El Salmo 76 celebra una victoria que no fue militar. Un ejército llegó hasta las puertas y allí, sin batalla narrada, quedó deshecho: los guerreros durmieron su sueño, los hombres de guerra no encontraron sus manos, y el carro y el caballo quedaron aturdidos por una sola reprensión.
Rashí y Radak leen este salmo en relación con la derrota del ejército de Sanjeriv ante Yerushaláim. El texto no nombra al enemigo, y su fuerza está justamente en eso: describe el momento en que la tierra entera calla porque escuchó el juicio desde el cielo.
El salmo identifica Shalem con Tzión y presenta el santuario como el lugar donde se rompen el arco, el escudo y la espada. La guerra no se gana: se quiebra.
Cuándo se dice:
El día 14 del ciclo mensual de Tehilim
1
לַמְנַצֵּחַ בִּנְגִינֹת מִזְמוֹר לְאָסָף שִׁיר׃
Lamnatzéaj binguinot, mizmor leAsaf shir.
Para el director, con instrumentos de cuerda. Salmo de Asaf, cántico.
2
נוֹדָע בִּיהוּדָה אֱלֹהִים בְּיִשְׂרָאֵל גָּדוֹל שְׁמוֹ׃
Nodá biYhudá Elohim, beYisrael gadol shemó.
Conocido es Di-s en Yehudá; en Yisrael es grande su nombre.
3
וַיְהִי בְשָׁלֵם סֻכּוֹ וּמְעוֹנָתוֹ בְצִיּוֹן׃
Vayehí veShalem sukó, umeonató veTzión.
Y estuvo en Shalem su tabernáculo, y su morada en Tzión.
4
שָׁמָּה שִׁבַּר רִשְׁפֵי־קָשֶׁת מָגֵן וְחֶרֶב וּמִלְחָמָה סֶלָה׃
Shama shibar rishfé káshet, maguén vejérev umiljamá, Selá.
Allí quebró las flechas encendidas del arco, el escudo, la espada y la guerra. Selá.
5
נָאוֹר אַתָּה אַדִּיר מֵהַרְרֵי־טָרֶף׃
Naor atá, adir mehareré táref.
Resplandeciente eres tú, más poderoso que los montes de presa.
6
אֶשְׁתּוֹלְלוּ אַבִּירֵי לֵב נָמוּ שְׁנָתָם וְלֹא־מָצְאוּ כָל־אַנְשֵׁי־חַיִל יְדֵיהֶם׃
Eshtolelú abiré lev, namu shenatam, veló matzeú jol anshé jáyil yedehem.
Fueron despojados los de corazón fuerte, durmieron su sueño, y ninguno de los hombres de guerra encontró sus manos.
7
מִגַּעֲרָתְךָ אֱלֹהֵי יַעֲקֹב נִרְדָּם וְרֶכֶב וָסוּס׃
Migaaratejá Elohé Yaakov, nirdam veréjev vasus.
Por tu reprensión, Di-s de Yaakov, quedaron aturdidos el carro y el caballo.
8
אַתָּה נוֹרָא אַתָּה וּמִי־יַעֲמֹד לְפָנֶיךָ מֵאָז אַפֶּךָ׃
Atá norá atá, umí yaamod lefanéja meaz apéja.
Temible eres tú; ¿quién se sostendrá ante ti desde el momento de tu ira?
9
מִשָּׁמַיִם הִשְׁמַעְתָּ דִּין אֶרֶץ יָרְאָה וְשָׁקָטָה׃
Mishamáyim hishmata din, éretz yareá veshakáta.
Desde los cielos hiciste oír el juicio; la tierra temió y quedó en silencio.
10
בְּקוּם־לַמִּשְׁפָּט אֱלֹהִים לְהוֹשִׁיעַ כָּל־עַנְוֵי־אֶרֶץ סֶלָה׃
Bekum lamishpat Elohim, lehoshía kol anvé éretz, Selá.
Cuando Di-s se levantó para juzgar, para salvar a todos los humildes de la tierra. Selá.
11
כִּי־חֲמַת אָדָם תּוֹדֶךָּ שְׁאֵרִית חֵמֹת תַּחְגֹּר׃
Ki jamat adam todéka, sheerit jemot tajgor.
Porque la furia del hombre te alabará; el resto de las furias lo ceñirás.
12
נִדֲרוּ וְשַׁלְּמוּ לַיהוָה אֱלֹהֵיכֶם כָּל־סְבִיבָיו יוֹבִילוּ שַׁי לַמּוֹרָא׃
Nidarú veshalemú lAdonai Elohejem, kol sevivav yovilu shai lamorá.
Hagan votos y cúmplanlos a Hashem, su Di-s; todos los que lo rodean traigan ofrenda al Temible.
13
יִבְצֹר רוּחַ נְגִידִים נוֹרָא לְמַלְכֵי־אָרֶץ׃
Yivtzor rúaj neguidim, norá lemaljé áretz.
Él corta el espíritu de los príncipes; es temible para los reyes de la tierra.