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Salmo 95

Vengan, cantemos a Hashem

תהילים 95

El Salmo 95 es una invitación: cinco versículos que llaman a cantar, a reconocer a Hashem como Creador del mar y de la tierra seca, y a arrodillarse ante él. El versículo 7 es la bisagra del capítulo: «nosotros somos el pueblo de su pastoreo y el rebaño de su mano», y ahí mismo, sin transición, aparece la condición: «hoy, si escuchan su voz».

La segunda mitad cambia de voz por completo. Ya no habla el que canta, sino Hashem, que recuerda el episodio de Masá y Merivá en el desierto, cuando el pueblo puso a prueba a quien acababa de sacarlo de Mitzráyim. El salmo pasa así de la alabanza a la advertencia, y termina con el juramento de que aquella generación no entraría al reposo.

Es el primero de los seis salmos de Kabalat Shabat, la serie que abre la entrada del Shabat en el nusaj establecido por los cabalistas de Tzefat en el siglo XVI. También se dice el miércoles, en sus tres primeros versículos, como cierre del Shir shel Yom.

Cuándo se dice: En Kabalat Shabat, el viernes por la tarde

1
לְכוּ נְרַנְּנָה לַיהוָה נָרִיעָה לְצוּר יִשְׁעֵנוּ׃
Lejú neranená l'Adonai, naría letzur yish'énu.
Vengan, cantemos a Hashem; aclamemos a la Roca de nuestra salvación.
2
נְקַדְּמָה פָנָיו בְּתוֹדָה בִּזְמִרוֹת נָרִיעַ לוֹ׃
Nekademá fanav betodá, bizmirot naría lo.
Presentémonos ante él con agradecimiento; con cánticos aclamémoslo.
3
כִּי אֵל גָּדוֹל יְהוָה וּמֶלֶךְ גָּדוֹל עַל־כָּל־אֱלֹהִים׃
Ki El gadol Adonai, uMélej gadol al kol elohim.
Porque Di-s grande es Hashem, y Rey grande sobre todos los dioses.
4
אֲשֶׁר בְּיָדוֹ מֶחְקְרֵי־אָרֶץ וְתוֹעֲפוֹת הָרִים לוֹ׃
Asher beyadó mejkeré áretz, vetoafot harim lo.
En cuya mano están las profundidades de la tierra, y suyas son las cumbres de los montes.
5
אֲשֶׁר־לוֹ הַיָּם וְהוּא עָשָׂהוּ וְיַבֶּשֶׁת יָדָיו יָצָרוּ׃
Asher lo hayam vehú asáhu, veyabéshet yadav yatzáru.
Suyo es el mar, y él lo hizo; y la tierra seca la formaron sus manos.
6
בֹּאוּ נִשְׁתַּחֲוֶה וְנִכְרָעָה נִבְרְכָה לִפְנֵי־יְהוָה עֹשֵׂנוּ׃
Bóu nishtajavé venijráa, nivrejá lifné Adonai osénu.
Vengan, postrémonos e inclinémonos; arrodillémonos ante Hashem, nuestro Hacedor.
7
כִּי הוּא אֱלֹהֵינוּ וַאֲנַחְנוּ עַם מַרְעִיתוֹ וְצֹאן יָדוֹ הַיּוֹם אִם־בְּקֹלוֹ תִשְׁמָעוּ׃
Ki hu Elohenu, vaanájnu am mar'ító vetzón yadó, hayom im bekoló tishmáu.
Porque él es nuestro Di-s, y nosotros somos el pueblo de su pastoreo y el rebaño de su mano. Hoy, si escuchan su voz:
8
אַל־תַּקְשׁוּ לְבַבְכֶם כִּמְרִיבָה כְּיוֹם מַסָּה בַּמִּדְבָּר׃
Al takshú levavjem kiMrivá, keyom Masá bamidbar.
no endurezcan su corazón como en Merivá, como el día de Masá en el desierto,
9
אֲשֶׁר נִסּוּנִי אֲבוֹתֵיכֶם בְּחָנוּנִי גַּם־רָאוּ פָעֳלִי׃
Asher nisúni avotejem, bejanúni gam raú faolí.
donde me pusieron a prueba sus padres; me probaron, aun habiendo visto mi obra.
10
אַרְבָּעִים שָׁנָה אָקוּט בְּדוֹר וָאֹמַר עַם תֹּעֵי לֵבָב הֵם וְהֵם לֹא־יָדְעוּ דְרָכָי׃
Arbaím shaná akut bedor, vaomar am toé levav hem, vehem lo yadeú derajai.
Cuarenta años estuve disgustado con esa generación, y dije: son un pueblo de corazón extraviado, y ellos no conocieron mis caminos.
11
אֲשֶׁר־נִשְׁבַּעְתִּי בְאַפִּי אִם־יְבֹאוּן אֶל־מְנוּחָתִי׃
Asher nishbáti veapí, im yevoún el menujatí.
Por eso juré en mi ira que no entrarían a mi reposo.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se dice el Salmo 95?
Se dice el viernes por la tarde como primer salmo de Kabalat Shabat, el servicio que recibe el Shabat. Es el que abre la serie de seis salmos que preceden a Lejá Dodí en el nusaj que difundieron los cabalistas de Tzefat en el siglo XVI. Sus tres primeros versículos se dicen además los miércoles, al final del Shir shel Yom.
¿Qué son Masá y Merivá en el Salmo 95?
Son los nombres que recibieron los lugares del desierto donde el pueblo de Yisrael reclamó agua y puso a prueba a Hashem poco después de salir de Mitzráyim. El salmo los invoca como advertencia: aquella generación había visto los milagros con sus propios ojos y aun así dudó. Por eso el versículo 7 dice «hoy, si escuchan su voz», subrayando que la decisión se toma en el presente.
¿Por qué el Salmo 95 pasa de la alabanza a la advertencia?
El salmo se divide en dos mitades con voces distintas: en la primera habla la comunidad que invita a cantar, y desde el final del versículo 7 habla Hashem mismo. El giro es intencional. Reconocer a Hashem como Creador y como pastor no es solo motivo de canto, sino que implica escuchar, y el salmo cierra recordando qué ocurrió con una generación que cantó y después no escuchó.