Bereshit Tamán — Segulá del Arizal, Tikún 48 de los Tikunei HaZohar
Bereshit Tamán es el Tikún 48 de los santos Tikunei HaZohar. Según trae esta página, es una segulá maravillosa instituida por el Arizal para decir cada día después de la tefilá. El texto original está en arameo; la propia página aclara que no hace falta entender las palabras, sino leer el texto. Aquí se ofrece además su traducción al español.
Este es el Tikún 48 de los santos Tikunei HaZohar, y es una segulá maravillosa —instituida por nuestro maestro, el gran luminar, el Arizal— para decir cada día, después de la tefilá. Su recitación es propicia para el tikún de la falta del pacto, y repara el nefesh, el rúaj y la neshamá de quien la dice; y el yétzer hará, el acusador, no puede contra él, y no verá la muerte de sus hijos, jalilá, y merecerá el temor de Hashem, y tendrá éxito en todos sus caminos, y se salvará del mal de la caída, y se elevará y ascenderá su mazal, y no llegará a la pobreza, jalilá, y sus enemigos caerán bajo él, y merecerá largura de días y el Mundo Venidero.
No hace falta entender las palabras, sino leer el texto.
“Bereshit” — allí hay dos, allí hay Shabat. Así: bet-reshit, bará-shit; y son dos Shabatot, sobre los cuales se dijo: “Y guardarán los hijos de Israel el Shabat, para hacer el Shabat”, etc. Dos veces se menciona aquí Shabat, correspondiendo a la Shejiná superior y a la inferior. “Ledorotam” — ¿qué es “ledorotam”? Dichoso aquel que les hace morada en Shabat en las dos cámaras del corazón, y se aparta de allí el yétzer hará, que es la profanación del Shabat. “Pacto eterno” — este es el Tzadik, sobre el cual reposan ambos: uno para llenarlo y uno para llenarse de él.
“Los hijos de Israel” — son los dos riñones, Nétzaj y Hod, hijos de Israel el anciano, la columna del medio. Tres veces “séptimo”, “séptimo”, “séptimo” — estos son los tres patriarcas. El deleite del Shabat: “Y un río sale del Edén para regar el jardín”. “Y un río” — hay río y hay río: hay un río que se llama “río de corrientes”, y hay un río que se llama “arroyo primordial”. Sobre el Edén superior se dijo: “Ojo no ha visto, Di-s, fuera de Ti”. Este río es la letra vav, que sale del Edén superior, que es la letra álef, y pasa entre Abá e Imá, y recorre quinientos años, y llega hasta el Tzadik, el séptimo, y desde allí riega al jardín, que es la Shejiná inferior.
Dichoso aquel que guarda la morada para el Shabat, que es el corazón, para que no se acerque allí la tristeza del bazo ni la ira de la hiel, que es el fuego del Guehinom, sobre la cual se dijo: “No encenderán fuego en ninguna de sus moradas en el día de Shabat”. Y así es ciertamente: todo el que se enoja es como si encendiera el fuego del Guehinom. Cuarenta melajot menos una son, correspondiendo a los cuarenta azotes menos uno, en Shabat. Y son diez que recibió Adam, diez Javá, diez la serpiente y nueve la tierra. Y por eso dijeron los maestros de la Mishná: “No se azota en Shabat”, porque esas melajot se cuentan para Israel en lugar de los azotes.
“Las salidas del Shabat son dos” — son el levantar y el depositar, que se hacen a la vez. Quien arranca un objeto de su lugar y lo deposita fuera de su lugar y de su dominio, es como si arrancara el Árbol de la Vida, que es la señal del pacto, y lo depositara en dominio ajeno. Quien hace esto causa que su neshamá sea arrancada de su dominio y depositada en otro dominio, que es la hiel y el bazo. Y esto causó que Israel fuera arrancado de la tierra de Israel y exiliado a tierra extraña, que es el dominio público. Y así es quien introduce la señal del pacto santo en dominio ajeno. Shabtai es el bazo; Jamá es la mujer mala, la hiel. Sobre Shabtai se dijo: “Y el pozo estaba vacío, no había en él agua” — “agua no había en él, pero serpientes y escorpiones sí había”. Y él es hambre y sed, lamento y duelo, oscuridad y luto, y es el exilio para Israel. E Israel debe hacerle un cambio en todo, y ya lo explicaron. Y él es la conversación profana, que está prohibida en Shabat. Y cuando no encuentra lugar donde morar, huye, como la sierva de Abraham, de la cual se dijo: “De delante de Sarai, mi señora, yo huyo”.
Sobre el bazo se dijo: “Quita tus zapatos de tus pies” — zapato manchado de gota fétida. “Porque el lugar sobre el que estás parado, tierra santa es” — este es el Shabat. Y sobre él dijo la Shejiná: “Me he quitado mi túnica, ¿cómo he de vestirla? He lavado mis pies, ¿cómo he de ensuciarlos?”. Y por eso debe la persona, en Shabat, hacer un cambio en las vestimentas, en la lámpara y en las comidas. Y debe añadir de lo profano a lo sagrado; y a todo el que añade, le añaden neshamá yeterá en Shabat, y a todo el que disminuye, le disminuyen esa neshamá yeterá, jas veshalom.
Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.
Preguntas frecuentes
Es el Tiku00fan 48 de los santos Tikunei HaZohar, un texto en arameo que comenta la palabra u201cBereshitu201d y las dimensiones del Shabat. Segu00fan trae esta pu00e1gina, el Arizal lo instituyu00f3 como segulu00e1 diaria para decir despuu00e9s de la tefilu00e1.
Segu00fan la indicaciu00f3n de la pu00e1gina, se dice cada du00eda, despuu00e9s de la tefilu00e1. No se limita a un du00eda determinado de la semana ni a una festividad.
La propia pu00e1gina aclara que no hace falta entender las palabras, sino leer el texto. Aun asu00ed, se ofrece aquu00ed la traducciu00f3n al espau00f1ol para quien desee comprender su contenido.
Segu00fan lo que trae la pu00e1gina, su recitaciu00f3n es propicia para el tiku00fan de la falta del pacto, y repara el nefesh, el ru00faaj y la neshamu00e1 de quien la dice. Se menciona ademu00e1s que el acusador no puede contra u00e9l, que tendru00e1 u00e9xito en sus caminos, que se elevaru00e1 su mazal y que mereceru00e1 largura de du00edas y el Mundo Venidero.