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Salmo 41

Feliz el que atiende al necesitado

תהילים 41

El Salmo 41 es de David y abre con una promesa poco común: quien se ocupa con inteligencia del necesitado será él mismo sostenido en su día malo, incluso en el lecho de la enfermedad. El resto del salmo describe a un hombre enfermo rodeado de visitantes que le desean la muerte, y traicionado por alguien cercano que comía de su pan.

Su último versículo, «Bendito sea Hashem, el Di-s de Yisrael, desde siempre y para siempre, amén y amén», no pertenece al tema del salmo: es la doxología que cierra el Libro I de Tehilim. Los cinco libros de Tehilim terminan cada uno con una bendición parecida, y esta es la primera de ellas.

Cuándo se dice: Por la recuperación de un enfermo

1
לַמְנַצֵּחַ מִזְמוֹר לְדָוִד׃
Lamnatzéaj mizmor leDavid.
Al director del canto. Salmo de David.
2
אַשְׁרֵי מַשְׂכִּיל אֶל־דָּל בְּיוֹם רָעָה יְמַלְּטֵהוּ יְהוָה׃
Ashré maskil el dal, beyom raá yemaletéhu Adonai.
Feliz el que actúa con entendimiento hacia el necesitado; en el día malo lo librará Hashem.
3
יְהוָה יִשְׁמְרֵהוּ וִיחַיֵּהוּ וְאֻשַּׁר בָּאָרֶץ וְאַל־תִּתְּנֵהוּ בְּנֶפֶשׁ אֹיְבָיו׃
Adonai yishmeréhu vijayéhu, veushar baáretz, veal titnéhu benéfesh oyevav.
Hashem lo guardará y le dará vida, y será dichoso en la tierra; y no lo entregues al deseo de sus enemigos.
4
יְהוָה יִסְעָדֶנּוּ עַל־עֶרֶשׂ דְּוָי כָּל־מִשְׁכָּבוֹ הָפַכְתָּ בְחָלְיוֹ׃
Adonai yisadénu al éres devai, kol mishkavó hafajta vejolyó.
Hashem lo sostendrá sobre el lecho del dolor; todo su reposo has transformado en su enfermedad.
5
אֲנִי־אָמַרְתִּי יְהוָה חָנֵּנִי רְפָאָה נַפְשִׁי כִּי־חָטָאתִי לָךְ׃
Aní amarti Adonai jonéni, refaá nafshí ki jatati laj.
Yo dije: Hashem, ten piedad de mí; sana mi alma, porque contra ti he pecado.
6
אוֹיְבַי יֹאמְרוּ רַע לִי מָתַי יָמוּת וְאָבַד שְׁמוֹ׃
Oyevai yomeru ra li, matai yamut veavad shemó.
Mis enemigos hablan mal de mí: ¿Cuándo morirá y perecerá su nombre?
7
וְאִם־בָּא לִרְאוֹת שָׁוְא יְדַבֵּר לִבּוֹ יִקְבָּץ־אָוֶן לוֹ יֵצֵא לַחוּץ יְדַבֵּר׃
Veim ba lirot shav yedaber, libó yikbotz áven lo, yetzé lajutz yedaber.
Y si alguno viene a verme, habla falsedad; su corazón junta iniquidad para sí, sale afuera y la cuenta.
8
יַחַד עָלַי יִתְלַחֲשׁוּ כָּל־שֹׂנְאָי עָלַי יַחְשְׁבוּ רָעָה לִי׃
Yájad alai yitlajashu kol soneai, alai yajshevu raá li.
Juntos murmuran contra mí todos los que me odian; contra mí traman mi mal.
9
דְּבַר־בְּלִיַּעַל יָצוּק בּוֹ וַאֲשֶׁר שָׁכַב לֹא־יוֹסִיף לָקוּם׃
Devar beliyáal yatzuk bo, vaasher shajav lo yosif lakum.
Una cosa maligna, dicen, se ha derramado en él; el que se acostó ya no volverá a levantarse.
10
גַּם־אִישׁ שְׁלוֹמִי אֲשֶׁר־בָּטַחְתִּי בוֹ אוֹכֵל לַחְמִי הִגְדִּיל עָלַי עָקֵב׃
Gam ish shelomí asher batajti vo, ojel lajmí higdil alai akev.
También el hombre de mi paz, en quien confié, el que comía mi pan, levantó contra mí el talón.
11
וְאַתָּה יְהוָה חָנֵּנִי וַהֲקִימֵנִי וַאֲשַׁלְּמָה לָהֶם׃
Veatá Adonai jonéni vahakiméni, vaashalemá lahem.
Pero tú, Hashem, ten piedad de mí y levántame, y yo les daré su merecido.
12
בְּזֹאת יָדַעְתִּי כִּי־חָפַצְתָּ בִּי כִּי לֹא־יָרִיעַ אֹיְבִי עָלָי׃
Bezot yadáti ki jafatzta bi, ki lo yaría oyeví alai.
En esto sabré que te has complacido en mí: en que mi enemigo no lance grito de triunfo sobre mí.
13
וַאֲנִי בְּתֻמִּי תָּמַכְתָּ בִּי וַתַּצִּיבֵנִי לְפָנֶיךָ לְעוֹלָם׃
Vaaní betumí tamajta bi, vatatzivéni lefanéja leolam.
Y a mí, por mi integridad me sostuviste, y me estableciste ante ti para siempre.
14
בָּרוּךְ יְהוָה אֱלֹהֵי יִשְׂרָאֵל מֵהָעוֹלָם וְעַד הָעוֹלָם אָמֵן וְאָמֵן׃
Baruj Adonai Elohé Yisrael mehaolam vead haolam, amén veamén.
Bendito sea Hashem, el Di-s de Yisrael, desde siempre y para siempre. Amén y amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa el Salmo 41?
El Salmo 41 enseña que quien se ocupa del necesitado recibe protección cuando él mismo cae en desgracia. David describe una enfermedad grave en la que sus visitantes fingen preocupación mientras esperan su muerte, y hasta un amigo cercano lo traiciona. Frente a eso pide piedad y sanación, y termina afirmando que Hashem lo sostuvo por su integridad.
¿Por qué el Salmo 41 termina con una bendición y «amén y amén»?
Porque el versículo 14 no es parte del salmo mismo, sino la doxología que cierra el Libro I de Tehilim. Tehilim está dividido en cinco libros, y cada uno concluye con una bendición semejante: los Salmos 41, 72, 89, 106 y 150 marcan esas divisiones. Por eso el tono del último versículo cambia de golpe respecto del resto del capítulo.
¿Qué quiere decir «feliz el que actúa con entendimiento hacia el necesitado»?
La palabra hebrea maskil indica más que dar limosna: implica pensar en cómo ayudar, con discreción y sin humillar. El salmo promete que esa clase de atención al pobre vuelve al que la practica cuando le llega su propio día difícil. Es uno de los textos clásicos de Tehilim sobre la tzedaká hecha con sensibilidad.