Oración para la víspera de Rosh Hashaná — Tefilá LeErev Rosh Hashaná
Esta oración y tejiná se dice en la víspera de Rosh Hashaná, el día en cuyo final entra la fiesta. Es una confesión ante Hashem antes del día del juicio, en la que la persona reconoce sus faltas y se compromete a no volver a pecar. En ella se pide ser inscrito para una vida buena, salud y sustento digno, y criar a los hijos sin dolor ni sufrimientos.
Hermosa oración y tejiná para decir en la víspera del día santo del juicio, Rosh Hashaná: para confesarse y suplicar ante nuestro Padre, Padre misericordioso, que nos perdone todas nuestras iniquidades y expíe nuestras transgresiones, y escuche nuestra oración para un año bueno, un año de alegría y de salvación.
¡Amo del mundo! Si me pusiera a detallar los pecados que cometí contra Ti, se acabaría el tiempo y ellos no se acabarían. Por eso, alma mía, me lamento por ti con corazón amargo: ¿cómo te saqué de la fuente de aguas vivas por medio de mis iniquidades? ¿Cómo no tuve compasión de mi alma, a la que su Creador llama «hija preciosa», y la llené de suciedad y de repugnancia?
Padre mío que estás en los cielos: ¿qué haré mañana, en el día santo de Rosh Hashaná, en el que Te sientas a juzgar Tu mundo? Pues incluso Tus ángeles santos que están en los cielos tiemblan y se estremecen ante el temor de Tu juicio; cuánto más un alma pecadora como la mía, que ha pecado contra Ti y Te ha irritado a cada instante. ¡Ay de mí cuando pienso que en estos días de recuerdo se escribe y se sella para cada persona todo lo que le ocurrirá y todo lo que hará en el año venidero: si vivirá su año con dignidad y si, Di-s libre, no lo vivirá; si tendrá paz y salud a lo largo del año, o si será juzgado, Di-s libre, con sufrimientos y enfermedad! Todas las obras de la persona, tanto las buenas como las malas, son pesadas en la balanza del juicio, para ver cuáles de ellas pesan más. ¡Y qué bueno es para la persona que sus buenas obras inclinen la balanza por encima de sus malas obras!
¡Amo del mundo! Mi corazón se derrite dentro de mí y un temblor recorre todos mis miembros al mirarme a mí misma (el hombre dirá: a mí mismo) ante el día del juicio, llena (el hombre dirá: lleno) de iniquidades. Y si pesas mis buenas obras frente a mis iniquidades, las iniquidades inclinarán la balanza en mi contra. Pero sé que Tú eres Di-s misericordioso y clemente, y en Tus palabras santas está escrito: «El que encubre sus transgresiones no prosperará» —la persona que no se confiesa de todas sus iniquidades será castigada por ellas—; «pero el que las confiesa y las abandona alcanzará misericordia» —quien se confiesa de sus iniquidades y hace teshuvá por ellas, su Creador tiene misericordia de él y le perdona sus iniquidades—. Por eso me confieso de las iniquidades que cometí ante Ti, y acepto sobre mí no volver a pecar ante Ti; y Tú, Hashem el bueno, perdóname por ellas, y no devuelvas vacía mi oración, y escucha todas mis oraciones y mis pedidos, tal como escuchaste la oración de Janá, la madre de Shmuel, y la alegraste con todo lo que pidió. Y concédenos, a mí y a mi esposo (el hombre dirá: y a mi esposa) y a mi descendencia, salir con bien en el juicio de este día del juicio, e inscríbenos para una vida buena, para la salud y para el sustento con dignidad, de Tu mano llena y amplia; y que no necesitemos regalos de carne y hueso ni préstamos de sus manos. Y merezcamos criar a nuestros hijos y a nuestras hijas sin ningún dolor ni sufrimiento, y que anden por el camino recto ante Ti; y merezcamos la venida del redentor justo, pronto, en nuestros días. Amén.
(Del libro de tejinot en ídish)
Traducción propia del hebreo original. En las citas bíblicas usamos el trato de «ustedes» (español neutro latinoamericano), no el «vosotros» de las ediciones peninsulares.
Preguntas frecuentes
Se dice cada au00f1o en la vu00edspera de Rosh Hashanu00e1, es decir, en el du00eda en cuyo final entra la fiesta de Rosh Hashanu00e1. Es una oraciu00f3n de confesiu00f3n y su00faplica antes del du00eda del juicio.
Se pide perdu00f3n por todas las iniquidades y ser inscrito para una vida buena, para la salud y para el sustento con dignidad, sin necesitar regalos ni pru00e9stamos de otras personas. Se pide tambiu00e9n criar a los hijos sin dolor ni sufrimientos, que anden por el camino recto, y merecer la venida del redentor justo.
La oraciu00f3n se apoya en el versu00edculo u00abEl que encubre sus transgresiones no prosperaru00e1, pero el que las confiesa y las abandona alcanzaru00e1 misericordiau00bb. Quien no se confiesa de sus iniquidades es castigado por ellas; quien las confiesa y hace teshuvu00e1, su Creador tiene misericordia de u00e9l y se las perdona.
Segu00fan esta oraciu00f3n, en los du00edas de recuerdo se escribe y se sella para cada persona todo lo que le ocurriru00e1 en el au00f1o venidero: si viviru00e1 su au00f1o con dignidad, si tendru00e1 paz y salud o si seru00e1 juzgado con sufrimientos y enfermedad. Todas las obras, buenas y malas, son pesadas en la balanza del juicio.