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¿La Parashat HaMan se dice solo el martes de Beshalaj?

Decenas de miles la dicen el martes de Beshalaj, pero las fuentes originales hablan de decir la Parashat HaMan todos los días como segulá para la parnasá.

· 3 min de lectura

¿Qué dicen las fuentes originales sobre la Parashat HaMan?

Decenas de miles, si no cientos de miles, de judíos dicen cada martes de Parashat Beshalaj la Parashat HaMan como segulá para la parnasá, tal como se recibió de Rabí Menajem Mendel de Rimanov, zejutó nos proteja.

Sin embargo, el estudio de las fuentes que mencionan la Parashat HaMan muestra que, si bien en ese día decirla es una segulá especial para la parnasá, decirla todos los días es la segulá para la parnasá mencionada en las fuentes primarias, desde el Talmud Yerushalmi hasta los grandes poskim, como nuestro maestro el Beit Yosef, el Beer Heitev y otros.

La primera fuente en la que se menciona este asunto es, como dijimos, el Talmud Yerushalmi, donde en masejet Berajot se trae:

“Todo el que dice la Parashat HaMan tiene garantizado que no disminuirá su sustento.” (Talmud Yerushalmi, Berajot)

Y en el Shulján Aruj (siman 1, seif 5): “Es bueno decir la Parashat HaAkedá y la Parashat HaMan”, etc.

¿Por qué decir la Parashat HaMan ayuda a la parnasá?

El asunto es, tal como explican los comentaristas, que cuando la persona dice la Parashat HaMan y pone en su corazón el contenido de esa parashá —a saber: que todo su sustento le llega del Creador del mundo, y que su trabajo y su esfuerzo por la parnasá no son más que hishtadlut—, tal como ocurrió con el man, donde “el que recogió mucho no tuvo de más y el que recogió poco no tuvo de menos”, así también ocurre con el esfuerzo. Porque si bien el esfuerzo por la parnasá (y por cualquier otra cosa) es una obligación que recae sobre la persona, aumentarlo no le servirá de nada, ya que su sustento le es dado desde el Cielo. Como dicen en nombre de Rabí Najman de Breslev: “Trabajamos gratis y nos sustentamos gratis”; es decir, el trabajo no es más que hishtadlut, pero la parnasá es dada desde el Cielo.

¿Alcanza con recitarla o hay que entenderla?

Con mayor claridad se explica este asunto, entre otros lugares, en la Mishná Berurá (sobre las palabras del Shulján Aruj allí):

“Y no basta con decir [la Parashat HaMan], sino que debe contemplar lo que está diciendo y reconocer las maravillas de Hashem. Y así también lo que dijeron en la Guemará, que todo el que dice Tehilá LeDavid tres veces al día tiene garantizado que es ben Olam HaBá, es igualmente de este modo. Y la razón de decir… y la Parashat HaMan, es para que crea que todo su sustento le llega con hashgajá pratit, como está escrito ‘el que recogió mucho no tuvo de más y el que recogió poco no tuvo de menos’, para enseñar que aumentar el esfuerzo no aporta absolutamente nada.” (Mishná Berurá, sobre Oraj Jaim 1:5)

Este es exactamente el momento de aceptar sobre nosotros esforzarnos por decir la Parashat HaMan todos los días, contemplarla bien, y recordar en todo momento que nuestra parnasá no nos es dada sino con hashgajá y desde el Cielo, y que todo lo demás no es más que hishtadlut.

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