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Salmo 38

Hashem, no me reprendas en tu enojo

תהילים 38

El Salmo 38 lleva en su encabezado la palabra lehazkir, «para recordar», que aparece solo en este salmo y en el Salmo 70. Es una de las oraciones más físicas de Tehilim: describe el cuerpo enfermo, las heridas, la vista que se apaga y la fuerza que se acaba.

Junto al dolor corporal está el aislamiento social. Los amigos se apartan de su llaga, los allegados se mantienen a distancia, y quienes buscan su mal aprovechan el momento. La respuesta de David es el silencio deliberado: se hace como un sordo que no oye y como un mudo que no abre la boca, y deja la defensa en manos de Hashem.

El salmo no niega la falta: David la declara abiertamente y se angustia por ella, sin dejar por eso de pedir que Hashem no se aleje.

1
מִזְמוֹר לְדָוִד לְהַזְכִּיר׃
Mizmor leDavid lehazkir.
Salmo de David, para recordar.
2
יְהוָה אַל־בְּקֶצְפְּךָ תוֹכִיחֵנִי וּבַחֲמָתְךָ תְיַסְּרֵנִי׃
Adonai al beketzpejá tojijéni, uvajamatejá teyaseréni.
Hashem, no me reprendas en tu enojo ni me castigues en tu furor.
3
כִּי־חִצֶּיךָ נִחֲתוּ בִי וַתִּנְחַת עָלַי יָדֶךָ׃
Ki jitzéja níjatu vi, vatinjat alai yadéja.
Porque tus flechas se han clavado en mí, y sobre mí descendió tu mano.
4
אֵין־מְתֹם בִּבְשָׂרִי מִפְּנֵי זַעְמֶךָ אֵין־שָׁלוֹם בַּעֲצָמַי מִפְּנֵי חַטָּאתִי׃
Ein metom bivsarí mipnei zamejá, ein shalom baatzamai mipnei jatatí.
No hay parte sana en mi carne a causa de tu indignación; no hay paz en mis huesos a causa de mi pecado.
5
כִּי עֲוֺנֹתַי עָבְרוּ רֹאשִׁי כְּמַשָּׂא כָבֵד יִכְבְּדוּ מִמֶּנִּי׃
Ki avonotai averú roshí, kemasá javed yijbedú miméni.
Porque mis iniquidades han pasado por encima de mi cabeza; como carga pesada, pesan más de lo que puedo llevar.
6
הִבְאִישׁוּ נָמַקּוּ חַבּוּרֹתָי מִפְּנֵי אִוַּלְתִּי׃
Hiv'íshu namaku jaburotai, mipnei ivaltí.
Se pudrieron y supuraron mis heridas a causa de mi necedad.
7
נַעֲוֵיתִי שַׁחֹתִי עַד־מְאֹד כָּל־הַיּוֹם קֹדֵר הִלָּכְתִּי׃
Naavéti shajóti ad meod, kol hayom koder hilájti.
Estoy encorvado, doblado en extremo; todo el día ando enlutado.
8
כִּי־כְסָלַי מָלְאוּ נִקְלֶה וְאֵין מְתֹם בִּבְשָׂרִי׃
Ki jesalai maleú niklé, veein metom bivsarí.
Porque mis entrañas están llenas de ardor, y no hay parte sana en mi carne.
9
נְפוּגוֹתִי וְנִדְכֵּיתִי עַד־מְאֹד שָׁאַגְתִּי מִנַּהֲמַת לִבִּי׃
Nefugóti venidkéti ad meod, shaágti minahamat libí.
Estoy debilitado y quebrantado en extremo; rugía por el gemido de mi corazón.
10
אֲדֹנָי נֶגְדְּךָ כָל־תַּאֲוָתִי וְאַנְחָתִי מִמְּךָ לֹא־נִסְתָּרָה׃
Adonai negdejá jol taavatí, veanjatí mimejá lo nistára.
Señor, delante de ti está todo mi anhelo, y mi suspiro no se te oculta.
11
לִבִּי סְחַרְחַר עֲזָבַנִי כֹחִי וְאוֹר־עֵינַי גַּם־הֵם אֵין אִתִּי׃
Libí sejarjar azaváni jojí, veor einai gam hem ein ití.
Mi corazón da vueltas, me ha abandonado mi fuerza, y hasta la luz de mis ojos ya no está conmigo.
12
אֹהֲבַי וְרֵעַי מִנֶּגֶד נִגְעִי יַעֲמֹדוּ וּקְרוֹבַי מֵרָחֹק עָמָדוּ׃
Ohavai vereai minégued nig'í yaamódu, ukrovai merajok amádu.
Mis amigos y mis compañeros se apartan de mi llaga, y mis allegados se mantienen a distancia.
13
וַיְנַקְשׁוּ מְבַקְשֵׁי נַפְשִׁי וְדֹרְשֵׁי רָעָתִי דִּבְּרוּ הַוּוֹת וּמִרְמוֹת כָּל־הַיּוֹם יֶהְגּוּ׃
Vaynakshú mevakshei nafshí, vedorshei raatí diberú havot, umirmot kol hayom yehgú.
Ponen trampas los que buscan mi vida, y los que procuran mi mal hablan de ruinas y traman engaños todo el día.
14
וַאֲנִי כְחֵרֵשׁ לֹא אֶשְׁמָע וּכְאִלֵּם לֹא יִפְתַּח־פִּיו׃
Vaaní kejeresh lo eshmá, ujilem lo yiftaj piv.
Pero yo, como un sordo, no oigo, y soy como un mudo que no abre su boca.
15
וָאֱהִי כְּאִישׁ אֲשֶׁר לֹא־שֹׁמֵעַ וְאֵין בְּפִיו תּוֹכָחוֹת׃
Vaehí keish asher lo shoméa, veein befiv tojajot.
Y fui como un hombre que no escucha y en cuya boca no hay réplicas.
16
כִּי־לְךָ יְהוָה הוֹחָלְתִּי אַתָּה תַעֲנֶה אֲדֹנָי אֱלֹהָי׃
Ki lejá Adonai hojálti, Ata taané Adonai Elohai.
Porque en ti, Hashem, he esperado; tú responderás, Señor, Di-s mío.
17
כִּי־אָמַרְתִּי פֶּן־יִשְׂמְחוּ־לִי בְּמוֹט רַגְלִי עָלַי הִגְדִּילוּ׃
Ki amarti pen yismejú li, bemot raglí alai higdílu.
Porque dije: Que no se alegren de mí; cuando resbale mi pie, que no se engrandezcan contra mí.
18
כִּי־אֲנִי לְצֶלַע נָכוֹן וּמַכְאוֹבִי נֶגְדִּי תָמִיד׃
Ki aní letzela najón, umaj'oví negdí tamid.
Porque estoy a punto de caer, y mi dolor está siempre delante de mí.
19
כִּי־עֲוֺנִי אַגִּיד אֶדְאַג מֵחַטָּאתִי׃
Ki avoní aguid, ed'ag mejatatí.
Porque declaro mi iniquidad; me angustio por mi pecado.
20
וְאֹיְבַי חַיִּים עָצֵמוּ וְרַבּוּ שֹׂנְאַי שָׁקֶר׃
Veoyevai jayim atzému, verabú sonai sháker.
Y mis enemigos rebosan de vida y se han hecho fuertes, y se han multiplicado los que me odian con falsedad.
21
וּמְשַׁלְּמֵי רָעָה תַּחַת טוֹבָה יִשְׂטְנוּנִי תַּחַת רָדְפִי־טוֹב׃
Umshalmei raá tájat tová, yistenúni tájat rodfí tov.
Y los que pagan mal por bien me acusan porque persigo el bien.
22
אַל־תַּעַזְבֵנִי יְהוָה אֱלֹהַי אַל־תִּרְחַק מִמֶּנִּי׃
Al taazvéni Adonai, Elohai al tirjak miméni.
No me abandones, Hashem, Di-s mío; no te alejes de mí.
23
חוּשָׁה לְעֶזְרָתִי אֲדֹנָי תְּשׁוּעָתִי׃
Júsha leezratí, Adonai teshuatí.
Apresúrate en mi ayuda, Señor, salvación mía.

Preguntas frecuentes

¿De qué trata el Salmo 38?
El Salmo 38 es la oración de David en un estado de enfermedad, dolor y aislamiento, en el que reconoce abiertamente su falta y pide que Hashem no lo corrija con furor. Describe con detalle el deterioro del cuerpo y el alejamiento de amigos y allegados, y culmina pidiendo que Hashem no se aleje ni tarde en ayudar.
¿Qué significa «lehazkir» en el encabezado del Salmo 38?
«Lehazkir» significa «para recordar» o «para hacer mención», y aparece únicamente en los encabezados del Salmo 38 y del Salmo 70. Los comentaristas la relacionan con el acto de traer la propia situación ante Hashem, del mismo modo que una ofrenda hacía mención del que la traía.
¿Por qué David guarda silencio ante sus acusadores en el Salmo 38?
Porque decide no responderles y dejar el juicio en manos de Hashem. Se describe a sí mismo como un sordo que no oye y un mudo que no abre la boca, no por incapacidad sino por elección. Inmediatamente después explica el motivo: «porque en ti, Hashem, he esperado; tú responderás».