El Salmo 121 (Tehilim 121) es el segundo de los Cánticos de las Ascensiones, la serie de quince capítulos que va del Salmo 120 al 134. Su encabezado tiene una particularidad: mientras los demás dicen Shir HaMaalot, este dice Shir laMaalot, «cántico para las ascensiones», detalle que los comentaristas señalan como una distinción del capítulo.
El salmo empieza con una pregunta —el que alza los ojos a las montañas no sabe todavía de dónde le llegará el auxilio— y el resto del capítulo es la respuesta. En ocho versículos la raíz shamar, «guardar», aparece seis veces: guarda tu pie, guarda a Yisrael, guarda tu alma, guarda tu salida y tu entrada. La ayuda no viene de las montañas sino de quien hizo cielos y tierra.
Es uno de los capítulos más recitados del libro entero. Se dice por la protección en general, antes de un viaje, por la salud de un enfermo, y es el texto que aparece inscrito en el Shiviti que se coloca en muchas sinagogas y hogares.
Cuándo se dice:
Por protección, antes de un viaje y por la salud de un enfermo
Hashem guardará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se dice el Salmo 121?
El Salmo 121 se recita por protección en sentido amplio: antes de emprender un viaje, en momentos de peligro, y muy especialmente por la salud de un enfermo, junto con otros capítulos de Tehilim. Muchas personas lo dicen también al acostarse. Es el texto inscrito en el Shiviti, la lámina con el Nombre divino que se coloca en sinagogas y hogares, lo que ha hecho que sea uno de los capítulos más familiares del libro.
¿Qué significa «Alzo mis ojos a las montañas» en el Salmo 121?
La frase plantea una pregunta, no una afirmación: el salmista mira alrededor, ve las montañas y se pregunta de dónde le llegará el auxilio. El versículo siguiente da la respuesta y corrige la mirada: la ayuda no está en las montañas ni en ninguna fuerza natural, sino en Hashem, hacedor de cielos y tierra. El capítulo entero se construye sobre ese giro.
¿Por qué el Salmo 121 se dice por un enfermo?
Porque su tema central es la protección continua y sin interrupciones. En ocho versículos la palabra hebrea shomer, «guarda», aparece seis veces, y el salmo insiste en que quien cuida a Yisrael no dormita ni duerme, es decir, que la vigilancia no se detiene ni de día ni de noche. Esa idea es la que lo volvió apropiado para acompañar a alguien enfermo, cuando la sensación de estar desprotegido es mayor.
¿Por qué el Salmo 121 dice «Shir laMaalot» y no «Shir haMaalot»?
Los quince capítulos de la serie, del Salmo 120 al 134, llevan el encabezado Shir HaMaalot, pero el 121 dice Shir laMaalot, con una letra diferente que cambia el sentido de «cántico de las ascensiones» a «cántico para las ascensiones». Los comentaristas tratan esa variante como significativa y no como un error de copista. En la práctica no cambia el uso del capítulo, que se recita como los demás de la serie.