 a 16 describen al ser humano formado y entretejido en lo oculto, con la imagen de un bordado hecho en las profundidades. El versículo 16 agrega que los días de una persona estaban escritos antes de que existiera alguno de ellos. Es uno de los pasajes de Tehilim más citados sobre la relación entre el cuerpo humano y su origen.
¿Por qué el Salmo 139 termina pidiendo ser examinado?
El salmo abre diciendo que Hashem ya lo examinó y lo conoce, y cierra pidiéndole que lo examine y conozca su corazón. La diferencia está en quién toma la iniciativa: al final el salmista se ofrece voluntariamente a la inspección, incluso pidiendo que se le señale si hay en él camino de dolor. Ese giro convierte el conocimiento divino, de un hecho inevitable, en algo que se solicita.