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Salmo 42

Como el ciervo brama por las aguas

תהילים 42

El Salmo 42 es de los hijos de Kóraj, y es uno de los textos más íntimos de Tehilim. Quien habla está lejos de Yerushaláim, en la región del Yardén y del Jermón, y recuerda cómo antes subía con la multitud en fiesta hasta la Casa de Di-s; ahora sus lágrimas son su pan y sus enemigos le preguntan todo el día dónde está su Di-s.

El salmo se organiza en torno a un estribillo que se repite dos veces: «¿Por qué te abates, alma mía?». Ese mismo estribillo vuelve a aparecer al final del Salmo 43, razón por la cual muchos comentaristas entienden que los Salmos 42 y 43 son una sola composición dividida en dos capítulos.

Cuándo se dice: En tiempos de lejanía espiritual y añoranza

1
לַמְנַצֵּחַ מַשְׂכִּיל לִבְנֵי־קֹרַח׃
Lamnatzéaj maskil livnei Kóraj.
Al director del canto. Maskil de los hijos de Kóraj.
2
כְּאַיָּל תַּעֲרֹג עַל־אֲפִיקֵי־מָיִם כֵּן נַפְשִׁי תַעֲרֹג אֵלֶיךָ אֱלֹהִים׃
Keayal taarog al afiké máyim, ken nafshí taarog eléja Elohim.
Como el ciervo brama por las corrientes de agua, así clama mi alma por ti, Di-s.
3
צָמְאָה נַפְשִׁי לֵאלֹהִים לְאֵל חָי מָתַי אָבוֹא וְאֵרָאֶה פְּנֵי אֱלֹהִים׃
Tzamá nafshí lElohim leEl jai, matai avó veeraé pené Elohim.
Mi alma tiene sed de Di-s, del Di-s viviente. ¿Cuándo vendré y me presentaré ante Di-s?
4
הָיְתָה־לִּי דִמְעָתִי לֶחֶם יוֹמָם וָלָיְלָה בֶּאֱמֹר אֵלַי כָּל־הַיּוֹם אַיֵּה אֱלֹהֶיךָ׃
Hayetá li dimatí léjem yomam valáila, beemor elai kol hayom ayé Elohéja.
Mis lágrimas han sido mi pan de día y de noche, mientras me dicen todo el día: ¿Dónde está tu Di-s?
5
אֵלֶּה אֶזְכְּרָה וְאֶשְׁפְּכָה עָלַי נַפְשִׁי כִּי אֶעֱבֹר בַּסָּךְ אֶדַּדֵּם עַד־בֵּית אֱלֹהִים בְּקוֹל־רִנָּה וְתוֹדָה הָמוֹן חוֹגֵג׃
Éle ezkerá veeshpejá alai nafshí, ki eevor basaj edadem ad bet Elohim, bekol riná vetodá hamón joguég.
Estas cosas recuerdo y derramo mi alma dentro de mí: cómo pasaba con la multitud, marchando con ellos hasta la Casa de Di-s, con voz de júbilo y agradecimiento, entre el gentío en fiesta.
6
מַה־תִּשְׁתּוֹחֲחִי נַפְשִׁי וַתֶּהֱמִי עָלָי הוֹחִילִי לֵאלֹהִים כִּי־עוֹד אוֹדֶנּוּ יְשׁוּעוֹת פָּנָיו׃
Ma tishtojají nafshí vatehemí alai, hojíli lElohim ki od odénu yeshuot panav.
¿Por qué te abates, alma mía, y te agitas dentro de mí? Espera en Di-s, que todavía he de agradecerle por las salvaciones de su rostro.
7
אֱלֹהַי עָלַי נַפְשִׁי תִשְׁתּוֹחָח עַל־כֵּן אֶזְכָּרְךָ מֵאֶרֶץ יַרְדֵּן וְחֶרְמוֹנִים מֵהַר מִצְעָר׃
Elohai alai nafshí tishtojaj, al ken ezkorjá meéretz Yarden vejermonim mehar Mitzar.
Di-s mío, mi alma se abate dentro de mí; por eso te recuerdo desde la tierra del Yardén y del Jermón, desde el monte Mitzar.
8
תְּהוֹם־אֶל־תְּהוֹם קוֹרֵא לְקוֹל צִנּוֹרֶיךָ כָּל־מִשְׁבָּרֶיךָ וְגַלֶּיךָ עָלַי עָבָרוּ׃
Tehom el tehom koré lekol tzinoréja, kol mishbaréja vegaléja alai avaru.
Un abismo llama a otro abismo al estruendo de tus cascadas; todas tus olas y tus oleajes pasaron sobre mí.
9
יוֹמָם יְצַוֶּה יְהוָה חַסְדּוֹ וּבַלַּיְלָה שִׁירוֹ עִמִּי תְּפִלָּה לְאֵל חַיָּי׃
Yomam yetzavé Adonai jasdó, uvaláila shiró imí, tefilá leEl jayai.
De día ordenará Hashem su bondad, y de noche su canto estará conmigo, una plegaria al Di-s de mi vida.
10
אוֹמְרָה לְאֵל סַלְעִי לָמָה שְׁכַחְתָּנִי לָמָּה־קֹדֵר אֵלֵךְ בְּלַחַץ אוֹיֵב׃
Omerá leEl salí lama shejajtáni, láma koder elej belájatz oyev.
Diré a Di-s, mi roca: ¿Por qué me has olvidado? ¿Por qué he de andar sombrío bajo la opresión del enemigo?
11
בְּרֶצַח בְּעַצְמוֹתַי חֵרְפוּנִי צוֹרְרָי בְּאָמְרָם אֵלַי כָּל־הַיּוֹם אַיֵּה אֱלֹהֶיךָ׃
Berétzaj beatzmotai jerefúni tzorerai, beomram elai kol hayom ayé Elohéja.
Como una herida en mis huesos me afrentan mis adversarios, diciéndome todo el día: ¿Dónde está tu Di-s?
12
מַה־תִּשְׁתּוֹחֲחִי נַפְשִׁי וּמַה־תֶּהֱמִי עָלָי הוֹחִילִי לֵאלֹהִים כִּי־עוֹד אוֹדֶנּוּ יְשׁוּעֹת פָּנַי וֵאלֹהָי׃
Ma tishtojají nafshí umá tehemí alai, hojíli lElohim ki od odénu yeshuot panai vElohai.
¿Por qué te abates, alma mía, y por qué te agitas dentro de mí? Espera en Di-s, que todavía he de agradecerle: es la salvación de mi rostro y mi Di-s.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa el Salmo 42?
El Salmo 42 expresa la sed del alma por Di-s cuando la cercanía se ha perdido. El autor, uno de los hijos de Kóraj, está lejos de Yerushaláim y recuerda las peregrinaciones al Templo mientras sus adversarios le preguntan burlonamente dónde está su Di-s. La imagen del ciervo que brama por el agua abre el salmo y define su tono: no es un lamento por bienes perdidos, sino por la presencia divina.
¿Los Salmos 42 y 43 son un solo salmo?
Muchos comentaristas los entienden como una sola composición dividida en dos capítulos. El Salmo 43 no tiene encabezado propio, algo poco frecuente en esta sección de Tehilim, y repite palabra por palabra el estribillo «¿Por qué te abates, alma mía?» que aparece dos veces en el Salmo 42. También comparte con él la imagen de andar sombrío bajo la opresión del enemigo.
¿Quiénes eran los hijos de Kóraj que compusieron el Salmo 42?
Eran descendientes de Kóraj, el levita que se rebeló contra Moshé en el desierto. La Torá señala que los hijos de Kóraj no murieron con él, y sus descendientes llegaron a ser cantores en el Templo. Los Salmos 42 al 49 llevan su nombre en el encabezado.