El Salmo 96 llama al mundo entero —no solo a Yisrael— a cantar. Su alcance es deliberadamente universal: las naciones, los pueblos, las familias de la tierra, y después los cielos, el mar, el campo y los árboles del bosque. Todos son convocados a la misma proclamación del versículo 10: «Hashem reina».
El centro polémico está en el versículo 5, que descarta a los dioses de los pueblos como elilim, cosas sin sustancia, frente a Hashem, que hizo los cielos. El salmo no plantea una competencia entre potencias, sino una diferencia de categoría entre lo que fue fabricado y quien creó.
Una versión de este salmo aparece en Divré haYamim I 16, entre los cánticos que David entregó a los Leviim cuando el Arca fue llevada a Yerushaláim. En la práctica se dice como tercer salmo de Kabalat Shabat, el viernes por la tarde.
Cuándo se dice:
En Kabalat Shabat, el viernes por la tarde
1
שִׁירוּ לַיהוָה שִׁיר חָדָשׁ שִׁירוּ לַיהוָה כָּל־הָאָרֶץ׃
Shíru l'Adonai shir jadash, shíru l'Adonai kol haáretz.
Canten a Hashem un cántico nuevo; canten a Hashem, toda la tierra.
2
שִׁירוּ לַיהוָה בָּרֲכוּ שְׁמוֹ בַּשְּׂרוּ מִיּוֹם־לְיוֹם יְשׁוּעָתוֹ׃
Shíru l'Adonai, barejú shemó, baserú miyom leyom yeshuató.
Canten a Hashem, bendigan su nombre; anuncien día tras día su salvación.
3
סַפְּרוּ בַגּוֹיִם כְּבוֹדוֹ בְּכָל־הָעַמִּים נִפְלְאוֹתָיו׃
Saperú vagoyim kevodó, bejol haamim niflaotav.
Cuenten entre las naciones su gloria, entre todos los pueblos sus maravillas.
4
כִּי גָדוֹל יְהוָה וּמְהֻלָּל מְאֹד נוֹרָא הוּא עַל־כָּל־אֱלֹהִים׃
Ki gadol Adonai umhulal meod, norá hu al kol elohim.
Porque grande es Hashem y muy alabado; temible es él sobre todos los dioses.
5
כִּי כָּל־אֱלֹהֵי הָעַמִּים אֱלִילִים וַיהוָה שָׁמַיִם עָשָׂה׃
Ki kol elohé haamim elilim, vAdonai shamáyim asá.
Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos vanos, pero Hashem hizo los cielos.
6
הוֹד־וְהָדָר לְפָנָיו עֹז וְתִפְאֶרֶת בְּמִקְדָּשׁוֹ׃
Hod vehadar lefanav, oz vetiféret bemikdashó.
Esplendor y majestad hay ante él; poder y hermosura en su Santuario.
7
הָבוּ לַיהוָה מִשְׁפְּחוֹת עַמִּים הָבוּ לַיהוָה כָּבוֹד וָעֹז׃
Havú l'Adonai mishpejot amim, havú l'Adonai kavod vaoz.
Den a Hashem, familias de los pueblos; den a Hashem gloria y poder.
8
הָבוּ לַיהוָה כְּבוֹד שְׁמוֹ שְׂאוּ־מִנְחָה וּבֹאוּ לְחַצְרוֹתָיו׃
Havú l'Adonai kevod shemó, seú minjá uvóu lejatzrotav.
Den a Hashem la gloria de su nombre; traigan ofrenda y entren en sus atrios.
9
הִשְׁתַּחֲווּ לַיהוָה בְּהַדְרַת־קֹדֶשׁ חִילוּ מִפָּנָיו כָּל־הָאָרֶץ׃
Hishtajavú l'Adonai behadrat kódesh, jílu mipanav kol haáretz.
Póstrense ante Hashem en el esplendor de la santidad; tiemblen ante él, toda la tierra.
10
אִמְרוּ בַגּוֹיִם יְהוָה מָלָךְ אַף־תִּכּוֹן תֵּבֵל בַּל־תִּמּוֹט יָדִין עַמִּים בְּמֵישָׁרִים׃
Imrú vagoyim Adonai malaj, af tikón tevel bal timot, yadín amim bemesharim.
Digan entre las naciones: Hashem reina; también afirmó el mundo, no se moverá; juzgará a los pueblos con rectitud.
11
יִשְׂמְחוּ הַשָּׁמַיִם וְתָגֵל הָאָרֶץ יִרְעַם הַיָּם וּמְלֹאוֹ׃
Yismejú hashamáyim vetaguel haáretz, yir'am hayam umloó.
Se alegrarán los cielos y se gozará la tierra; rugirá el mar y todo lo que lo llena.
12
יַעֲלֹז שָׂדַי וְכָל־אֲשֶׁר־בּוֹ אָז יְרַנְּנוּ כָּל־עֲצֵי־יָעַר׃
Yaaloz sadai vejol asher bo, az yeranenú kol atzé yáar.
Exultará el campo y todo lo que hay en él; entonces cantarán todos los árboles del bosque
13
לִפְנֵי יְהוָה כִּי בָא כִּי בָא לִשְׁפֹּט הָאָרֶץ יִשְׁפֹּט־תֵּבֵל בְּצֶדֶק וְעַמִּים בֶּאֱמוּנָתוֹ׃
Lifné Adonai ki va, ki va lishpot haáretz, yishpot tevel betzédek, veamim beemunató.
ante Hashem, porque viene, porque viene a juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con su fidelidad.