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Salmo 37

No te irrites a causa de los malhechores

תהילים 37

El Salmo 37 es un salmo de sabiduría en forma de acróstico alfabético: sus versículos avanzan siguiendo el orden de las letras hebreas, generalmente cada dos versículos. Con sus cuarenta versículos es uno de los más largos de esta sección de Tehilim.

Responde a una pregunta muy antigua y muy actual: por qué prospera quien actúa mal. La respuesta del salmo no es teórica sino temporal: la prosperidad del malvado es como la hierba que se seca rápido, y David insiste una y otra vez en no irritarse ni envidiar, sino confiar, hacer el bien y esperar.

Su versículo 25, «joven fui y también envejecí, y no vi al tzadik abandonado», se recita en Birkat HaMazón, la bendición después de las comidas.

1
לְדָוִד אַל־תִּתְחַר בַּמְּרֵעִים אַל־תְּקַנֵּא בְּעֹשֵׂי עַוְלָה׃
LeDavid, al titjar bamreim, al tekané beósei avlá.
De David. No te irrites a causa de los malhechores, ni envidies a los que hacen injusticia.
2
כִּי כֶחָצִיר מְהֵרָה יִמָּלוּ וּכְיֶרֶק דֶּשֶׁא יִבּוֹלוּן׃
Ki jejatzir meherá yimalu, ujyérek deshe yibolún.
Porque como la hierba pronto se secarán, y como el pasto verde se marchitarán.
3
בְּטַח בַּיהוָה וַעֲשֵׂה־טוֹב שְׁכָן־אֶרֶץ וּרְעֵה אֱמוּנָה׃
Betaj bAdonai vaasé tov, shjan éretz ur'é emuná.
Confía en Hashem y haz el bien; habita la tierra y cultiva la fidelidad.
4
וְהִתְעַנַּג עַל־יְהוָה וְיִתֶּן־לְךָ מִשְׁאֲלֹת לִבֶּךָ׃
Vehit'anag al Adonai, veyiten lejá mish'alot libéja.
Deléitate en Hashem, y Él te concederá las peticiones de tu corazón.
5
גּוֹל עַל־יְהוָה דַּרְכֶּךָ וּבְטַח עָלָיו וְהוּא יַעֲשֶׂה׃
Gol al Adonai darkéja, uvtaj alav veHu yaasé.
Encomienda a Hashem tu camino, confía en Él, y Él actuará.
6
וְהוֹצִיא כָאוֹר צִדְקֶךָ וּמִשְׁפָּטֶךָ כַּצָּהֳרָיִם׃
Vehotzí jaor tzidkéja, umishpatéja katzohoráyim.
Y sacará como la luz tu justicia, y tu derecho como el mediodía.
7
דּוֹם לַיהוָה וְהִתְחוֹלֵל לוֹ אַל־תִּתְחַר בְּמַצְלִיחַ דַּרְכּוֹ בְּאִישׁ עֹשֶׂה מְזִמּוֹת׃
Dom lAdonai vehitjolel lo, al titjar bematzlíaj darkó, beish osé mezimot.
Guarda silencio ante Hashem y espera en Él; no te irrites por el que prospera en su camino, por el hombre que urde intrigas.
8
הֶרֶף מֵאַף וַעֲזֹב חֵמָה אַל־תִּתְחַר אַךְ־לְהָרֵעַ׃
Héref meaf vaazov jemá, al titjar aj lehará.
Deja la ira y abandona el furor; no te irrites, pues solo lleva a hacer el mal.
9
כִּי־מְרֵעִים יִכָּרֵתוּן וְקֹוֵי יְהוָה הֵמָּה יִירְשׁוּ־אָרֶץ׃
Ki mereim yikaretún, vekovei Adonai hema yirshu áretz.
Porque los malhechores serán cortados, pero los que esperan en Hashem heredarán la tierra.
10
וְעוֹד מְעַט וְאֵין רָשָׁע וְהִתְבּוֹנַנְתָּ עַל־מְקוֹמוֹ וְאֵינֶנּוּ׃
Veod meat veein rashá, vehitbonanta al mekomó veeinenu.
Un poco más, y ya no habrá malvado; observarás su lugar y él no estará.
11
וַעֲנָוִים יִירְשׁוּ־אָרֶץ וְהִתְעַנְּגוּ עַל־רֹב שָׁלוֹם׃
Vaanavim yirshu áretz, vehit'anegu al rov shalom.
Y los humildes heredarán la tierra y se deleitarán en abundancia de paz.
12
זֹמֵם רָשָׁע לַצַּדִּיק וְחֹרֵק עָלָיו שִׁנָּיו׃
Zomem rashá latzadik, vejorek alav shinav.
Trama el malvado contra el tzadik y cruje contra él sus dientes.
13
אֲדֹנָי יִשְׂחַק־לוֹ כִּי־רָאָה כִּי־יָבֹא יוֹמוֹ׃
Adonai yis'jak lo, ki raá ki yavó yomó.
El Señor se ríe de él, porque ve que ya llega su día.
14
חֶרֶב פָּתְחוּ רְשָׁעִים וְדָרְכוּ קַשְׁתָּם לְהַפִּיל עָנִי וְאֶבְיוֹן לִטְבוֹחַ יִשְׁרֵי־דָרֶךְ׃
Jérev patejú reshaim vedarejú kashtam, lehapil aní veevyón, litvóaj yishrei dárej.
Los malvados desenvainaron la espada y tensaron su arco para derribar al pobre y al necesitado, para degollar a los rectos de camino.
15
חַרְבָּם תָּבוֹא בְלִבָּם וְקַשְּׁתוֹתָם תִּשָּׁבַרְנָה׃
Jarbam tavó velibam, vekashtotam tishavárna.
Su espada entrará en su propio corazón, y sus arcos se quebrarán.
16
טוֹב־מְעַט לַצַּדִּיק מֵהֲמוֹן רְשָׁעִים רַבִּים׃
Tov meat latzadik, mehamón reshaim rabim.
Mejor es lo poco del tzadik que la abundancia de muchos malvados.
17
כִּי זְרוֹעוֹת רְשָׁעִים תִּשָּׁבַרְנָה וְסוֹמֵךְ צַדִּיקִים יְהוָה׃
Ki zeroot reshaim tishavárna, vesomej tzadikim Adonai.
Porque los brazos de los malvados se quebrarán, pero Hashem sostiene a los tzadikim.
18
יוֹדֵעַ יְהוָה יְמֵי תְמִימִם וְנַחֲלָתָם לְעוֹלָם תִּהְיֶה׃
Yodéa Adonai yemei temimim, venajalatam leolam tihyé.
Hashem conoce los días de los íntegros, y su heredad será para siempre.
19
לֹא־יֵבֹשׁוּ בְּעֵת רָעָה וּבִימֵי רְעָבוֹן יִשְׂבָּעוּ׃
Lo yevóshu beet raá, uvimei reavón yisbáu.
No quedarán avergonzados en tiempo malo, y en días de hambre se saciarán.
20
כִּי רְשָׁעִים יֹאבֵדוּ וְאֹיְבֵי יְהוָה כִּיקַר כָּרִים כָּלוּ בֶעָשָׁן כָּלוּ׃
Ki reshaim yovedu, veoyevei Adonai kikar karim, kalú veashan kalú.
Porque los malvados perecerán, y los enemigos de Hashem se consumirán como el esplendor de los prados; en humo se consumirán.
21
לֹוֶה רָשָׁע וְלֹא יְשַׁלֵּם וְצַדִּיק חוֹנֵן וְנוֹתֵן׃
Lové rashá veló yeshalem, vetzadik jonén venotén.
Toma prestado el malvado y no paga, pero el tzadik es generoso y da.
22
כִּי מְבֹרָכָיו יִירְשׁוּ אָרֶץ וּמְקֻלָּלָיו יִכָּרֵתוּ׃
Ki mevorajav yirshu áretz, umkulalav yikaretu.
Porque los bendecidos por Él heredarán la tierra, y los maldecidos por Él serán cortados.
23
מֵיְהוָה מִצְעֲדֵי־גֶבֶר כּוֹנָנוּ וְדַרְכּוֹ יֶחְפָּץ׃
MeAdonai mitzadei guéver konánu, vedarkó yejpatz.
Por Hashem son afirmados los pasos del hombre, y Él desea su camino.
24
כִּי־יִפֹּל לֹא־יוּטָל כִּי־יְהוָה סוֹמֵךְ יָדוֹ׃
Ki yipol lo yutal, ki Adonai somej yadó.
Aunque caiga, no quedará derribado, porque Hashem sostiene su mano.
25
נַעַר הָיִיתִי גַּם־זָקַנְתִּי וְלֹא־רָאִיתִי צַדִּיק נֶעֱזָב וְזַרְעוֹ מְבַקֶּשׁ־לָחֶם׃
Náar hayíti gam zakanti, veló raíti tzadik neezav, vezar'ó mevakesh lájem.
Joven fui y también envejecí, y no vi al tzadik abandonado ni a su descendencia mendigando pan.
26
כָּל־הַיּוֹם חוֹנֵן וּמַלְוֶה וְזַרְעוֹ לִבְרָכָה׃
Kol hayom jonén umalvé, vezar'ó livrajá.
Todo el día es generoso y presta, y su descendencia es para bendición.
27
סוּר מֵרָע וַעֲשֵׂה־טוֹב וּשְׁכֹן לְעוֹלָם׃
Sur merá vaasé tov, ushjón leolam.
Apártate del mal y haz el bien, y habitarás para siempre.
28
כִּי יְהוָה אֹהֵב מִשְׁפָּט וְלֹא־יַעֲזֹב אֶת־חֲסִידָיו לְעוֹלָם נִשְׁמָרוּ וְזֶרַע רְשָׁעִים נִכְרָת׃
Ki Adonai ohev mishpat, veló yaazov et jasidav, leolam nishmáru, vezera reshaim nijrat.
Porque Hashem ama el derecho y no abandona a sus fieles; para siempre son guardados, pero la descendencia de los malvados es cortada.
29
צַדִּיקִים יִירְשׁוּ־אָרֶץ וְיִשְׁכְּנוּ לָעַד עָלֶיהָ׃
Tzadikim yirshu áretz, veyishkenú laad aléha.
Los tzadikim heredarán la tierra y habitarán para siempre sobre ella.
30
פִּי־צַדִּיק יֶהְגֶּה חָכְמָה וּלְשׁוֹנוֹ תְּדַבֵּר מִשְׁפָּט׃
Pi tzadik yehgué jojmá, ulshonó tedaber mishpat.
La boca del tzadik expresa sabiduría, y su lengua habla con justicia.
31
תּוֹרַת אֱלֹהָיו בְּלִבּוֹ לֹא תִמְעַד אֲשֻׁרָיו׃
Torat Elohav belibó, lo tim'ad ashurav.
La Torá de su Di-s está en su corazón; no vacilarán sus pasos.
32
צוֹפֶה רָשָׁע לַצַּדִּיק וּמְבַקֵּשׁ לַהֲמִיתוֹ׃
Tzofé rashá latzadik, umvakesh lahamitó.
Acecha el malvado al tzadik y busca darle muerte.
33
יְהוָה לֹא־יַעַזְבֶנּוּ בְיָדוֹ וְלֹא יַרְשִׁיעֶנּוּ בְּהִשָּׁפְטוֹ׃
Adonai lo yaazvenu veyadó, veló yarshiénu behishaftó.
Hashem no lo dejará en su mano, ni lo condenará cuando sea juzgado.
34
קַוֵּה אֶל־יְהוָה וּשְׁמֹר דַּרְכּוֹ וִירוֹמִמְךָ לָרֶשֶׁת אָרֶץ בְּהִכָּרֵת רְשָׁעִים תִּרְאֶה׃
Kavé el Adonai ushmor darkó, viromimjá laréshet áretz, behikaret reshaim tir'é.
Espera en Hashem y guarda su camino, y Él te elevará para heredar la tierra; verás cuando los malvados sean cortados.
35
רָאִיתִי רָשָׁע עָרִיץ וּמִתְעָרֶה כְּאֶזְרָח רַעֲנָן׃
Raíti rashá aritz, umit'aré keezraj raanán.
Vi a un malvado violento que se extendía como un árbol frondoso en su propio suelo.
36
וַיַּעֲבֹר וְהִנֵּה אֵינֶנּוּ וָאֲבַקְשֵׁהוּ וְלֹא נִמְצָא׃
Vayaavor vehiné einenu, vaavakshehu veló nimtzá.
Y pasó, y he aquí que ya no estaba; lo busqué y no fue hallado.
37
שְׁמָר־תָּם וּרְאֵה יָשָׁר כִּי־אַחֲרִית לְאִישׁ שָׁלוֹם׃
Shmor tam ur'é yashar, ki ajarit leish shalom.
Observa al íntegro y mira al recto, porque hay futuro para el hombre de paz.
38
וּפֹשְׁעִים נִשְׁמְדוּ יַחְדָּו אַחֲרִית רְשָׁעִים נִכְרָתָה׃
Ufoshim nishmedú yajdav, ajarit reshaim nijráta.
Pero los transgresores serán destruidos a la vez; el futuro de los malvados será cortado.
39
וּתְשׁוּעַת צַדִּיקִים מֵיְהוָה מָעוּזָּם בְּעֵת צָרָה׃
Utshuat tzadikim meAdonai, mauzam beet tzará.
Y la salvación de los tzadikim viene de Hashem, su fortaleza en tiempo de angustia.
40
וַיַּעְזְרֵם יְהוָה וַיְפַלְּטֵם יְפַלְּטֵם מֵרְשָׁעִים וְיוֹשִׁיעֵם כִּי־חָסוּ בוֹ׃
Vayazerem Adonai vayfaletem, yefaletem mereshaim veyoshiem, ki jásu vo.
Y Hashem los ayudará y los librará; los librará de los malvados y los salvará, porque en Él se refugiaron.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el tema del Salmo 37?
El Salmo 37 responde a la pregunta de por qué prospera quien actúa mal, y su respuesta es que esa prosperidad es pasajera. David repite el consejo de no irritarse ni envidiar, y en su lugar confiar en Hashem, hacer el bien y esperar. Es un salmo de sabiduría más que una súplica: enseña una actitud sostenida ante la injusticia visible.
¿Por qué se dice el versículo «joven fui y también envejecí» en Birkat HaMazón?
El versículo 25 del Salmo 37 forma parte de los versículos que se recitan al final de Birkat HaMazón, la bendición después de las comidas. Encaja allí porque la bendición trata de la provisión del sustento, y el versículo afirma que David nunca vio al tzadik abandonado ni a sus hijos pidiendo pan.
¿Cómo está estructurado el Salmo 37?
Está construido como acróstico alfabético: los versículos avanzan siguiendo el orden de las letras del alefato hebreo, en general una letra cada dos versículos. Esa estructura es típica de los salmos de sabiduría y ayudaba a la memorización, además de dar la sensación de una enseñanza completa de principio a fin.
¿Qué significa «los humildes heredarán la tierra» en el Salmo 37?
En el salmo, heredar la tierra es la imagen de permanencia frente a la fugacidad del malvado. La expresión se repite varias veces a lo largo del capítulo y siempre se contrapone al verbo «ser cortado», que describe el destino de quien actúa con injusticia. La idea es que quien permanece es quien vive con rectitud, no quien acumula poder.