El Salmo 144 (Tehilim 144) comienza con las palabras «Barúj Hashem tzurí» —bendito sea Hashem, mi Roca— y agradece a quien adiestra las manos de David para la batalla. Pero inmediatamente el salmo se vuelve sobre sí mismo: si la fuerza viene de arriba, ¿qué es entonces el hombre, cuyos días son «como sombra que pasa»?
La segunda mitad cambia de registro por completo. Del pedido de rescate frente a los enemigos, el salmo pasa a describir la bendición material de un pueblo en paz: hijos crecidos, hijas como columnas talladas, graneros llenos, rebaños numerosos y calles sin grito de angustia.
El último versículo, «feliz el pueblo cuyo Di-s es Hashem», es el mismo que se recita al comenzar Ashrei, unido al versículo del Salmo 84. En algunas comunidades el Salmo 144 se dice después de Minjá en los días de semana.
Cuándo se dice:
En algunas comunidades, después de Minjá en días de semana
1
לְדָוִד בָּרוּךְ יְהוָה צוּרִי הַמְלַמֵּד יָדַי לַקְרָב אֶצְבְּעוֹתַי לַמִּלְחָמָה׃
LeDavid. Baruj Adonai tzurí, hamelamed yadai lakrav, etzbeotai lamiljamá.
De David. Bendito sea Hashem, mi Roca, que adiestra mis manos para el combate, mis dedos para la guerra.
2
חַסְדִּי וּמְצוּדָתִי מִשְׂגַּבִּי וּמְפַלְטִי לִי מָגִנִּי וּבוֹ חָסִיתִי הָרוֹדֵד עַמִּי תַחְתָּי׃
Jasdí umtzudatí misgabí umfaltí li, maguiní uvó jasíti, harodéd amí tajtai.
Mi jésed y mi fortaleza, mi alto refugio y mi libertador, mi escudo, y en él me he refugiado; el que somete a mi pueblo debajo de mí.
3
יְהוָה מָה־אָדָם וַתֵּדָעֵהוּ בֶּן־אֱנוֹשׁ וַתְּחַשְּׁבֵהוּ׃
Adonai ma adam vatedaéhu, ben enosh vatejashvéhu.
Hashem, ¿qué es el hombre para que lo conozcas, el hijo del mortal para que lo tengas en cuenta?
4
אָדָם לַהֶבֶל דָּמָה יָמָיו כְּצֵל עוֹבֵר׃
Adam lahével damá, yamav ketzel over.
El hombre es semejante a un soplo; sus días, como sombra que pasa.
5
יְהוָה הַט־שָׁמֶיךָ וְתֵרֵד גַּע בֶּהָרִים וְיֶעֱשָׁנוּ׃
Adonai hat shaméja vetered, ga beharim veyeeshánu.
Hashem, inclina tus cielos y desciende; toca los montes y humearán.
6
בְּרוֹק בָּרָק וּתְפִיצֵם שְׁלַח חִצֶּיךָ וּתְהֻמֵּם׃
Berok barak utfitzem, shelaj jitzéja utehumem.
Haz brillar el relámpago y dispérsalos; envía tus flechas y confúndelos.
7
שְׁלַח יָדֶיךָ מִמָּרוֹם פְּצֵנִי וְהַצִּילֵנִי מִמַּיִם רַבִּים מִיַּד בְּנֵי נֵכָר׃
Shelaj yadéja mimarom, petzéni vehatziléni mimáyim rabim, miyad bené nejar.
Envía tus manos desde lo alto; rescátame y líbrame de aguas caudalosas, de la mano de los extraños,
8
אֲשֶׁר פִּיהֶם דִּבֶּר־שָׁוְא וִימִינָם יְמִין שָׁקֶר׃
Asher pihem díber shav, viminam yemin sháker.
cuya boca habla falsedad y cuya diestra es diestra de mentira.
9
אֱלֹהִים שִׁיר חָדָשׁ אָשִׁירָה לָּךְ בְּנֵבֶל עָשׂוֹר אֲזַמְּרָה־לָּךְ׃
Elohim shir jadash ashíra laj, benével asor azamrá laj.
Di-s, un cántico nuevo te cantaré; con arpa de diez cuerdas te haré música,
10
הַנּוֹתֵן תְּשׁוּעָה לַמְּלָכִים הַפּוֹצֶה אֶת־דָּוִד עַבְדּוֹ מֵחֶרֶב רָעָה׃
Hanotén teshuá lamelajim, hapotzé et David avdó mejérev raá.
al que da salvación a los reyes, al que rescata a David, su siervo, de la espada dañina.
11
פְּצֵנִי וְהַצִּילֵנִי מִיַּד בְּנֵי־נֵכָר אֲשֶׁר פִּיהֶם דִּבֶּר־שָׁוְא וִימִינָם יְמִין שָׁקֶר׃
Petzéni vehatziléni miyad bené nejar, asher pihem díber shav, viminam yemin sháker.
Rescátame y líbrame de la mano de los extraños, cuya boca habla falsedad y cuya diestra es diestra de mentira.
12
אֲשֶׁר בָּנֵינוּ כִּנְטִעִים מְגֻדָּלִים בִּנְעוּרֵיהֶם בְּנוֹתֵינוּ כְזָוִיֹּת מְחֻטָּבוֹת תַּבְנִית הֵיכָל׃
Asher banéinu kintiím megudalim binureihem, benotéinu jezaviyot mejutavot tavnit hejal.
Que nuestros hijos sean como plantas crecidas en su juventud; nuestras hijas, como columnas de esquina talladas al modo de un palacio.
13
מְזָוֵינוּ מְלֵאִים מְפִיקִים מִזַּן אֶל־זַן צֹאונֵנוּ מַאֲלִיפוֹת מְרֻבָּבוֹת בְּחוּצוֹתֵינוּ׃
Mezavéinu meleím mefikim mizan el zan, tzonénu maalifot merubavot bejutzoténu.
Nuestros graneros, llenos, proveyendo de toda especie; nuestros rebaños, multiplicándose por miles y por decenas de miles en nuestros campos.
14
אַלּוּפֵינוּ מְסֻבָּלִים אֵין־פֶּרֶץ וְאֵין יוֹצֵאת וְאֵין צְוָחָה בִּרְחֹבֹתֵינוּ׃
Aluféinu mesubalim, en péretz veén yotzet, veén tzevajá birjovoténu.
Nuestros bueyes, cargados; sin brecha en el muro y sin salida forzada, y sin grito de angustia en nuestras plazas.
15
אַשְׁרֵי הָעָם שֶׁכָּכָה לּוֹ אַשְׁרֵי הָעָם שֶׁיֲהוָה אֱלֹהָיו׃
Ashré haam shekája lo, ashré haam sheAdonai Elohav.
Feliz el pueblo al que así le sucede; feliz el pueblo cuyo Di-s es Hashem.