Salmo 3
Muchos se levantan contra mí
תהילים 3
El Salmo 3 es el primero del libro con una superscripción histórica: David lo compone mientras huye de su hijo Avshalom. Es una plegaria dicha en el peor momento posible, cuando los enemigos son muchos y hasta lo declaran perdido, y sin embargo el salmo no se hunde: David se acuesta, duerme y despierta, porque Hashem lo sostiene.
El Talmud (Berajot 7b) pregunta por qué David lo llama mizmor, «canto», y no una elegía, y responde que David se alegró al ver que la rebelión venía de su propio hijo y no de un extraño, porque un hijo aún puede tener compasión.
Cuándo se dice: El primer día del mes, en el ciclo mensual de Tehilim
1
מִזְמוֹר לְדָוִד בְּבָרְחוֹ מִפְּנֵי אַבְשָׁלוֹם בְּנוֹ׃
Mizmor leDavid, bevorjó mipené Avshalom benó.
Salmo de David, cuando huía de su hijo Avshalom.
2
יְהוָה מָה־רַבּוּ צָרָי רַבִּים קָמִים עָלָי׃
Adonai ma rabú tzarái, rabim kamim alái.
Hashem, ¡cuántos son mis adversarios! Muchos se levantan contra mí.
3
רַבִּים אֹמְרִים לְנַפְשִׁי אֵין יְשׁוּעָתָה לּוֹ בֵאלֹהִים סֶלָה׃
Rabim omrim lenafshí: en yeshuatá lo velohim. Selá.
Muchos dicen de mi alma: «No hay salvación para él en Di-s». Selá.
4
וְאַתָּה יְהוָה מָגֵן בַּעֲדִי כְּבוֹדִי וּמֵרִים רֹאשִׁי׃
Veatá Adonai maguén baadí, kevodí umerim roshí.
Pero tú, Hashem, eres escudo alrededor de mí, mi gloria y el que levanta mi cabeza.
5
קוֹלִי אֶל־יְהוָה אֶקְרָא וַיַּעֲנֵנִי מֵהַר קָדְשׁוֹ סֶלָה׃
Kolí el Adonai ekrá, vayaaneni mehar kodshó. Selá.
Con mi voz clamo a Hashem, y Él me responde desde su monte santo. Selá.
6
אֲנִי שָׁכַבְתִּי וָאִישָׁנָה הֱקִיצוֹתִי כִּי יְהוָה יִסְמְכֵנִי׃
Aní shajavti vaishana, hekitzoti ki Adonai yismejeni.
Yo me acosté y dormí; desperté, porque Hashem me sostiene.
7
לֹא־אִירָא מֵרִבְבוֹת עָם אֲשֶׁר סָבִיב שָׁתוּ עָלָי׃
Lo irá merivevot am asher saviv shatu alái.
No temeré a las miríadas de gente que por todos lados se han apostado contra mí.
8
קוּמָה יְהוָה הוֹשִׁיעֵנִי אֱלֹהַי כִּי־הִכִּיתָ אֶת־כָּל־אֹיְבַי לֶחִי שִׁנֵּי רְשָׁעִים שִׁבַּרְתָּ׃
Kuma Adonai hoshieni Elohai, ki hikita et kol oyevái léji, shiné reshaím shibarta.
¡Levántate, Hashem! ¡Sálvame, Di-s mío! Porque has golpeado en la mejilla a todos mis enemigos; los dientes de los malvados has quebrado.
9
לַיהוָה הַיְשׁוּעָה עַל־עַמְּךָ בִרְכָתֶךָ סֶּלָה׃
LAdonai hayeshuá, al amejá birjatéja. Selá.
De Hashem es la salvación; sobre tu pueblo, tu bendición. Selá.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la historia detrás del Salmo 3?
El Salmo 3 fue compuesto por David mientras huía de Yerushaláim durante la rebelión de su hijo Avshalom. El encabezado lo dice explícitamente, y es la primera vez en el libro de Tehilim que un salmo se ubica en un momento concreto de la vida de David. El texto refleja esa situación: enemigos numerosos, voces que lo dan por perdido y una confianza que se sostiene a pesar de todo.
¿Por qué el Salmo 3 se llama «mizmor» y no una lamentación?
El Talmud (Berajot 7b) plantea justamente esa pregunta, ya que huir de un hijo rebelde parecería motivo de elegía y no de canto. La respuesta que ofrece es que David se consoló al ver que quien se levantaba contra él era su hijo, pues un hijo todavía puede sentir compasión, mientras que un extraño no. El nombre del salmo señala así un consuelo dentro de la desgracia.
¿Qué quiere decir «Selá»?
Selá es una palabra hebrea que aparece decenas de veces en Tehilim y cuyo sentido exacto no se conserva con certeza. La explicación más difundida entre los comentaristas es que indica una pausa musical o un énfasis, y otros la relacionan con la idea de permanencia, «para siempre». Por eso se conserva sin traducir en el texto español.