El Salmo 137 es el testimonio de los desterrados a Bavel después de la destrucción del primer Beit HaMikdash. Sentados junto a los ríos, con las arpas colgadas de los sauces, se niegan a cantar los cantos de Tzión para entretener a sus captores.
El centro del salmo es un juramento personal en los versículos 5 y 6: que la diestra pierda su destreza y la lengua se pegue al paladar si Yerushaláim deja de ocupar el primer lugar de la alegría. De esa línea proviene la costumbre de recordar la destrucción incluso en los momentos más festivos.
Los tres últimos versículos son duros y no piden disculpas por serlo: piden que Hashem recuerde lo que hicieron los hijos de Edom el día de Yerushaláim, y declaran feliz a quien devuelva a Bavel lo que Bavel hizo. En muchas comunidades este salmo se dice antes de Birkat HaMazón en los días de semana, en el lugar que el Salmo 126 ocupa en Shabat y en festivales.
Cuándo se dice:
Antes de Birkat HaMazón en días de semana
1
עַל נַהֲרוֹת בָּבֶל שָׁם יָשַׁבְנוּ גַּם־בָּכִינוּ בְּזָכְרֵנוּ אֶת־צִיּוֹן׃
Al naharot Bavel, sham yashávnu gam bajínu, bezojrénu et Tzión.
Junto a los ríos de Bavel, allí nos sentamos y también lloramos, al recordar a Tzión.
2
עַל־עֲרָבִים בְּתוֹכָהּ תָּלִינוּ כִּנֹּרוֹתֵינוּ׃
Al aravim betojá talínu kinorotenu.
De los sauces en medio de ella colgamos nuestras arpas.
3
כִּי שָׁם שְׁאֵלוּנוּ שׁוֹבֵינוּ דִּבְרֵי־שִׁיר וְתוֹלָלֵינוּ שִׂמְחָה שִׁירוּ לָנוּ מִשִּׁיר צִיּוֹן׃
Ki sham sheelúnu shovénu divré shir vetolalénu simjá, shíru lánu mishir Tzión.
Porque allí nuestros captores nos pidieron palabras de canto, y los que nos atormentaban, alegría: canten para nosotros de los cantos de Tzión.
4
אֵיךְ נָשִׁיר אֶת־שִׁיר־יְהוָה עַל אַדְמַת נֵכָר׃
Ej nashir et shir Adonai al admat nejar.
¿Cómo cantaremos el canto de Hashem en tierra extraña?
5
אִם־אֶשְׁכָּחֵךְ יְרוּשָׁלִָם תִּשְׁכַּח יְמִינִי׃
Im eshkajej Yerushaláim, tishkaj yeminí.
Si te olvido, Yerushaláim, que olvide mi diestra.
6
תִּדְבַּק־לְשׁוֹנִי לְחִכִּי אִם־לֹא אֶזְכְּרֵכִי אִם־לֹא אַעֲלֶה אֶת־יְרוּשָׁלִַם עַל רֹאשׁ שִׂמְחָתִי׃
Tidbak leshoní lejikí im lo ezkeréji, im lo aalé et Yerushaláim al rosh simjatí.
Que se me pegue la lengua al paladar si no te recuerdo, si no pongo a Yerushaláim por encima de mi mayor alegría.
7
זְכֹר יְהוָה לִבְנֵי אֱדוֹם אֵת יוֹם יְרוּשָׁלִָם הָאֹמְרִים עָרוּ עָרוּ עַד הַיְסוֹד בָּהּ׃
Zejor Adonai livné Edom et yom Yerushaláim, haomerim arú arú ad hayesod bah.
Recuerda, Hashem, contra los hijos de Edom el día de Yerushaláim, los que decían: arrásenla, arrásenla hasta sus cimientos.
8
בַּת־בָּבֶל הַשְּׁדוּדָה אַשְׁרֵי שֶׁיְשַׁלֶּם־לָךְ אֶת־גְּמוּלֵךְ שֶׁגָּמַלְתְּ לָנוּ׃
Bat Bavel hashdudá, ashré sheyeshalem laj et guemulej shegamalt lánu.
Hija de Bavel, destinada a la devastación, feliz el que te pague la retribución que nos hiciste pagar.
9
אַשְׁרֵי שֶׁיֹּאחֵז וְנִפֵּץ אֶת־עֹלָלַיִךְ אֶל־הַסָּלַע׃
Ashré sheyojez venipetz et olaláyij el hasála.
Feliz el que tome a tus niños pequeños y los estrelle contra la roca.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se dice el Salmo 137?
En muchas comunidades el Salmo 137 se recita antes de Birkat HaMazón, la bendición después de la comida, en los días de semana. Ocupa el lugar que en Shabat y en los festivales corresponde al Salmo 126, que es de alegría. La idea es que incluso al terminar de comer se recuerde la destrucción de Yerushaláim, salvo en los días en que el duelo público no corresponde.
¿De qué trata el Salmo 137?
El Salmo 137 describe a los desterrados de Yehudá sentados junto a los ríos de Bavel después de la destrucción del primer Beit HaMikdash, llorando al recordar Tzión y negándose a cantar para sus captores. Su centro es un juramento de no olvidar Yerushaláim ni ponerla en segundo lugar. Termina pidiendo que se recuerde lo que hicieron Edom y Bavel el día de la caída de la ciudad.
¿Por qué el Salmo 137 termina de forma tan dura?
Los últimos versículos declaran feliz a quien devuelva a Bavel lo que Bavel hizo, incluida la violencia contra los niños. El salmo no está describiendo un ideal moral abstracto sino la voz de sobrevivientes que acababan de ver esa misma crueldad ejercida sobre los suyos. La tradición no suaviza el texto: lo lee como un reclamo de justicia dirigido a Hashem, no como una instrucción práctica.
¿Qué significa poner a Yerushaláim por encima de la mayor alegría?
Significa que ninguna celebración personal puede ser completa mientras Yerushaláim siga destruida. De ese versículo derivan varias costumbres de duelo, entre ellas dejar una parte sin terminar al construir una casa y romper un vaso bajo la jupá en las bodas. El juramento del salmo convirtió el recuerdo en una práctica concreta.