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Salmo 74

El santuario en ruinas

תהילים 74

El Salmo 74 es un maskil de Asaf que describe el santuario saqueado e incendiado. El enemigo entró en el lugar de reunión, plantó allí sus propios emblemas y destrozó las tallas de madera a golpes de hacha y martillo. Es una de las descripciones más gráficas de una destrucción en todo Tehilim.

Lo más doloroso del lamento no es la ruina material sino el silencio que la sigue: ya no hay profeta y nadie sabe hasta cuándo durará. El salmista no pide venganza personal, sino que Di-s recuerde el pacto y a la comunidad que adquirió desde antiguo.

En el centro del salmo hay un giro: los versículos 12 a 17 recuerdan el poder que partió el mar, secó los ríos y fijó el verano y el invierno. Ese mismo poder es el que ahora parece retirado, y sobre esa contradicción se apoya la súplica final.

Cuándo se dice: El día 14 del ciclo mensual de Tehilim

1
מַשְׂכִּיל לְאָסָף לָמָה אֱלֹהִים זָנַחְתָּ לָנֶצַח יֶעְשַׁן אַפְּךָ בְּצֹאן מַרְעִיתֶךָ׃
Maskil leAsaf. Lama Elohim zanajta lanétzaj, yeshan apejá betzón maritéja.
Maskil de Asaf. ¿Por qué, Di-s, nos rechazaste para siempre? ¿Por qué humea tu ira contra el rebaño de tu pastoreo?
2
זְכֹר עֲדָתְךָ קָנִיתָ קֶּדֶם גָּאַלְתָּ שֵׁבֶט נַחֲלָתֶךָ הַר־צִיּוֹן זֶה שָׁכַנְתָּ בּוֹ׃
Zejor adatejá kanita kédem, gaalta shévet najalatéja, har Tzión ze shajanta bo.
Recuerda a tu congregación, que adquiriste en la antigüedad, la tribu de tu heredad que redimiste, el monte Tzión, donde habitaste.
3
הָרִימָה פְעָמֶיךָ לְמַשֻּׁאוֹת נֶצַח כָּל־הֵרַע אוֹיֵב בַּקֹּדֶשׁ׃
Harima feaméja lemashuot nétzaj, kol herá oyev bakódesh.
Dirige tus pasos hacia las ruinas de siempre; todo lo dañó el enemigo en el santuario.
4
שָׁאֲגוּ צֹרְרֶיךָ בְּקֶרֶב מוֹעֲדֶךָ שָׂמוּ אוֹתֹתָם אֹתוֹת׃
Shaagú tzoreréja bekérev moadéja, samu ototam otot.
Rugieron tus adversarios en medio de tu lugar de reunión; pusieron sus emblemas como señales.
5
יִוָּדַע כְּמֵבִיא לְמָעְלָה בִּסֲבָךְ־עֵץ קַרְדֻּמּוֹת׃
Yivadá kemeví lemála, bisvaj etz kardumot.
Se veían como quien alza el hacha en la espesura del bosque.
6
וְעַתָּה פִּתּוּחֶיהָ יָּחַד בְּכַשִּׁיל וְכֵילַפֹּת יַהֲלֹמוּן׃
Veatá pitujéha yájad, bejashil vejelapot yahalomún.
Y ahora, todas sus tallas a la vez, con mazos y martillos las destrozan.
7
שִׁלְחוּ בָאֵשׁ מִקְדָּשֶׁךָ לָאָרֶץ חִלְּלוּ מִשְׁכַּן־שְׁמֶךָ׃
Shilju vaesh mikdashéja, laáretz jilelú mishkan sheméja.
Prendieron fuego a tu santuario; hasta el suelo profanaron la morada de tu nombre.
8
אָמְרוּ בְלִבָּם נִינָם יָחַד שָׂרְפוּ כָל־מוֹעֲדֵי־אֵל בָּאָרֶץ׃
Ameru velibam ninam yájad, sarefú jol moadé El baáretz.
Dijeron en su corazón: los destruiremos por completo. Quemaron todos los lugares de reunión de Di-s en la tierra.
9
אוֹתֹתֵינוּ לֹא רָאִינוּ אֵין־עוֹד נָבִיא וְלֹא־אִתָּנוּ יֹדֵעַ עַד־מָה׃
Ototénu lo raínu, en od naví, veló itánu yodéa ad ma.
Nuestras señales ya no vimos; no hay más profeta, y no hay entre nosotros quien sepa hasta cuándo.
10
עַד־מָתַי אֱלֹהִים יְחָרֶף צָר יְנָאֵץ אוֹיֵב שִׁמְךָ לָנֶצַח׃
Ad matai Elohim yejaref tzar, yenaetz oyev shimjá lanétzaj.
¿Hasta cuándo, Di-s, afrentará el adversario? ¿Blasfemará el enemigo tu nombre para siempre?
11
לָמָּה תָשִׁיב יָדְךָ וִימִינֶךָ מִקֶּרֶב חֵיקְךָ כַלֵּה׃
Lama tashiv yadejá viminéja, mikérev jekejá jalé.
¿Por qué retiras tu mano, tu diestra? Sácala de tu seno y acaba con ellos.
12
וֵאלֹהִים מַלְכִּי מִקֶּדֶם פֹּעֵל יְשׁוּעוֹת בְּקֶרֶב הָאָרֶץ׃
VElohim malkí mikédem, poel yeshuot bekérev haáretz.
Pero Di-s es mi rey desde antiguo, el que obra salvaciones en medio de la tierra.
13
אַתָּה פוֹרַרְתָּ בְעָזְּךָ יָם שִׁבַּרְתָּ רָאשֵׁי תַנִּינִים עַל־הַמָּיִם׃
Atá forarta veozejá yam, shibarta rashé taninim al hamáyim.
Tú partiste el mar con tu poder; quebraste las cabezas de los monstruos sobre las aguas.
14
אַתָּה רִצַּצְתָּ רָאשֵׁי לִוְיָתָן תִּתְּנֶנּוּ מַאֲכָל לְעָם לְצִיִּים׃
Atá ritzatzta rashé livyatán, titenénu maajal leam letziyim.
Tú aplastaste las cabezas del Leviatán; lo entregaste como alimento al pueblo del desierto.
15
אַתָּה בָקַעְתָּ מַעְיָן וָנָחַל אַתָּה הוֹבַשְׁתָּ נַהֲרוֹת אֵיתָן׃
Atá vakata mayán vanájal, atá hovashta naharot etán.
Tú abriste manantial y arroyo; tú secaste ríos caudalosos.
16
לְךָ יוֹם אַף־לְךָ לָיְלָה אַתָּה הֲכִינוֹתָ מָאוֹר וָשָׁמֶשׁ׃
Lejá yom af lejá láila, atá hajinota maor vashámesh.
Tuyo es el día, y tuya también la noche; tú preparaste la luminaria y el sol.
17
אַתָּה הִצַּבְתָּ כָּל־גְּבוּלוֹת אָרֶץ קַיִץ וָחֹרֶף אַתָּה יְצַרְתָּם׃
Atá hitzavta kol guevulot áretz, káyitz vajóref atá yetzartam.
Tú fijaste todos los límites de la tierra; el verano y el invierno tú los formaste.
18
זְכָר־זֹאת אוֹיֵב חֵרֵף יְהוָה וְעַם נָבָל נִאֲצוּ שְׁמֶךָ׃
Zejor zot oyev jeref Adonai, veam naval niatzú sheméja.
Recuerda esto: el enemigo afrentó a Hashem, y un pueblo vil blasfemó tu nombre.
19
אַל־תִּתֵּן לְחַיַּת נֶפֶשׁ תּוֹרֶךָ חַיַּת עֲנִיֶּיךָ אַל־תִּשְׁכַּח לָנֶצַח׃
Al titén lejayat néfesh toréja, jayat aniyéja al tishkaj lanétzaj.
No entregues a la fiera el alma de tu tórtola; no olvides para siempre la vida de tus pobres.
20
הַבֵּט לַבְּרִית כִּי מָלְאוּ מַחֲשַׁכֵּי־אֶרֶץ נְאוֹת חָמָס׃
Habet laberit, ki maleú majashaké éretz neot jamas.
Mira el pacto, porque los rincones oscuros de la tierra se llenaron de moradas de violencia.
21
אַל־יָשֹׁב דַּךְ נִכְלָם עָנִי וְאֶבְיוֹן יְהַלְלוּ שְׁמֶךָ׃
Al yashov daj nijlam, aní veevyón yehalelú sheméja.
Que el oprimido no vuelva humillado; que el pobre y el necesitado alaben tu nombre.
22
קוּמָה אֱלֹהִים רִיבָה רִיבֶךָ זְכֹר חֶרְפָּתְךָ מִנִּי־נָבָל כָּל־הַיּוֹם׃
Kuma Elohim riva rivéja, zejor jerpatejá miní naval kol hayom.
Levántate, Di-s, defiende tu causa; recuerda la afrenta que el vil te dirige todo el día.
23
אַל־תִּשְׁכַּח קוֹל צֹרְרֶיךָ שְׁאוֹן קָמֶיךָ עֹלֶה תָמִיד׃
Al tishkaj kol tzoreréja, sheón kaméja olé tamid.
No olvides la voz de tus adversarios, el estruendo de los que se alzan contra ti, que sube sin cesar.

Preguntas frecuentes

¿Sobre qué destrucción habla el Salmo 74?
El Salmo 74 describe el saqueo y el incendio del santuario por un enemigo que entró en él, colocó sus propios emblemas y destrozó las tallas de madera con mazos y hachas. La tradición judía lo ha leído tanto en relación con la destrucción del Primer Templo como con la del Segundo, porque las imágenes se aplican a ambas. El salmo no nombra al enemigo, lo que lo ha hecho aplicable a cada exilio posterior.
¿Qué significa que ya no hay profeta en el Salmo 74?
El versículo 9 lamenta que, además de la destrucción física, se perdió la voz que podía explicar cuánto duraría el castigo. Sin profeta no hay quien diga hasta cuándo, y esa incertidumbre es presentada como parte del sufrimiento. Es uno de los pocos lugares de Tehilim donde el silencio profético se nombra explícitamente como una pérdida.
¿Por qué el Salmo 74 recuerda la creación en medio de un lamento?
Los versículos 12 a 17 recuerdan que Di-s partió el mar, secó los ríos caudalosos y fijó el día, la noche, el verano y el invierno. El salmista invoca ese poder precisamente porque contrasta con el abandono que está viviendo: quien ordenó el mundo entero no puede ser indiferente a la ruina de su santuario. El recuerdo funciona como argumento dentro de la súplica.