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Salmo 140

Líbrame del hombre violento

תהילים 140

El Salmo 140 es una súplica de David por protección frente a personas que planean daño de forma deliberada. La descripción es concreta: lenguas afiladas como una serpiente, veneno bajo los labios, trampas escondidas y redes tendidas al borde del sendero.

El giro llega en el versículo 7, cuando David deja de describir el peligro y se dirige a Hashem como la fuerza de su salvación, la que cubrió su cabeza en el día del combate. A partir de allí el salmo pide que los planes del malvado no prosperen y que el daño de sus propios labios recaiga sobre él.

Los versículos 10 a 12 tienen un hebreo especialmente difícil y los comentaristas difieren en los detalles, pero el sentido general es claro: el mal que se prepara para otros termina volviéndose contra quien lo prepara. El salmo cierra con la certeza de que Hashem hará justicia al pobre y con la imagen de los rectos habitando ante su presencia.

Cuándo se dice: El día 29 del ciclo mensual de Tehilim

1
לַמְנַצֵּחַ מִזְמוֹר לְדָוִד׃
Lamnatzéaj mizmor leDavid.
Para el director, salmo de David.
2
חַלְּצֵנִי יְהוָה מֵאָדָם רָע מֵאִישׁ חֲמָסִים תִּנְצְרֵנִי׃
Jaletzéni Adonai meadam ra, meish jamasim tintzeréni.
Líbrame, Hashem, del hombre malo; del hombre violento protégeme,
3
אֲשֶׁר חָשְׁבוּ רָעוֹת בְּלֵב כָּל־יוֹם יָגוּרוּ מִלְחָמוֹת׃
Asher jashevú raot belev, kol yom yagúru miljamot.
de los que planean maldades en el corazón; cada día provocan guerras.
4
שָׁנֲנוּ לְשׁוֹנָם כְּמוֹ־נָחָשׁ חֲמַת עַכְשׁוּב תַּחַת שְׂפָתֵימוֹ סֶלָה׃
Shanenú leshonam kemó najash, jamat ajshuv tájat sefatémo. Sela.
Afilaron su lengua como la serpiente; veneno de víbora hay bajo sus labios. Selá.
5
שָׁמְרֵנִי יְהוָה מִידֵי רָשָׁע מֵאִישׁ חֲמָסִים תִּנְצְרֵנִי אֲשֶׁר חָשְׁבוּ לִדְחוֹת פְּעָמָי׃
Shomréni Adonai midé rashá, meish jamasim tintzeréni, asher jashevú lidjot peamai.
Guárdame, Hashem, de las manos del malvado; del hombre violento protégeme, de los que planean hacer tropezar mis pasos.
6
טָמְנוּ־גֵאִים פַּח לִי וַחֲבָלִים פָּרְשׂוּ רֶשֶׁת לְיַד־מַעְגָּל מֹקְשִׁים שָׁתוּ־לִי סֶלָה׃
Tamnú gueim paj li vajavalim, paresú réshet leyad magal, mokshim shátu li. Sela.
Los soberbios me escondieron una trampa, y con cuerdas tendieron una red al borde del sendero; me pusieron lazos. Selá.
7
אָמַרְתִּי לַיהוָה אֵלִי אָתָּה הַאֲזִינָה יְהוָה קוֹל תַּחֲנוּנָי׃
Amárti lAdonai Éli áta, haazina Adonai kol tajanunai.
Dije a Hashem: tú eres mi Di-s. Escucha, Hashem, la voz de mis súplicas.
8
יְהֹוִה אֲדֹנָי עֹז יְשׁוּעָתִי סַכֹּתָה לְרֹאשִׁי בְּיוֹם נָשֶׁק׃
Elohim Adonai oz yeshuatí, sakóta leroshí beyom náshek.
Hashem, Señor mío, fuerza de mi salvación, cubriste mi cabeza en el día del combate.
9
אַל־תִּתֵּן יְהוָה מַאֲוַיֵּי רָשָׁע זְמָמוֹ אַל־תָּפֵק יָרוּמוּ סֶלָה׃
Al titén Adonai maavayé rashá, zemamó al tafek, yarúmu. Sela.
No concedas, Hashem, los deseos del malvado; que su plan no prospere, para que no se enaltezcan. Selá.
10
רֹאשׁ מְסִבָּי עֲמַל שְׂפָתֵימוֹ יְכַסֵּמוֹ׃
Rosh mesibai, amal sefatémo yejaseímo.
En cuanto a la cabeza de los que me rodean, que el daño de sus propios labios los cubra.
11
יִמּוֹטוּ עֲלֵיהֶם גֶּחָלִים בָּאֵשׁ יַפִּלֵם בְּמַהֲמֹרוֹת בַּל־יָקוּמוּ׃
Yimótu alehem guejalim, baesh yapilem, bemahamorot bal yakúmu.
Que caigan sobre ellos brasas; que los arroje al fuego, a abismos de los que no se levanten.
12
אִישׁ לָשׁוֹן בַּל־יִכּוֹן בָּאָרֶץ אִישׁ־חָמָס רָע יְצוּדֶנּוּ לְמַדְחֵפֹת׃
Ish lashón bal yikón baáretz, ish jamás ra yetzudénu lemadjefot.
El hombre de mala lengua no se afirmará en la tierra; al hombre violento el mal lo cazará hasta derribarlo.
13
יָדַעְתִּי כִּי־יַעֲשֶׂה יְהוָה דִּין עָנִי מִשְׁפַּט אֶבְיֹנִים׃
Yadáti ki yaasé Adonai din aní, mishpat evyonim.
Sé que Hashem hará justicia al pobre, y hará el juicio de los necesitados.
14
אַךְ צַדִּיקִים יוֹדוּ לִשְׁמֶךָ יֵשְׁבוּ יְשָׁרִים אֶת־פָּנֶיךָ׃
Aj tzadikim yodú lishméja, yeshvú yesharim et panéja.
Ciertamente los justos agradecerán a tu nombre; los rectos habitarán ante tu presencia.

Preguntas frecuentes

¿De qué trata el Salmo 140?
El Salmo 140 es una súplica de David por ser librado del hombre violento y de quienes planean daño con premeditación. La primera mitad describe el peligro con imágenes de lenguas afiladas, veneno, trampas y redes; la segunda pide que esos planes no prosperen y que el daño recaiga sobre quienes lo idearon. Termina afirmando que Hashem hará justicia al pobre y al necesitado.
¿Por qué el Salmo 140 habla de lenguas afiladas?
Porque el peligro que describe no es solo físico sino verbal. El versículo 4 compara la lengua de esas personas con una serpiente y coloca veneno de víbora bajo sus labios, y el versículo 12 dice que el hombre de mala lengua no se afirmará en la tierra. El salmo trata el daño hecho con palabras como una forma de violencia real.
¿Qué significa Selá en el Salmo 140?
Selá aparece tres veces en este salmo, en los versículos 4, 6 y 9, siempre al final de una sección. Su sentido exacto se discute desde la antigüedad: se ha entendido como una indicación musical, como una pausa o como una palabra que refuerza lo dicho. Por eso se conserva sin traducir en el texto en español.
¿Por qué los versículos 10 al 12 del Salmo 140 son difíciles de traducir?
El hebreo de esos versículos usa formas poco frecuentes, como sefatémo y lemadjefot, y una sintaxis comprimida que admite más de una lectura. Los comentaristas clásicos difieren sobre quién es el sujeto de varias frases. El sentido general, en cambio, es constante en todas las lecturas: el mal preparado contra otros termina volviéndose contra quien lo preparó.